Giorgio Mosoni asumió a sus 36 años la gerencia general de Ipesa SAC, cargo compartido con su hermano Carlo. El ejecutivo, reconocido como Líder Empresarial del Cambio (LEC), inició su rumbo profesional en la banca de inversión en Estados Unidos y retornó al país para involucrarse en la empresa fundada por su padre. La compañía, dedicada a la comercialización de maquinaria pesada e industrial –entre otras actividades– estima crecer un 15% este año, agregó Mosoni.
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Comenzó su carrera profesional en Lehman Brothers en un momento crítico como fue la crisis financiera del 2008. ¿Qué aprendizajes obtuvo de esa situación?
Que no importa qué tan grande seas. Mi experiencia en finanzas en Estados Unidos me generó una humildad terrible, en el sentido de que cuando entré a la banca de inversión, inicié en un banco top. El sistema financiero es la columna vertebral de Estados Unidos y se desmoronó en seis meses. El mundo financiero construido en cientos de años se caía frente a mis ojos. Eso te hace pensar en gestión de riesgos.
Para nosotros [en Ipesa] la solidez financiera es muy importante, porque la idea de que construyes algo por muchos años puede ser muy frágil si uno no lo cuida o si uno se siente demasiado soberbio para pensar que nunca puede desaparecer.
Estando en Estados Unidos, ¿cómo decide retornar al Perú y asumir la gerencia de Ipesa?
Es un tema un poco sentimental. La empresa fue fundada por mi padre. Mi hermano [actual co-gerente general] había retornado al Perú años antes. Cuando me fui no sabía si quería retornar al Perú, pero miraba a la empresa crecer y hay un orgullo familiar que uno siente cuando la empresa se hace más grande.
Yo trabajaba en banca de inversión y uno veía varias tesis de inversión sobre países emergentes y en ese grupo estaba Perú. Eso coincide con el boom minero de todos los ‘commodities’. Yo había crecido en Perú y me generó recelo: ¿por qué no estoy en el medio de todo esto? Al mismo tiempo, veía cómo crecía mi familia, mi padre y la empresa y había un deseo de ser parte de ello y no simplemente heredarlo.
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¿En algún momento pensó en cambiar esa decisión y volver a Estados Unidos?
Lo que causa que no me arrepienta sucedió el día que llegué a Ipesa. Éramos menos de 100 colaboradores. Hoy tenemos a más de 550 personas como empresa y como grupo empresarial cerca a 1.000 colaboradores. Es un compañerismo y una energía que no se siente en cualquier lugar. Sentirme el centro de eso hace que valga la pena.
¿Fue un reto asumir joven la gerencia general?
Asumí la gerencia general a los 36 años. Me mudé al Perú a los 30. Ingresé [a la empresa] e hice una pasantía por todas las áreas. Creé la Gerencia de Estrategia Corporativa y asumí los equipos que trabajaban de manera transversal a lo largo de la empresa. Luego creamos el Comité de Gerencia, donde se reunió a las cabezas del grupo para crear el gobierno corporativo. En el 2021 formalmente se hizo la transición generacional: mi padre asumió la presidencia del directorio y con mi hermano asumimos la gerencia general.
No puedo decir que no es un reto. Todo mi equipo directivo es mayor. Al comienzo hubo un deseo de probar que también lo podía hacer. De forma temprana aprendí que no tengo que ser el mejor en todo, pero sí identificar quienes lo son.
En muchas empresas la primera generación [familiar] está identificada con el o la líder. La segunda generación deja de pensar en la compañía como una extensión del dueño y empieza a pensarla como un ente en sí.
¿Cuáles cree que son los aportes que genera Ipesa a la sociedad?
Tenemos un concepto japonés: el ‘ikigai’. Habla de que uno tiene que encontrar la intersección de cuatro pilares: lo que eres bueno, lo que te gusta hacer, por lo que te pagan y lo que el mundo necesita.
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¿Cuáles son estas estos aportes, por ejemplo?
Siempre decimos, para bien o mal, es que el mundo y el Perú necesitan lo que proveemos: maquinaria. El mundo requiere de maquinaria agrícola para volverse más eficiente en los campos. Lo que comercializamos beneficia al proveer seguridad alimentaria. Por lo menos, es un grano de arena.
Los equipos de movimiento de tierra contribuyen a todo lo que significa urbanización y crear un mejor estilo de vida. Arequipa crece más que todos los demás lugares por ser el segundo centro urbano más grande después de Lima. Trujillo el tercero y Piura el cuarto. Si vemos a las demás divisiones, uno de nuestros clientes más grandes en la selva es una proveedora de energía. Le vendemos grupos electrógenos a los equipos para que puedan usar la energía en lugares más alejados de la selva.
La red vial y de carreteras en el país es aún algo pobre. Proveemos la maquinaria para poder desarrollar carreteras enormes. Y si hablamos de aspectos más tangibles o específicos, participamos en lo que son obras por impuesto: proveemos la maquinaria.
¿Cuáles son las estimaciones de crecimiento de Ipesa para el 2026?
El tema climático es muy importante. Nuestros equipos proveen a la primera línea de defensa como defensas ribereñas y desagües. Lo bueno y malo del Perú es que, a pesar de sus problemas o ruidos políticos, es un país económicamente muy estable. Con más de US$70.000 millones de reservas internacionales tiene una columna vertebral económica muy fuerte, acompañado de la independencia del Banco Central de Reserva, eso ayuda a los empresarios a invertir de manera tranquila.
Cerramos el 2025 con un crecimiento en alrededor del 17% y cerramos presupuestos para el 2026 con expectativas de crecimiento de alrededor del 15%, con una facturación superior a los US$200 millones. Vemos el 2026 con cauto optimismo. En los últimos 10 años siempre hemos tenido una expectativa de crecimiento.
¿Cuáles son las características que considera que debe tener un líder empresarial?
Uno debe tener un conocimiento muy fino de lo que no sabe. Conforme la empresa y el rubro crecen, se vuelve imposible para cualquier líder, CEO o gerente ser experto en todo. Uno tiene que conocer muy bien sus limitaciones y tener la capacidad de saber lo que no conoce, para empoderar a quienes son expertos en su área.
Mi trabajo está en potenciar y dedicar los recursos a los expertos en cada una de las áreas. Si me sé rodear de las mejores personas en cada una de las áreas, la empresa se va a ver beneficiada. La diversidad de opiniones, de ‘background’ o de experiencia siempre va a traer mejores ideas a la mesa.
¿Cómo se sintió cuando fue reconocido como Líder Empresarial del Cambio?
Lo asumo con mucha humildad y a nombre de todo mi equipo, de las más de 550 personas que trabajamos por un solo objetivo. Lo que más me impresiona de Ipesa es todo lo que hacemos y lo que tiene que suceder para poder concretar una venta.




