Dos personas fallecieron durante la madrugada de este sábado 29 de agosto tras el choque entre un bus interprovincial de la empresa Cruz del Norte y un auto colectivo en la Panamericana Norte. El accidente ocurrió a la altura del kilómetro 155, en el límite de los distritos de Huaura y Végueta, en la región Lima.
Dos personas fallecieron durante la madrugada de este sábado 29 de agosto tras el choque entre un bus interprovincial de la empresa Cruz del Norte y un auto colectivo en la Panamericana Norte. El accidente ocurrió a la altura del kilómetro 155, en el límite de los distritos de Huaura y Végueta, en la región Lima.
Según las primeras informaciones recogidas de testigos y de la Policía Nacional del Perú (PNP), el colectivo cubría la ruta Barranca-Huacho cuando encontró piedras de gran tamaño sobre la carretera. El conductor habría realizado una maniobra para evitarlas y reducido la velocidad.
El bus, que circulaba detrás del vehículo menor y se dirigía hacia Lima, no habría podido reaccionar a tiempo y terminó impactando contra la parte posterior del colectivo.
La fuerza de la colisión provocó graves daños en el vehículo menor y dejó a varios de sus ocupantes atrapados entre los fierros. Las autoridades acudieron al lugar para atender la emergencia y realizar las diligencias correspondientes.
La presencia de las piedras sobre la Panamericana Norte también es materia de investigación. Testigos señalaron que los objetos de gran tamaño habrían sido colocados de manera intencional en el carril con dirección de norte a sur.
Una de las hipótesis que manejan las autoridades es que estos obstáculos podrían haber sido utilizados por delincuentes para obligar a los conductores a disminuir la velocidad y facilitar posibles asaltos.
Esta modalidad consistiría en bloquear parcialmente la carretera con objetos de gran tamaño para generar una situación de vulnerabilidad en los vehículos que circulan por la zona.
Las autoridades deberán determinar si existe alguna relación entre esta práctica y el accidente registrado durante la madrugada.
La Policía continúa con las diligencias para establecer cómo se produjo el siniestro y determinar las responsabilidades correspondientes. También se busca esclarecer quiénes habrían colocado las piedras sobre la carretera y si tenían como finalidad cometer un robo.



