lunes, junio 1

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Hace un año, los motores de los aviones dejaron de retumbar frente al antiguo terminal del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, ese que durante más de seis décadas recibió a millones de pasajeros que llegaban al Perú, se despedían de sus familias o hacían escala rumbo a otros destinos. Sus pasillos, salas de espera y puertas de embarque fueron escenario cotidiano de reencuentros, despedidas y viajes que marcaron generaciones enteras de peruanos.

Hace un año, los motores de los aviones dejaron de retumbar frente al antiguo terminal del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, ese que durante más de seis décadas recibió a millones de pasajeros que llegaban al Perú, se despedían de sus familias o hacían escala rumbo a otros destinos. Sus pasillos, salas de espera y puertas de embarque fueron escenario cotidiano de reencuentros, despedidas y viajes que marcaron generaciones enteras de peruanos.

Hoy se cumple el primer año de funcionamiento de la nueva terminal —una infraestructura que demandó una inversión superior a los US$2.400 millones— el principal aeropuerto del país atraviesa una etapa de consolidación marcada por el crecimiento de pasajeros, la ampliación de operaciones y la apuesta del Perú por convertirse en un hub regional de conexiones aéreas y logísticas.

Nuevo aeropuerto se posiciona como el segundo más puntual del mundo a un año del inicio de sus operaciones. 
Foto: Antonio Melgarejo / GEC

Nuevo aeropuerto se posiciona como el segundo más puntual del mundo a un año del inicio de sus operaciones.
Foto: Antonio Melgarejo / GEC

/ ANTONIO MELGAREJO

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En estos primeros doce meses de operación, el nuevo Jorge Chávez alcanzó récords de puntualidad, amplió su capacidad aérea con dos pistas operativas y sumó nuevas rutas y frecuencias internacionales. Sin embargo, el proceso de adaptación a la nueva infraestructura también ha puesto sobre la mesa desafíos relacionados con los accesos vehiculares, la conectividad y la experiencia de los pasajeros dentro y fuera del terminal.

Un aeropuerto con mayor capacidad y margen para crecer

Tanto Lima Airport Partners (LAP) como el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) consideran que el nuevo terminal ya ingresó a una etapa de consolidación operativa. Diseñado para atender hasta 40 millones de pasajeros por año, el Jorge Chávez cerraría el 2026 con aproximadamente 27 millones de viajeros movilizados, según estimaciones de LAP.

“Todavía tenemos capacidad instalada para seguir creciendo”, señaló el CEO de LAP Juan José Salmón durante una entrevista exclusiva para El Comercio sobre el primer año de operaciones del terminal.

Uno de los principales indicadores destacados tanto por LAP como por el MTC es la puntualidad operativa. Durante este año, el Jorge Chávez fue reconocido como el segundo aeropuerto más puntual del mundo, resultado que las autoridades atribuyen a la coordinación entre LAP, Corpac, las aerolíneas y la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).

MTC y LAP coordinan para optimizar el nuevo aeropuerto. Foto: Joel Alonzo/ @photo.gec.

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“Actualmente estamos operando alrededor de 38 vuelos por hora con ambas pistas y tenemos capacidad para llegar a 49 operaciones. Por ahora trabajamos bajo un esquema segregado: la pista antigua se usa para despegues y la nueva para aterrizajes. Más adelante podremos operar aterrizajes y despegues simultáneos en ambas pistas, pero eso requiere tiempo, entrenamiento y sistemas adicionales”, detalló el representante de LAP, Juan José Salmón.

En paralelo, la DGAC indicó que actualmente solo se utiliza alrededor del 72,5 % de la capacidad total de pista disponible, lo que deja margen para atraer nuevas aerolíneas y más frecuencias internacionales.

“Estamos buscando líneas aéreas y estamos convenciéndolas de que vengan al destino, porque tenemos infraestructura, tenemos capacidad, tenemos slot, tenemos todas las condiciones”, resaltó Paola Marín Ugarte, directora general de la DGAC.

El crecimiento internacional y la apuesta por los cielos abiertos

El tráfico aéreo internacional ya superó los niveles previos a la pandemia. Según cifras del MTC, entre enero y abril de 2026 el flujo internacional no solo recuperó los niveles pre COVID-19, sino que además crece cerca de 7 % respecto al 2025.

“El Perú ostenta una ubicación geográfica estratégica y eso nos obliga a posicionarnos como un centro de conexiones entre el sur, el norte y el resto del mundo”, señaló Marín Ugarte.

En esa línea, uno de los principales pilares de la estrategia del MTC para consolidar al Jorge Chávez como hub regional es la política de cielos abiertos. Desde diciembre del año pasado, el Perú firmó 11 memorandos de entendimiento con distintos país, entre los que destacan España, Brasil, Panamá, Chile, Colombia y Bahamas, para liberalizar frecuencias y permitir el ingreso de nuevas aerolíneas sin restricciones de capacidad.

Las autoridades esperan cerrar el primer semestre del 2026 con al menos 15 acuerdos firmados. La apertura ya comienza a reflejarse en nuevas rutas y mayores frecuencias internacionales.

Paola Marín Ugarte, directora general de la DGAC.
Foto: Antonio Melgarejo / GEC

/ NUCLEO-FOTOGRAFIA > CESAR CAMPOS

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“Un dato importante es que, con la firma de estos 11 acuerdos, estimamos un incremento de 250.000 asientos adicionales de oferta aérea. Eso tendrá un impacto económico aproximado de $52 millones al año. Conforme sigamos ampliando la política de cielos abiertos y lleguen más aerolíneas, los principales beneficiados serán el turismo, el comercio y la atracción de inversiones. Eso también generará más demanda de hoteles, restaurantes y otros servicios”, destacó Marín Ugarte.

La DGAC adelantó además que la aerolínea Level iniciará operaciones directas entre Lima y Barcelona desde junio; Air France incrementará vuelos hacia París; Arajet reforzará conexiones con República Dominicana y otras compañías ampliarán operaciones hacia Estados Unidos y Sudamérica.

Asimismo, el MTC confirmó conversaciones avanzadas con aerolíneas de Asia y Medio Oriente interesadas en ingresar al mercado peruano. “En otros años se hablaba de ellas. Querían entrar, pero no había nada concreto. Ahora no solo hay conversaciones, sino que tenemos documentos cursados y gestiones avanzadas. Estamos hablando de Emirates, Turkish y Qatar”, señaló Paola Marín Ugarte desde la DGAC.

La experiencia de los pasajeros y los retos pendientes

Pese a los reconocimientos internacionales y al crecimiento operativo, todavía persisten observaciones relacionadas con la experiencia cotidiana de algunos usuarios. Las largas caminatas dentro de la terminal, la señalética y, sobre todo, los accesos provisionales por Morales Duárez continúan siendo algunos de los principales cuestionamientos.

Piero Bejar, viajero frecuente a destinos nacionales e internacionales, contó a El Comercio que, si bien el nuevo aeropuerto cuenta con una zona moderna para realizar el chequeo de seguridad y revisión de equipaje, lo más complicado sigue siendo el acceso al terminal.

“El recinto es prometedor, pero hay muchas cosas por mejorar. Faltan dispensadores de agua para llenar botellas, además creo que todas las sillas en las salas de embarque deberían tener tomacorrientes para cargar productos electrónicos. Además, faltan más salas premium, ya que usualmente las que hay están llenas”, dijo a El Comercio.

LAP destaca la implementación progresiva y mejorada de señalética al interior del aeropuerto.
Foto: Antonio Melgarejo/ GEC

/ ANTONIO MELGAREJO

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Bejar recordó también que durante sus primeras visitas observó a varios pasajeros desorientados por la señalética. Además, consideró que la falta acceso peatonal se traduce en un problema más complejo.

La congestión vehicular continúa siendo otro de los principales problemas para los viajeros. Daniel Alcorta, quien en los últimos meses viajó desde el nuevo aeropuerto hacia Buenos Aires, Cusco y otros destinos nacionales, explicó que el mayor inconveniente fue el tráfico para llegar al terminal.

Alcorta resaltó que moverse dentro del aeropuerto ha terminado siendo intuitivo gracias a la señalización implementada. “La experiencia dentro del aeropuerto es muy buena porque tiene buena infraestructura, equipos modernos, la señalización te ayuda a ubicarte fácilmente y cuenta con mucha oferta de servicios”, contó Alcorta.

Por su parte, María José Vergara destacó la atención brindada por el personal del aeropuerto durante sus viajes internacionales. “Lo más fácil es que todo esta bien señalizado y en caso no sepas por donde ir por todos lados hay trabajadores del aeropuerto cerca para ayudarte y darte las indicaciones correspondientes”, contó a El Comercio.

En tanto, Giuliana Carrión, estudiante y practicante, sostuvo que las principales dificultades aparecen en los accesos vehiculares y estacionamientos. “La señalización de qué entrada era para cada tipo de vehículo estaba confusa. Esa es una de las situaciones más complejas que hallé”, dijo.

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