El Mercado N°1 de Surquillo, uno de los centros de abastos más antiguos de Lima con más de ocho décadas de funcionamiento, reabrirá sus puertas en los próximos días tras un mandato judicial que contradice el cierre decretado en agosto de 2023. La medida fue emitida por el Segundo Juzgado Constitucional de Lima, que ordenó a la Municipalidad de Surquillo restituir los puestos a los comerciantes y ejecutar las reparaciones necesarias en paralelo.
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El fallo establece un plazo de tres días para que el municipio cumpla con lo dispuesto, lo que significaría que desde el próximo miércoles los vendedores podrían volver a ocupar sus espacios. La disposición prioriza el derecho al trabajo y la continuidad de las actividades económicas de cientos de familias que dependen del mercado, pese a las advertencias sobre las condiciones de riesgo.
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La alcaldesa de Surquillo, Cintia Loayza Álvarez, sostuvo que aún no han sido notificados oficialmente de esta resolución, aunque adelantó que respetarán la decisión judicial. No obstante, advirtió que el local presenta graves problemas: pasillos reducidos, sistema eléctrico fragmentado y sin cumplir la norma técnica, tuberías expuestas, deficiencias en agua y desagüe, además de carecer de un sistema contra incendios.
“El gabinete contra incendios no tiene conectado nada. Si sucede un incendio acá, no hay forma de apagarlo”, declaró a la prensa.

El pasado 15 de septiembre, el municipio convocó una licitación pública para iniciar obras de mejora en la infraestructura del mercado, que ocupa un área de 3 mil metros cuadrados distribuidos en tres niveles. Sin embargo, aún no está definido si dichos trabajos podrán ejecutarse mientras se desarrolla la reapertura ordenada por el Poder Judicial.
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Los comerciantes, principales afectados por este prolongado cierre, se encuentran divididos. Mientras algunos exigen abrir de inmediato para retomar sus actividades y recuperar ingresos, otros consideran más prudente esperar hasta que concluyan las obras, a fin de garantizar la seguridad de trabajadores y usuarios. La tensión crece entre ambas posturas, mientras los vecinos del distrito se mantienen a la expectativa de una solución que combine seguridad con continuidad laboral.
Por ahora, la reapertura del histórico centro de abastos de Surquillo queda en manos de la Municipalidad y de cómo ejecute la orden judicial en los próximos días.




