miércoles, junio 3

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La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) ha informado que recientemente identificó una nueva modalidad de fraude aduanero conocida como “paquetería fantasma”. Según la entidad, organizaciones importan mercancías con fines comerciales utilizando datos personales de ciudadanos que desconocen completamente estas operaciones.

La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) ha informado que recientemente identificó una nueva modalidad de fraude aduanero conocida como “paquetería fantasma”. Según la entidad, organizaciones importan mercancías con fines comerciales utilizando datos personales de ciudadanos que desconocen completamente estas operaciones.

Durante las acciones de control, SUNAT detectó 300 celulares de alta gama y más de 600 perfumes de distintas marcas, valorizados en más de S/ 600.000, que pretendían ingresar al país mediante servicios de entrega rápida. Detrás de estos envíos se encontraba una estructura organizada cuyo objetivo era evitar el pago de impuestos y el cumplimiento de requisitos exigidos para la importación formal.

El uso de identidades de terceros

El primer paso del esquema consiste en obtener o utilizar datos personales de ciudadanos sin su consentimiento. Según la información proporcionada por la SUNAT, las organizaciones realizan compras por Internet y registran los envíos a nombre de personas que desconocen dichas adquisiciones.

La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) detectó 300 celulares de alta gama y más de 600 perfumes de diferentes marcas.
Foto: SUNAT

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“Las organizaciones realizarían compras por Internet utilizando los datos personales de ciudadanos que desconocen completamente dichas adquisiciones”, dijo la entidad a El Comercio. De esta manera, los verdaderos responsables permanecen ocultos y reducen el riesgo de ser identificados por las autoridades.

Para la abogada penalista Karla Cárdenas, esta práctica podría configurar delitos vinculados a la suplantación de identidad y al uso ilícito de información personal. “Hay que distinguir si se trata por un lado de algún tipo de suplantación de identidad para así utilizar el nombre de una persona natural y que se hace mediante el uso de la tecnología de la información”, explicó. Añadió que también podría existir responsabilidad penal relacionada con el tráfico de datos informáticos cuando se comercializan o utilizan bases de datos obtenidas sin autorización de sus titulares.

El fraccionamiento de las compras

Una vez adquiridas las mercancías, las mafias proceden a dividir los pedidos en numerosos envíos pequeños. Este es uno de los elementos centrales de su modus operandi.

La SUNAT señala que se dividen grandes compras realizadas en el extranjero en numerosos envíos pequeños e individuales, simulando que cada paquete corresponde a una compra personal declarando un valor hasta US$200. “Así buscan acogerse a beneficios tributarios destinados a importaciones para uso personal y evitar el pago de impuestos, además de la restricción a la importación de estos productos cuando se realiza en cantidades comerciales”, explicó SUNAT.

La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) detectó 300 celulares de alta gama y más de 600 perfumes de diferentes marcas.
Foto: SUNAT

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Además, los importadores que operan este tipo de transacciones pueden registrar múltiples envíos bajo una misma identidad o distribuirlos entre diferentes personas. El objetivo es aparentar que se trata de compras individuales y no de una operación comercial organizada.

Según Cárdenas, esta conducta también podría encuadrarse dentro de los delitos aduaneros. “Hay un tipo penal específico que es el de contrabando fraccionado”, sostuvo. La especialista explicó que esto se configura cuando las compras son divididas deliberadamente para eludir controles y tributos, simulando operaciones de uso personal cuando en realidad tienen una finalidad comercial.

Simulación de compras personales

El fraude se sostiene sobre la apariencia de legalidad. Los productos son declarados como si fueran adquiridos para uso propio cuando en realidad tienen fines comerciales.

De acuerdo con la SUNAT, “los envíos son declarados como adquisiciones para uso propio cuando en realidad están destinados a la venta interna”. A ello se suma otra práctica fraudulenta donde se declaran valores muy por debajo del valor real de la mercancía para evadir el pago de impuestos.

Este mecanismo también permite evitar exigencias regulatorias específicas. Por ejemplo, los equipos telefónicos requieren autorizaciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, mientras que los perfumes deben cumplir requisitos establecidos por la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID).

Comercialización en mercados informales

Una vez que los productos ingresan al país, las organizaciones los distribuyen y venden fuera de los canales formales. Según la información recopilada, las mercancías son comercializadas principalmente a través de mercados informales y redes sociales.

La SUNAT indica que las mafias “las ingresan al país a través de servicios courier evitando tributos y finalmente las comercializan en mercados informales, principalmente mediante redes sociales”.

Acciones para las víctimas

Más allá del perjuicio económico al Estado, esta modalidad también afecta directamente a los ciudadanos cuyos datos son utilizados sin autorización.

La abogada penalista señala que las víctimas pueden presentar denuncias ante el Ministerio Público o la Policía Nacional cuando detecten que su identidad ha sido utilizada en operaciones fraudulentas. “Podrían presentar una denuncia ante el Ministerio Público, incluso ante la Policía, por un tema de suplantación de datos informáticos”, indicó.

Asimismo, recomendó acudir a la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales cuando exista almacenamiento, comercialización o tratamiento indebido de información personal sin consentimiento.

Impacto y acciones de control

La denominada “paquetería fantasma” representa una amenaza para la economía formal y la seguridad ciudadana, según SUNAT. Esta modalidad genera evasión tributaria, disminuye la recaudación fiscal, fomenta la competencia desleal y facilita la circulación de mercancías que podrían no cumplir con los requisitos sanitarios o técnicos exigidos por la legislación peruana.

Frente a ello, la SUNAT informó que viene fortaleciendo sus mecanismos de control mediante inteligencia aduanera, tecnología especializada y la capacitación de sus oficiales. Como resultado de estas acciones, a mayo del presente año se han intervenido mercancías por más de S/ 240 millones, cifra superior a la registrada en el mismo periodo del año anterior.

La entidad también recomienda a los ciudadanos proteger cuidadosamente su información personal, revisar periódicamente las operaciones realizadas a su nombre y denunciar cualquier uso no autorizado de sus datos.

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