Los enfrentamientos registrados el pasado miércoles 15 de octubre entre manifestantes y efectivos policiales dejaron como saldo más de un centenar de heridos y una víctima mortal, el artista Eduardo Ruíz Sanz, conocido como “Trvko”.
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De acuerdo con una pericia balística elaborada por el experto Danny Humpire, el disparo que acabó con la vida del joven músico no fue dirigido directamente hacia él, sino que rebotó en el suelo antes de impactarlo. El proyectil fue efectuado por el suboficial Luis Magallanes, quien habría disparado su arma mientras intentaba escapar de una turba de manifestantes.
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Según explicó el abogado penalista Juan Peña en declaraciones a Canal N, los resultados de la pericia modifican sustancialmente la interpretación legal del caso. “Esto cambia el tipo penal a un homicidio culposo, porque su intención no es matar, sino disuadir a la turba que se le viene. El rebote es el que llega a darle a quien lamentablemente ha fallecido”, indicó el especialista.
Peña agregó que, aunque la pericia podría descartar la intención dolosa del suboficial, no elimina su responsabilidad penal, ya que el uso del arma de fuego en una situación de tensión sigue siendo objeto de investigación judicial. “Es diferente a un homicidio calificado, que es disparar con la intención de dañar o matar a quemarropa. Hay muchos elementos que deberá analizar el juez”, precisó.

Las imágenes difundidas por el citado medio muestran el momento del disparo y el impacto del proyectil contra la pista, levantando una nube de polvo antes de alcanzar a la víctima. El análisis técnico y visual reforzaría la tesis de que el disparo no fue directo.
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Finalmente, el abogado resaltó que el Poder Judicial será el encargado de determinar la responsabilidad penal definitiva del agente. De confirmarse la hipótesis del rebote, la acusación por homicidio calificado podría transformarse en homicidio culposo, lo que implicaría una pena significativamente menor.













