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La propuesta de Estados Unidos para que Irán congele su programa de enriquecimiento de uranio durante 20 años fue la principal razón del fracaso de la negociación en Pakistán. Ello porque hoy se sabe que Teherán consideró el plazo inaceptable y planteó una alternativa de apenas cinco años, que es rechazada por Washington e Israel.
La propuesta de Estados Unidos para que Irán congele su programa de enriquecimiento de uranio durante 20 años fue la principal razón del fracaso de la negociación en Pakistán. Ello porque hoy se sabe que Teherán consideró el plazo inaceptable y planteó una alternativa de apenas cinco años, que es rechazada por Washington e Israel.
“Estados Unidos propuso un mínimo de 20 años, con todo tipo de restricciones adicionales”, declaró a Axios una fuente cercana a la negociación.
MIRA: Estrecho de Ormuz: ¿el bloqueo de Trump busca forzar a Irán a negociar o empuja el conflicto hacia una escalada?
Entre esas restricciones adicionales, Estados Unidos exige que Irán entregue todo el uranio enriquecio del 60% que tiene, unos 440 kilos.
En el fondo, la propuesta de Estados Unidos representa un cambio respecto a la exigencia previa de “enriquecimiento cero permanente”, aunque 20 años de moratoria sigue siendo una restricción muy larga.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, llega a una reunión con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, previa a las conversaciones de con Irán en Islamabad el 11 de abril de 2026. (Foto de Jacquelyn Martin / AFP).
/ JACQUELYN MARTIN
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Ahora el objetivo central de Estados Unidos es evitar que Irán pueda desarrollar un arma nuclear en el mediano plazo.
Según The Wall Street Jornal, a cambio de la aceptación la propuesta de Estados Unidos contempla el levantamiento de las sanciones internacionales contra Irán.
Por su parte, Irán ha ofrecido una suspensión mucho más corta: cinco años. Considera que 20 años es excesivo y políticamente inaceptable y una forma de limitar su derecho soberano a la energía nuclear.
En este punto, cabe precisar que Irán siempre ha manifestado que su programa nuclear solo tiene propósitos civiles, aunque el enriquecimiento al 60% contradice esa postura.
El proceso de enriquecimiento de uranio. (AFP).
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Según el diario The New York Times, en la negociación en Pakistán Irán insistió en mantener dentro de su territorio las reservas de uranio altamente enriquecido que posee. Pero ofreció como alternativa reducir significativamente su nivel de enriquecimiento para impedir su uso inmediato en la fabricación de armas nucleares.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance (derecha), habla durante una conferencia de prensa tras reunirse con representantes de Pakistán e Irán. (Foto de Jacquelyn MARTIN / AFP).
/ JACQUELYN MARTIN
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Axios indicó que los iraníes creían estar cerca de un acuerdo inicial el domingo por la mañana, pero la rueda de prensa del vicepresidente de Estados Unidos y negociador JD Vance los tomó por sorpresa, pues en su alocución culpó a Teherán del fracaso de la negociación y anunció que la delegación estadounidense abandonaba Islamabad.
“Los iraníes estaban furiosos por esa rueda de prensa”, dijo a Axios una fuente bien informada.
El ministro de Exteriores de Irán, Abas Araqchi. Foto: EFE/EPA/Jose Sena Goulao
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Tras el fracaso de la negociación, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchí, afirmó que las partes estuvieron “a centímetros” de un acuerdo, pero acusó a Estados Unidos de haber mantenido una postura inflexible y sin concesiones.
“Cuando estábamos a punto de firmar el Memorando de Entendimiento con Islamabad, nos topamos con maximalismo, cambios de objetivos y bloqueo. Cero lecciones aprendidas. La buena voluntad engendra buena voluntad. La enemistad engendra enemistad”, escribió en X el canciller iraní.
Mientras que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró el lunes que Vance le dijo en una llamada telefónica que el principal obstáculo era la eliminación de todo el material enriquecido de Irán y garantizar que no se produzca ningún enriquecimiento “en los próximos años, y eso podría ser dentro de décadas”.
“20 años no es negociación, es una línea roja”
El presidente de Estados Unidos Donald Trump habla con los medios de comunicación antes de partir de la Casa Blanca rumbo a Miami, Florida, el11 de abril de 2026. (EFE/BONNIE CASH).
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El analista internacional Roberto Heimovits sostiene que la propuesta de Estados Unidos para congelar el enriquecimiento de uranio por 20 años no debe leerse como una simple oferta de negociación, sino como una condición firme.
“Lo de los 20 años es una exigencia que Estados Unidos ha planteado como una línea roja, no como una posición inicial de negociación”, afirma a El Comercio.
Según explica, el antecedente del acuerdo nuclear de 2015 durante el gobierno de Barack Obama —que establecía restricciones de largo plazo— refuerza la lógica de Washington. En ese contexto, una pausa de apenas cinco años, como plantea Irán, resulta insuficiente. “Cinco años prácticamente no sería nada”, señala.
Heimovits añade un elemento clave para entender por qué Estados Unidos, Israel y los países del Golfo rechazan un Irán con armas nucleares: el control de puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz.
Según explica, la preocupación no se limita al desarrollo nuclear en sí, sino a cómo podría amplificar el comportamiento regional de Teherán.
“Si aún sin tener armas nucleares Irán es capaz de plantear algo tan radical como intentar controlar o anexarse el estrecho de Ormuz, que es una zona de importancia estratégica global, ¿qué no sería capaz de hacer si tuviera un arma nuclear?”, advierte.
En ese sentido, Heimovits señala que el temor es que Irán no solo refuerce su poder disuasivo, sino que avance hacia una posición dominante en la región.
“Podría convertirse en un hegemón regional o incluso ir más allá”, sostiene.
Irán, Corea del Norte y la lógica de la disuasión nuclear
Ciudadanos iraníes cruzan una calle frente a una valla publicitaria gigante del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, en Teherán, el 10 de abril de 2026. (Foto de AFP).
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Sobre la contrapropuesta iraní, Heimovits advierte que existen dos posibles interpretaciones: una voluntad real de negociar o una estrategia para ganar tiempo y preservar su capacidad nuclear.
“Cualquiera de las dos opciones es posible. Depende de cuánto daño ha sufrido Irán y si está en condiciones de continuar la guerra”, explica.
Anota que para Teherán, mantener su programa nuclear es clave, no solo como herramienta tecnológica, sino como garantía de seguridad.
“Como se ha visto en el caso de Corea del Norte, tener armas nucleares prácticamente convierte a un Estado en invulnerable”, sostiene.
Sin embargo, el analista introduce un matiz central: por encima del programa nuclear está la supervivencia del régimen.
“Si sienten que están fuertes, insistirán en mantener su capacidad. Pero si perciben que su supervivencia está en riesgo, podrían aceptar plazos más largos”, remarca.
¿La guerra le dio razones a Irán para no renunciar a tener la bomba atómica? Heimovits plantea una lectura contrapuesta a ese argumento.
“Si Irán no tuviera un programa nuclear, es poco probable que hubiera sido atacado por Estados Unidos o Israel”, afirma.
Desde su perspectiva, el desarrollo nuclear iraní no ha aumentado su seguridad, sino que ha generado el efecto contrario: “Paradójicamente, en vez de darle más seguridad, aumentó su inseguridad”.
“Si no hay acuerdo, la guerra seguirá”
Fotografía difundida por el CENTCOM que muestra un avión de combate en el USS Abraham Lincoln durante una de las operaciones aéreas contra objetivos militares en Irán. (EFE/ CENTCOM).
/ CENTCOM
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El analista advierte que la falta de acuerdo podría tener consecuencias inmediatas. “Si Irán no accede a congelar su programa en plazos largos y no entrega su uranio enriquecido, Estados Unidos va a seguir con el bloqueo y probablemente la guerra se reanude en el corto plazo”.
En este escenario, el rol de Israel es determinante. Heimovits recuerda que, desde la perspectiva israelí, un Irán con capacidad nuclear representa una amenaza existencial.
“Si no se llega a un acuerdo que congele el programa nuclear iraní, lo más probable es que la guerra continúe”, insiste.




