
Tras convertirse en un símbolo de resistencia y fortaleza, al permanecer 95 días de naufragio, Máximo reapareció en el muelle José Olaya, en el puerto de San Andrés, Pisco (Ica), y se lanzó a la mar una vez más.
“Nunca perdí la esperanza de volver al mar. Nunca perdí mi fe, jamás”, dijo Máximo que fue rescatado el pasado 11 de marzo en aguas de Ecuador, luego de que desapareció en altamar el 7 de diciembre de 2024.
Explicó que su odisea empezó por un desperfecto mecánico en el motor que tenía su embarcación. “El motor no encendía”, expresó Máximo.
El hombre recibió una donación de un motor de la marca Yamaha. Además, le entregaran una radiobaliza, un dispositivo electrónico de comunicación de emergencia que permitirá a Napa alertar a la capitanía de puerto en caso de peligro.
La historia de Máximo Napa es una clara muestra de resiliencia y coraje. Él estuvo motivado por el deseo de poder volver a estar cerca de sus seres queridos, lo que le permitió sobrevivir a las condiciones más adversas.