Ya han pasado seis días desde que los montañistas Freddy Mendoza, Alejandro Ugarte y Artidoro Salas se extraviaron en “La Garganta”, el sector ubicado entre el Campo 1 y el Campo 2 del nevado Huascarán, a unos 6.000 metros sobre el nivel del mar, en Áncash. El último contacto con el grupo se produjo la mañana del martes, cuando uno de los montañistas logró comunicarse por celular para alertar que se encontraban perdidos. Desde entonces, las autoridades continúan con las labores de búsqueda sin lograr ubicarlos.
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Pese a ello, la urgencia aumenta con el paso de las horas debido a las extremas condiciones de la zona. En el Huascarán, las temperaturas pueden descender hasta los -15 °C, mientras que la presencia de grietas y el terreno glaciar dificultan tanto la supervivencia de los desaparecidos como las labores de búsqueda y rescate.
Además, este no ha sido el único incidente registrado en el Huascarán esta semana. El último jueves, una avalancha en el sector La Canaleta dejó un porteador fallecido y un turista de nacionalidad india herido.
El desprendimiento de nieve se registró alrededor de las 7:30 a. m., a unos 5.500 metros sobre el nivel del mar, cuando el grupo ascendía por una de las rutas más exigentes del Huascarán.

Una avalancha dejó un porteador fallecido y un turista de nacionalidad india herido. Foto: Composición GEC.
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Para explicar cómo el cambio climático y el aumento de la temperatura están modificando las condiciones del nevado Huascarán, Wilson Alfredo Suárez Alaiza, director de Innovación, Investigación y Desarrollo del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) y experto en criósfera, señaló a El Comercio que el análisis no debe centrarse únicamente en este nevado, sino en toda la Cordillera Blanca. “Hay que tener en cuenta todas las zonas donde existe agua en estado sólido, es decir, el hielo de los glaciares”, indicó.
El especialista explicó que hace 30 años la isoterma de 0 °C se ubicaba entre los 4.600 y 4.700 metros de altitud. Sin embargo, debido al aumento de la temperatura del aire, actualmente se encuentra entre los 4.900 y 5.000 metros. “¿Cómo se relaciona esto con el aumento de la temperatura? Pues el hielo del nevado ya no encuentra una temperatura que le otorgue la cohesión y la dureza necesarias”, precisó.
Suárez explicó que, al aumentar la temperatura, el hielo comienza a derretirse, se convierte en agua y pierde resistencia. “En algunos casos, si esa agua ingresa por las grietas del nevado y llega hasta las rocas, puede originar una gran avalancha, como ya lo estamos viendo. Esto es más probable en años con temperaturas muy altas, como el actual”, señaló.
El experto advirtió que los periodos prolongados de altas temperaturas debilitan el hielo. “Si uno revisa la mayor cantidad de accidentes ocurridos en zonas de montaña, verá que no se deben a la hipotermia, sino a las avalanchas. Este año, en particular, está siendo muy cálido y la temperatura del aire se encuentra muy por encima de lo esperado”, alertó.

Al aumentar la temperatura, el hielo del nevado comienza a derretirse, se convierte en agua y pierde resistencia.
/ El Rincón del Trotamundos
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Luzmila Dávila, subdirectora de Investigación en Glaciares del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), señaló a El Comercio que, en un escenario de fenómeno El Niño “totalmente impredecible”, los procesos de inestabilidad en los glaciares se han incrementado y continuarán en aumento.
“El incremento de la temperatura está desestabilizando aún más zonas que ya de por sí son inestables. En el caso del Huascarán, esto está ocasionando que se pierdan áreas que antes eran consideradas seguras”, afirmó.
“Definitivamente, las condiciones no son óptimas para escalar. Lo que sucede en el Huascarán está ocurriendo también en otras montañas, no solo de la Cordillera Blanca, sino de las demás cordilleras del Perú e, incluso, a nivel mundial. Los fenómenos climáticos extremos son globales”, sostuvo.
Dávila precisó que el Inaigem monitorea el Huascarán mediante el uso de drones para recolectar información fotogramétrica. “También realizamos mediciones de la concentración de partículas absorbentes de luz para reducir la contaminación. Asimismo, hacemos seguimiento a glaciares con alta inestabilidad ubicados en zonas de frecuente acceso. En lo que va del año hemos registrado ocho avalanchas de alta consideración en el Huascarán”, detalló.

El incremento de la temperatura está desestabilizando las zonas del Huascarán que ya eran, de por sí, inestables. Foto: Perú Travel.
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Sobre la búsqueda de los tres montañistas desaparecidos, el Gerente Regional de Gestión del Riesgo de Desastres del Gobierno Regional de Áncash, Gastone Rafael Macedo Menacho, informó a este Diario que el miércoles sostuvo una reunión con representantes de la Fuerza Aérea del Perú y la Policía Nacional para coordinar el despliegue de helicópteros desde las 5:30 a. m. del jueves. Sin embargo, explicó que las operaciones aéreas tuvieron que suspenderse al mediodía debido a las condiciones meteorológicas que reducían la visibilidad.
“El comportamiento glaciar es muy complejo. Como todo proceso natural, es impredecible. Nosotros, como Estado, hemos realizado las gestiones para atender a los familiares desde el aspecto social. Esperamos que la próxima semana, después de Fiestas Patrias, podamos instalar una mesa de trabajo con las distintas entidades involucradas”, señaló.
“Nos ponemos en la posición de los familiares y entendemos su desesperación, pero también deben comprender que tanto la Fuerza Aérea como la Policía tienen protocolos que respetar. Además, estamos implementando 29 sistemas de alerta temprana comunitarios y contamos con un convenio con el Instituto Geofísico del Perú, que nos brinda asistencia técnica”, precisó.
Respecto a los protocolos para el ingreso de expediciones al Huascarán, el funcionario reconoció que “lamentablemente, no contamos con protocolos diseñados para estos casos. Por ello, estamos planteando una mesa de trabajo con las distintas entidades para elaborar esos lineamientos”.














