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– ¿Qué aporta Zelestra?
Allí traemos lo siguiente: activos que están en operación por 343 MW y que están caracterizados por las siguientes plantas: Panamericana (24 MW), en operación desde el 2012; Moquegua (19 MW), que produce energía desde el 2015; y el proyecto San Martín (300 MW), que inició operación en junio del 2025. Y a esos 343 MW vamos a agregar 242 MW en construcción en un proyecto que es muy importante para nosotros en el sur del Perú, que se llama Babilonia.
– ¿Cuándo iniciarán producción en Babilonia?
Nosotros esperamos que esté operativo en diciembre de este año o en enero del año siguiente. Es un proyecto muy importante. Todo esto es lampresencia de Zelestra en el Perú. Pero, aparte de los proyectos en operación y construcción, hay un backlog (reserva) de proyectos en desarrollo, que equivalen a 125 MW.
– Promigas ha inaugurado en Paita la primera central térmica que se construye en el Perú en muchos años. ¿Hay razones de demanda que explican este negocio?
Claro que sí. El cliente de la central de Paita es Enosa (la empresa de distribución eléctrica de Piura). Es un off-taker directo en nuestro proyecto en el norte del Perú. Y allí vamos a inaugurar en el primer trimestre del próximo año una nueva central térmica que se llama Constante, también para ese mismo cliente. Estamos comprometidos con el desarrollo del Perú. Tan comprometidos que estamos desarrollando plantas térmicas, y ahora estamos introduciendo el portafolio de energías renovables no convencionales.
– ¿Y esto también va acompañado del desarrollo de baterías de almacenamiento?
Sí, señor. Estamos mirando el desarrollo de proyectos de baterías en Chile y en el sur del Perú. El tema de las baterías es fundamental para enfrentar el problema de la intermitencia [de las plantas de energías renovables] en las redes eléctricas. En ese sentido, Chile lleva una ventaja sobre el resto de Latinoamérica, y es por eso que esas capacidades las estamos trayendo para ponerlas a disposición de Chile, de Perú y de Colombia.
– ¿Se puede decir que Promigas ya tiene en su portafolio la mayor cantidad de tecnologías relacionadas con la transición energética? ¿Aparte del gas natural, que es la bisagra en este proceso?
Lo has definido perfectamente. La base, la bisagra de todo esto, es el gas natural. Cuando Promigas decide comprar Zelestra es para complementar su oferta de servicio asociada al gas natural, complementándola con energías renovables no convencionales. Y en eso hemos sido pioneros en la región y el mundo. La semana antepasada se anunció en Estados Unidos una operación gigantesca entre la empresa eléctrica NextEra y la empresa de gas Dominion, que es como si Zelestra hubiera comprado a Promigas.

Con la compra de Zelestra, Promigas pone el pie en el segmento de energía solar.
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– Todo lo contrario de esta transacción.
La empresa de energías renovables y energía nuclear más grandes de EE.UU., que presta sus servicios a Google, a Microsoft y a Meta, compró una empresa de gas para darle confiabilidad a todos sus clientes. Nosotros hemos hecho lo contrario. Fue un trato que anunciamos en diciembre y que cerramos ahora. Nos llena de orgullo enorme.
– ¿Qué otros componentes de la transición energética piensan desarrollar? Ya cuentan, entiendo, con hidrógeno verde.
Nosotros tenemos una iniciativa de hidrógeno verde, pero en etapa piloto. Lo que me parece muy importante desde la perspectiva conceptuales mencionar que, más que vender kilovatios hora [de electricidad] o millones de pies cúbicos [de gas] nosotros estamos vendiendo un servicio de energía confiable, seguro, asequible y sostenible. Estamos tratando de resolver las necesidades de nuestros clientes, y hoy tenemos una plataforma que tiene más flexibilidad de lo que teníamos el día de ayer.
– Con múltiples tecnologías.
Estamos llevando al cliente el tipo de energía que necesita: gas natural, energía solar, almacenamiento, soluciones de eficiencia energética y tri-generación. Hoy, Promigas está en capacidad de resolver todas esas necesidades.
– ¿Promigas cambiará de lema tras todas estas adquisiciones?
Nosotros somos la energía que impulsa el desarrollo. Independientemente de las fuentes de energía, nosotros impulsamos el desarrollo en los territorios donde operamos. Eso está en nuestro ADN. Nuestro credo es buscar soluciones vanguardistas para atender las necesidades de nuestros clientes, ayudándolos a caminar por la transición energética.
– ¿Se van a expandir hacia otros países, además de Perú, Chile y Colombia?
Ahora tenemos una huella muy importante en estos tres países. Vamos a tener dos años de crecimiento orgánico alrededor de nuestros proyectos de gas natural y de energías renovables no convencionales con Zelestra. Dentro de dos años comenzaremos a ver oportunidades en otros países.














