La sudafricana Navi Pillay, defensora de Nelson Mandela y exjueza de la Corte Penal Internacional (CPI), ganó este viernes el Nobel de la Paz por sus esfuerzos a favor del derecho internacional cuando, según el jurado, la justicia está “bajo ataque”.
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El Comité Nobel destacó su compromiso “con los principios legales universales y su firme brújula moral”.
“En una época marcada por retos existenciales -en particular, un número de guerras y conflictos que el mundo no había conocido desde hacía mucho tiempo-, el derecho internacional ya no es solo un complemento de la paz y la seguridad. Es una necesidad absoluta”, afirma.
La justicia internacional “está bajo tremenda presión y sus instituciones bajo ataque”, recalcó el comité Nobel, cuando Estados Unidos ha emprendido una campaña contra la Corte Penal Internacional (CPI).
Navy Pillay, abogada de origen indio en la Sudáfrica del apartheid, que llegó a ser jueza y alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU (2008-2014), domina el arte de los casos difíciles.
Su carrera la ha llevado desde los tribunales sudafricanos, donde defendió a activistas contra el apartheid como Nelson Mandela y obtuvo derechos fundamentales para los presos políticos, hasta el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, pasando por el CPI.
Presidió la comisión encargada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU de investigar las violaciones de los derechos humanos en los territorios palestinos y en Israel.
En 2024, el CPI emitió una orden de detención contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra en Gaza, y contra varios miembros del movimiento islamista palestino Hamás ya fallecidos.
Washington considera que es una institución “politizada”, y en la pasada Asamblea General de la ONU, en septiembre, el presidente Donald Trump pidió a todos los países miembros “retirarse oficial e inmediatamente”.
“Si aplauden un poco más fuerte, quizás comparta el premio con Trump”, bromeó Navy Pillay este viernes.
Ella lamenta que la tilden de “antisemita”.
En las redes sociales hay llamados pidiendo a Estados Unidos que la sancione, como lo hizo Washington con una relatora de la ONU, con jueces del CPI y con oenegés palestinas.
El presidente del Comité Nobel, Jorgen Watne Frydnes, afirmó que se observa actualmente un giro hacia un poder que se ejerce “en detrimento de los marcos legales y el respeto global al derecho y la justicia”.
En la actualidad Navi Pillay es magistrada de la Corte Internacional de Justicia en el caso en el que se acusa a Birmania de genocidio.
El Nobel de la Paz otorgó a Navi Pillay da fe “de la necesidad y el valor” de los derechos humanos, destacó la ONU inmediatamente después del anuncio.
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