viernes, junio 19

Seis años es el horizonte que ProInversión se ha fijado para lograr que Petro-Perú “deje de trasladar el costo de su ineficiencia a todos los peruanos” y pase a un modelo con “responsabilidades, controles y resultados completamente verificables”.

Seis años es el horizonte que ProInversión se ha fijado para lograr que Petro-Perú “deje de trasladar el costo de su ineficiencia a todos los peruanos” y pase a un modelo con “responsabilidades, controles y resultados completamente verificables”.

Esto, en el marco del DU 010-2025, que dispone la reorganización patrimonial de la petrolera estatal bajo la conducción técnica y administrativa de ProInversión.

Estamos reconstruyendo Petro-Perú para que deje de ser una carga fiscal y vuelva a ser una plataforma de competitividad, de seguridad energética y de desarrollo”, señaló Ángel Delgado, director del Proyecto de Reorganización Patrimonial y Operativa de Petroperú, en el foro Perú Energía 2026.

En ese sentido, indicó que el ‘hito central’ de la reorganización es lograr que la petrolera llegue al 2032 como una corporación transformada, financieramente auto-sostenible y capaz de atender sus obligaciones sin requerir a nuevas ayudas del Estado.

“El mandato a partir de ahora es claro: revisar con rigor las compras de crudo del pasado, imponer disciplina corporativa sin excepciones, y exigir a Petro-Perú que justifique su continuidad con resultados concretos medibles y sostenibles en el mercado”, puntualizó.

De esta manera, dijo Delgado, la empresa estará en disposición de devolver, para el 2032, el rescate financiero de US$2.000 millones que el Gobierno le facilitará mediante gestiones con la banca privada en las próximas semanas.

Y es que para cuando llegue ese momento “la reingeniería de la corporación estará consolidada, tendremos una empresa ya estabilizada, operativamente reorganizada y con sus flujos de caja saneados”, puntualizó.

Proinversión revisará con rigor las obligaciones acumuladas y las cuentas por cobrar de Petro-Perú en el pasado. aplicando una debida diligencia para distinguir compromisos válidos, sustentados y necesarios, de aquellos que no resisten una evaluación técnica.

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Agregó que, alcanzado ese punto de madurez institucional, la acción financiera más inteligente sería “refinanciar estas obligaciones directamente en los mercados globales de capital”.

Esto nos permitirá captar tasas de interés mucho más competitivas y, sobre todo, concretar el objetivo final del mandato: lograr que la empresa demuestre su propia solvencia ante el mercado, absolutamente libre de aval y sin requerir una sola garantía adicional del Estado peruano”, manifestó el funcionario de ProInversión.

Plan de gobernanza corporativa

Delgado fue claro en señalar que nada de esto se conseguirá si “la disciplina no comienza desde la propia empresa”.

Por eso, dijo que es indispensable revisar la estructura de costos, fortalecer la gobernanza y asegurar que cada recurso esté orientado a la operación esencial.

Esto implica tomar decisiones difíciles, pero necesarias. La estructura administrativa y laboral tiene que ser evaluada bajo criterios de eficiencia, actividad y sostenibilidad de largo plazo”, refirió.

En esa línea, anunció que en las próximas semanas se publicará el nuevo Plan de Gobernanza Corporativa de Petro-Perú, el cual será de obligatorio cumplimiento para la empresa, y que abarcará estándares más exigentes de gestión, control y rendición de cuentas.

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