El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de postergar por cinco días un eventual ataque a instalaciones energéticas en Irán —y la posterior negativa del Gobierno iraní a confirmar negociaciones— marcó la jornada en los mercados globales, con una caída relevante en el precio del petróleo.
El Brent retrocedió desde niveles cercanos a US$112 por barril hasta alrededor de US$100 durante la jornada del lunes, lo que implica una caída cercana al 10%, mientras que el WTI registró descensos de entre 11% y 12% en la jornada. Hugo Perea, economista jefe del BBVA Research, señaló que el ajuste fue inmediato tras el anuncio. “Hubo una reacción muy fuerte al inicio, después del anuncio cayó con fuerza y luego ha habido un rebote parcial, pero al cierre del día el precio del petróleo registró una caída importante”, indicó.
Para Perea, el mercado reaccionó principalmente a la señal de pausa en el conflicto. “Ha predominado más el anuncio de Trump, por eso es que en el balance el mercado ha cerrado con una reducción importante en el precio del petróleo”, sostuvo. Añadió que, si bien se ha reducido el riesgo inmediato, la incertidumbre se mantiene. “El petróleo no está regresando a los niveles previos al conflicto y se mantiene por encima de esos niveles debido a la incertidumbre que persiste”, remarcó.
Perea también advirtió que el suministro de gas a nivel global se ha visto afectado tras los ataques a infraestructura energética en Medio Oriente, particularmente en Irán y Qatar, lo que refuerza el escenario de incertidumbre.
Desde Intéligo SAB coinciden en que el movimiento respondió a un cambio en las expectativas del mercado. Silvana Caro, analista de Estrategia de Inversiones de la firma, explicó que “el mercado pasó de un escenario de escalada a uno de posible distensión, generando una liquidación de posiciones largas en petróleo”. Añadió que este cambio respondió a un giro desde un entorno de aversión al riesgo hacia uno de mayor apetito por riesgo, lo que favoreció la corrección en el precio del crudo.
Además, señaló que, pese a la caída, factores como la operatividad del Estrecho de Ormuz y posibles afectaciones a la infraestructura energética siguen limitando una corrección más profunda.
En la misma línea, Alberto Arispe, gerente general de Kallpa SAB, señaló que el comportamiento del crudo sigue respondiendo principalmente a factores geopolíticos, en un entorno donde la incertidumbre por el conflicto continúa siendo el principal ‘driver’ del mercado. Añadió que señales de negociación o menor intensidad de la guerra tienden a presionar a la baja el precio del petróleo.
Este escenario se da en un contexto en el que persisten riesgos relevantes sobre el suministro energético global, particularmente por la situación en el Estrecho de Ormuz y los daños en infraestructura en Medio Oriente, en línea con las advertencias de analistas sobre una persistente prima de riesgo en el mercado, factores que, de prolongarse, podrían sostener precios elevados y alta volatilidad en el petróleo.
Para Perea, el impacto también se reflejó en otros activos financieros. Las bolsas en Estados Unidos y Europa cerraron al alza, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retrocedieron.
El tipo de cambio también retrocedió en la jornada. Gianina Villavicencio, gerente de Intermediación de Divisas en Renta4 SAB, señaló que el dólar cerró en S/3,46, por debajo del cierre del viernes (S/3,48), en un contexto en el que los mercados globales reaccionaron a la señal de pausa anunciada por Trump, pese a la negativa de Irán.
En el corto plazo, la dirección del crudo sigue siendo difícil de prever. “El mercado está bastante incierto y se va a mantener expectante a las noticias que provengan del conflicto, en particular sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz y la normalización del suministro”, señaló Perea. En ese contexto, la evolución del conflicto seguirá siendo el principal factor que determinará el comportamiento del petróleo en los próximos días.













