Cada temporada de premios deja cifras y marcas difíciles de igualar. En el terreno actoral, uno de los récords más llamativos no es la cuádruple nominación en categorías interpretativas, sino un logro aún más inusual: que una película consiga que todo su elenco sea nominado al Oscar.
Cada temporada de premios deja cifras y marcas difíciles de igualar. En el terreno actoral, uno de los récords más llamativos no es la cuádruple nominación en categorías interpretativas, sino un logro aún más inusual: que una película consiga que todo su elenco sea nominado al Oscar.
LEE: Premios Óscar: incorporan premio a mejor dirección de casting y revelan a sus nominados
En la historia de la Academia, solo tres producciones han alcanzado esa proeza. Todas comparten un rasgo: repartos pequeños y actuaciones de altísimo calibre.
La primera en lograrlo fue el drama dirigido por Mike Nichols, adaptación de la obra teatral homónima. Con apenas cuatro intérpretes en pantalla —Elizabeth Taylor, Richard Burton, George Segal y Sandy Dennis—, la cinta retrata el matrimonio tóxico de George y Martha, quienes convierten una velada con amigos en una batalla emocional marcada por el alcohol y la crueldad.
En los Óscar de 1967, los cuatro fueron nominados en categorías actorales: Taylor y Burton como protagonistas; Segal y Dennis como reparto. Taylor y Dennis se llevaron la estatuilla. La película, además, hizo historia al ser una de las pocas nominadas en todas las categorías posibles ese año.
Conocida en algunos países como “Juego mortal”, esta adaptación dirigida por Joseph L. Mankiewicz llevó al extremo la idea del elenco reducido: solo dos actores en pantalla, Michael Caine y Laurence Olivier.
El thriller narra el enfrentamiento psicológico entre un escritor y el amante de su esposa, en una noche de trampas y manipulación. Ambos intérpretes fueron nominados a Mejor actor. Sin embargo, ninguno ganó: ese año el premio fue para Marlon Brando por The Godfather, en una ceremonia que también pasó a la historia por el rechazo del galardón.
El caso más singular llegó con esta adaptación teatral protagonizada exclusivamente por James Whitmore. Se trata de un monólogo centrado en la figura del presidente estadounidense Harry S. Truman.
Al ser el único miembro del elenco, la nominación de Whitmore a Mejor actor bastó para que la película ingresara a este exclusivo listado. No obstante, la estatuilla terminó en manos de Jack Nicholson por One Flew Over the Cuckoo’s Nest.
MÁS: Alberto Chimal: “Pasó la época en que los tecnócratas parecían progresistas”
Aunque no son pocas las películas que presumen nominaciones en las cuatro categorías actorales, lograr que cada actor acreditado sea reconocido por la Academia es una rareza estadística. Medio siglo después del último caso, ninguna producción ha vuelto a igualar la marca, consolidando este hito como uno de los más singulares en la historia de los Oscar.
SOBRE EL AUTOR













