jueves, septiembre 10

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

El 7 de agosto de 2026 comenzó como una jornada habitual para los trabajadores de Optimus Enterprise, una empresa ubicada en el Cercado de Lima. Alfonso Herrera, gerente del negocio, y su equipo recibieron a cuatro personas que habían coordinado, en distintos momentos, citas para consultar por algunos productos. Ingresaron como potenciales clientes, pero minutos después se identificaron como efectivos policiales. Lo ocurrido desde ese momento -el registro de ambientes, el retiro de bienes y el posterior traslado de Herrera a una dependencia policial- es ahora materia de una denuncia ante la Inspectoría General de la Policía Nacional del Perú (PNP).

El acceso a las oficinas se realiza únicamente mediante coordinación previa. Optimus Enterprise se dedica a la importación y distribución de productos electrónicos y no funciona como una tienda abierta al público. “Le hacemos una cita y ellos vienen a la oficina, ven el producto y, si les gusta, lo separan o lo pagan y se lo llevan. Pero para ello hay una previa coordinación porque no somos una tienda, somos mayoristas y distribuimos”, explicó Herrera a este Diario.

Aquel día permitieron el ingreso de los cuatro visitantes. Los primeros permanecieron algunos minutos haciendo consultas e incluso solicitaron utilizar los servicios higiénicos. Luego llegaron los otros dos. Fue entonces cuando la situación cambió por completo.

Policías que fingían ser clientes.

Policías que fingían ser clientes.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

“Uno se levanta, saca el chaleco, se lo pone y dice: ‘Esto es una intervención. Nadie puede salir, nadie se puede mover’”, recordó Herrera. Según su testimonio, uno de los agentes le mostró brevemente un documento, pero no tuvo tiempo suficiente para revisarlo antes de que se lo retiraran.

Momento de la aparente intervención.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

La aparición de las armas incrementó la tensión dentro del inmueble. Herrera asegura que hasta ese momento los cuatro habían ingresado como potenciales compradores. “Tú estás entrando acá a mi oficina como cliente, no como policía”, recuerda haber reclamado. “Me puse súper nervioso, con miedo. Tenía temor por la integridad de todos nosotros porque, por la coyuntura que se está viviendo, no se sabe si es verdad o si es mentira”, relató.

Tomas exteriores del retiro de las pertenencias de la empresa al carro policial.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Lo que ocurrió después es precisamente lo que ahora pide que sea investigado por la Inspectoría General de la PNP.

El registro y los bienes incautados

De acuerdo con Herrera, los efectivos comenzaron a abrir cajones, revisar documentos y recorrer distintos ambientes internos del inmueble. El empresario asegura que advirtió que se encontraban en una oficina privada y que no había autorizado el registro de esos espacios. Tampoco, sostiene, le fue exhibida una orden judicial de allanamiento o registro. Esta circunstancia también quedó consignada en la denuncia presentada ante Inspectoría.

“Se metieron a otros ambientes, comenzaron a revisar mis cajones”, contó. Las cámaras de seguridad del establecimiento, asegura, registraron parte de estas acciones.

Durante la diligencia fueron retirados diversos bienes, entre ellos dos teléfonos celulares de uso personal, zapatillas y 21 espejos retrovisores. También fueron inspeccionados cuatro televisores, aunque estos finalmente fueron devueltos luego de que Herrera presentara documentación que acreditaba su adquisición.

@optimusenterprise_ 🚨 DENUNCIA PÚBLICA: NOS ROBARON Lo que ocurrió en nuestra oficina quedó registrado por nuestras cámaras de seguridad. En este video te mostramos qué pasó, cómo sucedió y qué estamos haciendo al respecto. Somos una empresa formal y tenemos todo en regla, pero esta vez nos tocó vivir una situación que nadie espera. 😔 Queremos contar nuestra experiencia y también hacer un llamado de atención: la inseguridad nos puede afectar a todos. 📲 Si quieres conocer todos los detalles, mira el video completo y compártelo. Optimus Enterprise 📍 Palca 162, Cercado de Lima 📲 935 980 827 #DenunciaPública #OptimusEnterprise #Inseguridad #Lima #Perú ♬ sonido original – Optimusenterprise

Según su relato, durante la intervención le indicaron que disponía de 15 minutos para presentar los documentos de los productos. Herrera sostiene que, cuando consiguió parte de ellos, recibió como respuesta que el plazo había terminado. “Ya tengo la documentación, ya me la mandaron los proveedores”, recuerda haber señalado. La respuesta, afirma, fue: “No, ya se terminó tu tiempo, me voy a llevar todo”.

En el caso de los 21 espejos retrovisores, presentó documentos correspondientes a una importación marítima realizada en 2024. Los agentes consideraron que estos eran insuficientes debido, entre otras observaciones, a la ausencia de determinados datos y de los nombres o marcas de los productos. Ahora solicita que se determine qué verificaciones se realizaron para establecer que la documentación no acreditaba su procedencia.

Policía tomó zapatillas del empresario.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Los cuatro visitantes eran efectivos de la División de Investigación de Delitos Aduaneros (DIVIDAT) de la Policía Fiscal de la PNP. Según la documentación vinculada a la diligencia, participaron el capitán Walter Ynquilla Amancay, la suboficial de primera Yahaira Gallegos Vera, el suboficial de segunda Alan Nolazco Quiliche y la suboficial de tercera Leslie Vivanco Jeri.

Share.
Exit mobile version