Entre los artistas que marcaron su historia están The Strokes, Limp Bizkit y The Cranberries, nombres que encabezaban los carteles, los paneles publicitarios de Lima y la especulación previa al lanzamiento del line-up oficial. En honor a esos tiempos, esta vez Avenged Sevenfold, Marilyn Manson—quien llega por primera vez al Perú—y Anthrax serán los encargados de abrir el regreso de un festival que apunta a ser un movimiento de cambio para los conciertos en el país.
“El hecho de que Raúl Romero, Mar de Copas, Río u otras agrupaciones clásicas no estén responde a nuestra intención de darle espacio a bandas que no siempre tienen lugar en festivales o a nuevas generaciones de artistas que, en una noche de sábado en Lima, no encontramos tocando”, explica Jorge Nieto, productor de Kandavu, en entrevista con El Comercio.
Aunque las 46 bandas que se presentarán parezcan diversas, todas mantienen una conexión con el rock en alguna de sus variantes. Miki González recordará su faceta pop-rock, Los Fabulosos Cadillacs traerán su inconfundible ska-rock, La Zorra Zapata representará el indie rock, mientras que G-3 recordará su etapa punk subterránea.

Un espacio para la música
Si organizar un concierto en Lima es complicado, montar un festival con artistas nacionales e internacionales es un reto titánico. Más allá de la logística, o las complicadas negociaciones con los artistas de renombre, hay un problema que aqueja la productora y artistas desde la primera edición de Vivo X el Rock en el centro comercial Plaza Norte: la locación.
“El lugar donde siempre se realizaba [el Estadio San Marcos] ya no está disponible para festivales. Y si los hay, las condiciones son complicadas por los permisos municipales, los niveles de ruido y el tráfico. Además, lo que para nosotros es diversión, para otros es molestia”, enfatiza Nieto.
En un inicio, se consideró el Club Cultural Lima de Chorrillos —con capacidad para 50 mil personas— como un espacio ideal. Sin embargo, tras reevaluar factores como la capacidad y la idoneidad del lugar, se descartó y fue necesario buscar otras opciones, eliminando del mapa varios de los recintos clásicos para conciertos masivos.
“El problema de los espacios es tan grande que ahora incluso el Estadio Nacional, el recinto más importante, con capacidad para 45 mil personas, resulta complicado y poco viable. Si juega la Selección o hay un partido de Copa Libertadores, los conciertos se cancelan. Uno se ve limitado por el aforo y se arriesga a no tener una fecha fija. Solo con eso, un productor asume un riesgo enorme y tiene que subir los precios”, comenta Nieto.
Una experiencia completa
Esta edición se llevará a cabo en Lurín Live, donde 60 mil personas podrán disfrutar de cinco escenarios con presentaciones de artistas en simultáneo. En sus 18 hectáreas también se encontrará una zona de hidratación y descanso, un patio de comidas en la zona central, así como una zona de juegos mecánicos y espacios para comprar merchandising oficial.
“Contamos con 1,200 estacionamientos y estamos trabajando para habilitar 2,000 más. Para quienes se pregunten cómo llegar, hemos cerrado un convenio con Perú Bus. Los buses pasarán cada 5 o 10 minutos recogiendo a los asistentes en distintos puntos: comenzarán en la avenida México, harán una parada en Circunvalación rumbo a la Panamericana Sur, se detendrán nuevamente en Atocongo y luego en el Club Metropolitano Huayna Cápac, antes de llegar a Lurín Live. Al finalizar el evento, el retorno seguirá la misma ruta”, explica Nieto.
A pesar de la oferta diversa de este festival, queda una pregunta: ¿por qué no incluir más headliners internacionales como My Chemical Romance, Green Day, Foo Fighters o Red Hot Chili Peppers? “Eso no va a suceder todavía en el país porque el precio de las entradas tendría que ser cuatro veces más alto de lo que es ahora. En otros países, pagar entre 200 y 400 dólares por boleto es lo normal. Aquí, llegar a ese nivel es muy complejo, y coordinar a varias bandas en un solo día, aún más”, explica Nieto. “No podemos seguir pensando en conciertos a dos cuadras de casa, soñando que al salir no haya tráfico, basura o ruido. Para que esto funcione, necesitamos cambiar el modelo de producción de conciertos en el país y la mentalidad del público”.
La intención de esta nueva edición del festival es romper con la rigidez de los conciertos tradicionales y crear un espacio donde el público pueda moverse con libertad, así como expandirse en futuros proyectos que buscan crear un ambiente dedicado por completo a la música al estilo de festivales como el Estéreo Picnic en Colombia, Lollapalooza en Argentina o Rock in Rio en Brasil. “Queremos que el Perú tenga lo suyo: un Vivo X el Rock que no tenga nada que envidiar a esos eventos, algo que es completamente nuestro”, concluye Nieto.
Sobre
“Vivo x el Rock”
- Lugar: Lurin Live
- Fecha: 29 de marzo
- Hora: 12:00 p.m.
- Entradas disponibles en Teleticket. Descuento del 25% a miembros de Club El Comercio.




