Mientras “La cuarta hoja”, su anterior disco, lo encontró en uno de los momentos más felices de su vida, “KM0”, su séptimo y más reciente álbum, nació de un periodo de oscuridad y dolor. A pesar de ello, la música con la que Pablo Alborán volverá a Lima en marzo próximo está lejos de ser sombría. La enfermedad de un familiar -que requirió un trasplante de médula ósea- atraviesa el disco que da nombre también a su nueva gira mundial, pero lo hace desde el optimismo y el agradecimiento hacia quienes lo sostuvieron entonces, incluido, como no, el personal médico del hospital público La Fe de Valencia, en España, donde acompañó a su familia durante largas temporadas.
Mientras “La cuarta hoja”, su anterior disco, lo encontró en uno de los momentos más felices de su vida, “KM0”, su séptimo y más reciente álbum, nació de un periodo de oscuridad y dolor. A pesar de ello, la música con la que Pablo Alborán volverá a Lima en marzo próximo está lejos de ser sombría. La enfermedad de un familiar -que requirió un trasplante de médula ósea- atraviesa el disco que da nombre también a su nueva gira mundial, pero lo hace desde el optimismo y el agradecimiento hacia quienes lo sostuvieron entonces, incluido, como no, el personal médico del hospital público La Fe de Valencia, en España, donde acompañó a su familia durante largas temporadas.
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Cuando nos contesta la videollamada por Zoom para hablarnos de su próximo regreso a Lima, el cantautor español deja claro que hoy valora mucho más lo que tiene y que busca, a través de su música, transmitir esa esperanza a quienes puedan necesitarla. De esa etapa y de lo que viene conversamos en esta entrevista.
― ¿Qué inspira esta nueva gira?
A nivel musical, esta gira se inspira en “KM0”. He intentado refrescar con el sonido de este disco todas las canciones que me han acompañado en estos quince años de carrera. Mi nuevo álbum tiene muy presente la música latinoamericana, el folclore y la raíz. Por supuesto, también el flamenco y, finalmente, la música clásica, que es una de mis grandes influencias. Entonces, juego con instrumentos de viento. Hace bastantes años que no trabajaba con vientos, por ejemplo, con clarinete, flauta, saxo tenor, alto y soprano. En fin, la gira tiene repertorio, musicalidad, arreglos, gran nivel percusivo. Mucha dinámica. Y a nivel estético, la producción está hecha para que la gente entienda el momento en el que escribí las canciones que voy a cantar, que entren dentro de las canciones, que no sea solo un espectáculo visual grandilocuente, sino que también haya una narrativa que se muestra a través de los visuales y la historia de mi infancia.
― ¿El niño que protagoniza el afiche de la gira eres tú?
Sí, soy yo, sacamos la imagen de una serie de videos que grabó mi hermano cuando yo era pequeño. Yo era como el juguete de mi hermano, a él le gustaba mucho el cine y ahora trabajamos juntos. Hemos cumplido ese sueño que teníamos desde pequeños de trabajar juntos, de hacer arte juntos. Cuando yo era pequeño, mi hermano me grabó haciendo sketches de teatro, dando mis primeros conciertos, tocando el piano, cantando desde muy bebé. Recuperé las cintas el año pasado y fue muy curioso ver que desde pequeño me gustaba la música. Yo era consciente de que me gustaba la música, porque llevo estudiando desde que tengo siete años, pero no tenía recuerdo de que me gustaba desde mucho más pequeño, y eso se ve en los videos, siempre estoy cantando, con un micrófono en la mano, una guitarra, un piano. Incluso, aparezco haciendo pequeñas obras de teatro inventadas. Todo eso se verá en la gira, y por eso uno de los carteles de la gira es esa imagen mía de niño.
― ¿Hay algo que te haya generado una sorpresa descubrir en los videos del pasado?
Hay algo intuitivo de darme cuenta que, efectivamente, había algo dentro de mí que me impulsaba a llegar hasta donde estoy hoy: dedicándome a lo que más amo, que es la música y la interpretación. Yo llevo estudiando interpretación hace cuatro años nada más. Siempre pensé que era algo que tenía pendiente por desarrollar, pero me sorprendió muchísimo ver en esos videos que ya estoy haciendo obras de teatro desde chico y no me acordaba. Me gustaba interpretar y hacer personajes, disfrazarme. A través de esos videos descubrí que también tenía la pasión de actuar desde muy pequeño y no lo recordaba.
En el 2025, Pablo Alborán debutó como actor interpretando al doctor Jon en la segunda temporada de la serie española «Respira», disponible en Netflix. Pero el cantante recuerda en esta entrevista que ya tenía la curiosidad por la interpretación desde pequeño.
/ CARLA OSET/NETFLIX
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― ¿En qué momento de tu vida llega este disco?
El disco nace de un momento algo traumático, de ver peligrar la vida de alguien de mi familia, pero también viene de la curación de esa persona. Cuando pasas por algo así, hay un montón de cosas que se remueven en la vida y te hacen ser más consciente de las cosas. Y la conciencia es buena porque aprendes a valorar, todo tiene otro peso y a la hora de escribir, de interpretar, te pone más fácilmente en la piel de los demás, te ayuda a empatizar. Este disco es muy vitalista porque clama por la vida y las ganas de vivirla, devorarla, aprovecharla y disfrutarla. Es una gratitud absoluta hacia la vida. Hay temas como “Clickbait”, donde siento cátedra, pero luego es un disco tremendamente íntimo en ese sentido, y divertido a la vez. Quien me conoce, se dará cuenta que este disco traduce muy bien el momento en el que estoy, tras haber soltado muchas cadenas, con ganas de divertirme, de aprender, de tirarme a la piscina y de estar constantemente en un acto de valentía a conciencia. La emoción, para mí, es lo que mueve todos mis discos.
― “Planta 7” es un tema que habla mucho de esas emociones que me dices, pero además es un tema muy diferente dentro no solo de tu discografía, sino dentro de lo que usualmente vemos en la industria actual: un tema de casi diez minutos que habla de la salud pública.
La sanidad pública es algo de lo que siempre nos hemos sentido orgullosos en mi país, nos hemos llenado la boca diciendo que tenemos una sanidad pública maravillosa que en otros países no tienen. Y es fantástico, pero esa sanidad hay que cuidarla porque no es un ente sin corazón, detrás hay médicos y todo un equipo de personal sanitario que tienen unas condiciones de guardias que no son las que ellos necesitan para poder hacer bien su trabajo y que, además, son inhumanas. Creo que uno tiene que alzar la voz por lo que siente y cree considerable desde su terreno. Y yo creo en esto no solo porque lo he vivido, sino porque lo decido así, creo que tengo que hacerlo a través de la música primero, intentar hacer que quien escuche esta canción se sienta abrazado o abrazada si es que está pasando por un momento así. La música es un buen conducto para darnos cuenta de ciertas realidades que no son las nuestras.
― En la canción dices “quedan luceros en peligro de extinción”. ¿Está en peligro de extinción la salud pública?
Los luceros en peligro de extinción son estos médicos que necesitan nuestra ayuda, ser escuchados, y no solo cuando la vida peligra, sino siempre. No hay que esperar a darnos cuenta cuando estamos en el hospital clamando que nos salven la vida. Desgraciadamente, ese momento va a llegar tarde o temprano, porque la vida se termina. Tenemos que ponernos manos a la obra y ayudarles, ser conscientes de que necesitan mejores condiciones de trabajo. Y esta canción, aparte de todo esto que es más en el término social o político, es una manera de verter un poco de luz entre tanta oscuridad que se siente cuando un ser humano se encuentra ante una enfermedad o un problema de vida o muerte. Cuando uno está pasando por allí, son pocas las grietas por donde se cuela la luz y quiero o intento que esta canción sea una de ellas.
― Cambiando de tema, al inicio de la conversación me contabas de los ritmos latinos presentes en esta gira. En el disco cantas un merengue “Si quisieras”. ¿Cómo así los incorporas a tu música?
Con los viajes y las giras fuera es imposible que no me impregne y no me inspire. En este disco hay grandes influencias de las giras que he hecho fuera. Entonces, la salsa, el merengue, así como la bulería, están presentes en el álbum. Además, en la gira también habrá bachata. Todo siempre desde el respeto y, obviamente, desde mi visión del género musical. Creo que es un aprendizaje cuando pruebas hacer cosas que no tienen nada que ver con lo que tú has hecho. En este disco está muy presente la música latinoamericana, pero también la música de diferentes estilos. También hay country, flamenco y música más íntima, más desnuda. Va a haber de todo, pero sobre todo es un concierto donde el amor y las emociones van a estar. La balada, por supuesto, estará en primera línea.

«KM0» es el séptimo disco de Pablo Alborán. (Foto: Warner Music)
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En este disco en concreto no, pero la música en general del Perú a mí me gusta mucho. Soy muy fan de Gianmarco y de Nicole Zignago, de varios artistas que no hacen folclore. Pero hay mucho de dónde aprender, así que igual en esta próxima visita me llevo algo del Perú para el próximo disco. //



