“Prospectors and Developers Association of Canadá” (PDAC) es un evento anual inaugurado durante la Gran Depresión, en 1932, como un encuentro de geólogos, aprovechando que el periodo más crudo del invierno dificultaba el trabajo de campo. Sin embargo, ha devino en uno de los principales eventos mineros globales, que solo se suspendió por la Segunda Guerra Mundial y la pandemia del Covid-19.
En este año durante los primeros 4 días del mes de marzo se han reunido en la ciudad de Toronto más de 32.000 personas de 135 nacionalidades; y en particular, la delegación peruana que superó los 400 participantes.
El centro de convenciones está ubicado en el corazón financiero de la ciudad, lo cual facilita la interacción de las empresas de exploración y las empresas mineras de toda dimensión, con el eco-sistema legal, bursátil y financiero global; y consta de un formato muy variado, con stands de exhibición de empresas y proveedores mineros, salas de conferencia, y una gama importante de hoteles y restaurantes, que permiten amplificar la red de contactos.
Las principales jurisdicciones mineras, mediante un esfuerzo público – privado, promueven sus entornos de inversión, como es el caso del Perú Day; donde se destacó la fortaleza macroeconómica, el marco jurídico y tributario; pero también se trataron los desafíos en términos de mayor agilidad en la obtención de permisos ambientales y la formalización minera a pequeña escala.
Las conferencias abordaron temas, como los metales esenciales para el crecimiento económico, las nuevas tecnologías disponibles para incrementar la productividad, las relaciones con comunidades, la minería aurífera a pequeña escala, y no menos relevante, la influencia creciente de la geopolítica en la industria minera.
Los mensajes más importantes que recojo del evento son los siguientes:
Las distintas jurisdicciones mineras compiten entre sí por atraer inversiones. En el caso de Perú esto supone dotar de agilidad y predictibilidad a la obtención de permisos ambientales para todas las inversiones mineras, y asimismo desarrollar una política coherente que genere una minería a pequeña escala sostenible.
Las empresas mineras globales están priorizando el crecimiento a través de fusiones y adquisiciones (M&A) en vez de desarrollar nuevas minas, como parte de la gestión de riesgos y uso de efectivo –más riguroso–.
El cobre, metal principal de la producción minera peruana es considerado, por el mundo, un mineral crítico. Contamos, además, con un portafolio de proyectos del orden de US$50.000 millones. Por tanto, es imperativo que nuestro país cuente con una política minera de Estado para su desarrollo pleno.
Finalmente, la Inteligencia Artificial se está implementando para incrementar la seguridad en el trabajo minero, en la estimación de reservas geológicas y asimismo, para elevar la productividad de toda la cadena.













