La Policía de la provincia argentina de Santa Fe levantó este miércoles las protestas que durante más de 36 horas desataron la tensión en Rosario y otras ciudades, tras poner en jaque la seguridad de una de las regiones más importantes del país sudamericano.
La Policía de la provincia argentina de Santa Fe levantó este miércoles las protestas que durante más de 36 horas desataron la tensión en Rosario y otras ciudades, tras poner en jaque la seguridad de una de las regiones más importantes del país sudamericano.
El levantamiento de la medida de protesta tuvo lugar después de que el gobernador provincial, Maximiliano Pullaro, oficializara por decreto un aumento salarial.
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“Ningún policía de la provincia invencible de Santa Fe, ningún hombre o mujer del Servicio Penitenciario va a percibir menos de un sueldo inferior a 1.350.000 pesos (unos 950,70 dólares)”, afirmó Pullaro en una conferencia de prensa en Rosario, epicentro de la protesta.
El salario mínimo para los policías oscilaba hasta ahora entre 960.000 (cerca de 676 dólares) y 1.002.000 pesos (unos 706 dólares).
Ahora se añadirá la garantía de la canasta básica y el incremento de la tarjeta alimentaria, lo que eleva el piso salarial a 1.438.835 pesos (unos 1.014 dólares) mensuales.
El gobernador detalló que quienes realicen tareas operativas en las ciudades de Rosario, Santa Fe, Granadero Baigorria, Pérez o Santo Tomé percibirán un adicional de 500.000 pesos (cerca de 353 dólares), por ser las zonas más conflictivas.
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Tras la firma del decreto, los patrulleros -cerca de las 18:15 hora local (21:15 GMT)- retomaron sus tareas y los manifestantes se retiraron de la Jefatura de la Policía Rosario, donde protestaban desde el lunes.
El Gobierno provincial anunció la reincorporación de los agentes que habían sido sancionados por abandonar sus funciones públicas para manifestarse, los cuales el martes debieron entregar sus armas reglamentarias, chalecos antibalas y credenciales.
Las protestas han incluido desde el lunes acuartelamientos, ruidos de sirenas ininterrumpidos y quemas de neumáticos en reclamo de mejores condiciones laborales, en el contexto de un elevado número de suicidios registrados en ese cuerpo de la seguridad del Estado en los últimos años.
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