La economía mundial crecería 2,7% en 2026, por debajo del promedio previo a la pandemia, en un contexto marcado por la desaceleración del comercio internacional, la elevada incertidumbre y los riesgos geopolíticos, según el Informe de Situación y Perspectivas de la Economía Mundial 2026 (WESP), presentado en su lanzamiento regional para América Latina y el Caribe.
El documento advierte que el comercio mundial, que creció 3,8% en 2025, se desaceleraría a 2,2% en 2026, mientras que la inversión global se mantendría moderada, afectada por la elevada incertidumbre y el limitado espacio fiscal, especialmente en las economías en desarrollo.
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Durante la presentación, Sebastián Vergara, oficial de Asuntos Económicos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (DESA), señaló que, aunque la inflación continúa descendiendo a nivel global, los niveles de precios siguen siendo elevados y mantienen presiones sobre el costo de vida. “La inflación está bajando, pero los precios siguen altos, especialmente en bienes esenciales como alimentos, energía y vivienda”, afirmó. Añadió que el entorno actual plantea desafíos relevantes para la política económica debido a la mayor volatilidad e incertidumbre asociadas a la fragmentación geopolítica y comercial.
Vergara añadió que la dinámica reciente de los precios está cada vez más influida por choques de oferta, como los conflictos, los desastres climáticos y las barreras al comercio, lo que incrementa la volatilidad y la incertidumbre inflacionaria.
Para América Latina y el Caribe, el informe proyecta un crecimiento de 2,3% en 2026, en línea con una trayectoria de bajo crecimiento que se ha extendido por más de una década. Ramón Pineda, jefe de la Unidad de Estudios del Empleo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), explicó que la región enfrenta un escenario de débil impulso externo, demanda interna dependiente del consumo privado y una creación de empleo insuficiente para mejorar de manera sostenida los ingresos y reducir la desigualdad.
Pineda señaló además que el aumento del pago de intereses de la deuda sigue restringiendo el espacio fiscal en la región, limitando la capacidad de los gobiernos para impulsar la inversión y atender demandas sociales.
Consultado por El Comercio sobre la situación peruana, Pineda indicó que el país enfrenta este escenario regional desde una posición relativamente más sólida, apoyada en fundamentos macroeconómicos robustos, una inflación baja y términos de intercambio favorables. Señaló que estos factores han permitido registrar un superávit comercial, impulsado por el buen desempeño de exportaciones de minerales como el oro y otros metales durante 2025.
De cara a 2026, Pineda sostuvo que el crecimiento de la economía peruana estaría respaldado principalmente por una demanda interna más dinámica y por el repunte de la inversión, vinculada a proyectos mineros, de infraestructura y de construcción. “La inversión, tanto pública como privada, será un componente clave para sostener el crecimiento”, señaló. Agregó que la inflación contenida ha permitido mantener la tasa de política monetaria en niveles cercanos a lo considerado neutral, lo que contribuye a apoyar la actividad económica.
Respecto a la calidad de la recuperación, Pineda advirtió que el desafío no es solo crecer, sino lograr que ese crecimiento se traduzca en mejoras sostenidas en el mercado laboral. Indicó que la evolución del empleo formal, el aumento de la productividad y la expansión de sectores con mayor valor agregado serán señales clave para evaluar si la recuperación es sólida y sostenible.
Sobre los riesgos para 2026, mencionó factores externos como la evolución de la economía global, los cambios en políticas arancelarias y la volatilidad de los precios de las materias primas, que podrían afectar las decisiones de inversión y consumo. No obstante, destacó que la estabilidad macroeconómica e institucional ha permitido a Perú enfrentar episodios de incertidumbre en el pasado y seguirá siendo un elemento central para mitigar los impactos del contexto internacional.













