Los precios del petróleo subieron este martes, en medio de la cautela de los operadores ante la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Oriente Medio, informó la agencia AFP.
Tras el fuerte retroceso registrado el lunes, el mercado mostró un rebote. El barril de Brent, para entrega en mayo, subió 4,55% hasta los US$104.49. En tanto, el crudo West Texas Intermediate (WTI), también para mayo, avanzó 4,79% y se ubicó en US$92.35. Por su parte, el oro registró un incremento de 1,21%, alcanzando los US$4.461 por onza.
La caída del crudo el día anterior se produjo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, revelara conversaciones con Irán orientadas a lograr una “completa y total resolución de hostilidades” en Medio Oriente. Sin embargo, el país asiático negó rápidamente la existencia de dichas negociaciones, lo que volvió a introducir incertidumbre en los mercados.
En ese contexto, el panorama cambió nuevamente este martes. Gustavo Ayala Maura, Lead FX Perú de Rextie, explicó que el repunte responde a la persistente incertidumbre geopolítica —especialmente por las dudas sobre la efectividad de eventuales treguas—, así como a los riesgos de disrupción en el suministro y señales de inventarios ajustados.
“El petróleo muestra un rebote tras la caída de la jornada previa, volviendo a cotizar cerca de los US$100 por barril, impulsado por compras técnicas y cobertura de posiciones cortas luego del ajuste anterior. Este movimiento ha dado soporte a monedas emergentes ligadas a ‘commodities’”, señaló.
El impacto de este contexto no se limita al mercado energético. Benoit Mougenot, director de las carreras de Economía de la USIL, indicó que el conflicto entre Irán, Israel y la participación de Estados Unidos ha incrementado la volatilidad en los mercados de ‘commodities’.
“Esto implica para la economía peruana un encarecimiento de combustibles y transporte, lo que presiona la inflación interna y eleva los costos de alimentos importados como trigo y maíz. Al mismo tiempo, el oro se ha visto afectado por la fortaleza del dólar y las expectativas de tasas de interés altas”, explicó.
En esa línea, Carlos Casas, docente de la Universidad del Pacífico, recordó que el comportamiento del petróleo y el oro no siempre es paralelo, sino que suele responder a dinámicas distintas.
“El oro es un activo de refugio cuando hay excedentes o utilidades. Sin embargo, si el aumento del precio del petróleo reduce las ganancias esperadas, los inversionistas pueden disminuir su demanda por oro, lo que afecta su cotización”, comentó.
A esta explicación, Ayala añadió que esta divergencia refleja cómo los inversionistas están priorizando coberturas específicas frente al alza de la energía, más que refugios tradicionales. Mientras el petróleo sube por factores de oferta y tensiones geopolíticas, el oro ha mostrado debilidad reciente debido al fortalecimiento del dólar y a las tasas elevadas. Esta combinación, señaló, mantiene al dólar firme frente al sol en el corto plazo.













