sábado, febrero 7

La música peruana vive un momento de expansión y contraste. No hay una sola escena ni una narrativa dominante, sino múltiples caminos que conviven y dialogan entre sí. Esa pluralidad queda bien representada en los nominados al Premio Luces a Mejor Disco del Año, una categoría que reconoce obras que marcaron el pulso del último año por su propuesta artística, su identidad y su impacto.

La música peruana vive un momento de expansión y contraste. No hay una sola escena ni una narrativa dominante, sino múltiples caminos que conviven y dialogan entre sí. Esa pluralidad queda bien representada en los nominados al Premio Luces a Mejor Disco del Año, una categoría que reconoce obras que marcaron el pulso del último año por su propuesta artística, su identidad y su impacto.

“Afroperurban: Los de verdad nunca mueren”, de Nero Lvigi, se instala en el cruce entre el hip hop y la herencia afroperuana. El rapero construye un disco que mira hacia sus raíces sin abandonar el lenguaje urbano, incorporando elementos tradicionales y un discurso que reivindica memoria, resistencia e identidad desde una experiencia personal y generacional.

LEE MÁS: Premios Luces 2026: así celebramos 21 años reconociendo lo mejor del arte, la cultura y el entretenimiento

Desde una dimensión más reflexiva, “Conjuros”, de Susana Baca, reafirma el lugar de una artista clave en la música peruana. El álbum dialoga con la espiritualidad, la tradición afroperuana y la poesía, combinando ritmos ancestrales con una mirada contemporánea. Lejos de la nostalgia, Baca propone un disco sobrio y profundo que fue nominado a los Grammy Latino al Mejor Álbum Folclórico.

En “Cosas imposibles”, Moncho Berry apuesta por la canción como espacio experimental con toques funk. El disco se mueve entre los arreglos cuidados y letras que exploran la fragilidad, las relaciones y los quiebres personales, consolidando una propuesta honesta que conecta desde el ritmo. Por su parte, “Latinchola”, de Milena Warthon, confirma el alcance del pop andino como lenguaje contemporáneo. El álbum fusiona sonidos tradicionales con estructuras pop y una narrativa de orgullo identitario que ha encontrado eco en nuevas audiencias, así como la carrera de la artista que busca incursionar en más estilos.

Daniela Darcourt compite en la categoría Disco del Año con Soy, una producción que consolida su identidad artística y su apuesta personal dentro de la salsa contemporánea peruana. | Foto: DIfusión

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

La introspección marca “Quizá no es para tanto”, de Jaze, un disco que refleja la evolución del artista más allá del freestyle en su est. Aquí conviven rap, pop y spoken word en canciones que abordan la ansiedad, las dudas y la vida cotidiana, con una escritura directa y confesional que conecta con una generación. El hip hop vuelve a ocupar un lugar central con “Sabes aquí la música no frena”, de Gonzalo Genek. El álbum destaca por integrar una pluralidad de ritmos, como salsa, reguetón, hip-hop, afrobeats y electrónica, reflejando una apuesta por la diversidad sonora dentro de la escena urbana peruana.

En “Soy”, Daniela Darcourt entrega una producción que dialoga con la salsa desde una perspectiva personal. Más allá del despliegue vocal, el disco es el culmen de dos proyectos anteriores que son una declaración de identidad artística, en la que la intérprete asume mayor control creativo y reafirma su lugar dentro de la música tropical contemporánea.

Finalmente, “Volver”, de Sofía Kourtesis, representa la proyección internacional de la música peruana. En este trabajo, la artista que representó al Perú en el Tomorrowland explora la electrónica desde una dimensión emocional, marcada por el regreso, la memoria y el vínculo con el hogar. Ocho discos, ocho miradas distintas y un mismo panorama en movimiento. La votación ya está abierta. Ahora, el público tiene la palabra.

Share.
Exit mobile version