Las empresas peruanas de ingeniería se expanden a otros países, y no solo exportando productos y servicios, sino buscando “jugar como locales”.
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Objetivo de Prodimin es llegar con este tipo de servicios a Centroamérica partiendo desde su base en Colombia, con el fin de participar en proyectos de infraestructura e hidroeléctricas, a falta de actividad minera en las naciones de esa vasta región.
Igualmente importante, indica Muñoz, es afianzar su posición en Chile, “país de las grandes ligas mineras”. Ello a través de su asociación con la trasnacional Jenmar y la compra de una participación relevante en su par E-Mining Technology, la cual monitorea “las operaciones a tajo abierto más grandes desde su base en Viña del Mar”.
“Esto nos va a dar el músculo para afianzarnos con productos y soluciones sofisticadas en Chile y los otros países donde operamos”, remarca el ejecutivo.
Otra meta importante de Prodimin es continuar con su senda de crecimiento de dos dígitos, pero “desarrollando el negocio” y creando conocimiento.
Y es que la empresa ha seguido una larga trayectoria desde sus inicios, vendiendo clavos, cables y mallas de acero, hasta su reciente ingreso a Chile con una gama de productos y soluciones de alta tecnología, innovación de punta e Inteligencia Artificial (IA).
Prodimin prevé facturar de US$108 millones a US$110 millones en el 2026, gracias a las ganancias de Perú y sus filiales en los tres países donde opera.
“Lo interesante es que el año pasado crecimos entre 25% y 27%, y para el 2026 esperamos crecer otro 25%, y orgánicamente. La única adquisición inorgánica (de E-Mining Technology) va a ser para potenciar el negocio”, manifiesta Muñoz.

