Las casas que toman consciencia o se controlan solas han sido un tema recurrente dentro de novelas y películas de ciencia ficción. Son innumerables las obras que se han producido en torno a la integración de la tecnología en la vida doméstica. Comedia, terror y fantasía: géneros que hasta hace algunos años daban vida a una idea fantasiosa hoy compiten con una realidad: las casas inteligentes ya están aquí.
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“Actualmente la domótica ya se está contemplando desde la etapa de diseño de las nuevas viviendas y oficinas, aunque su nivel de incorporación todavía puede variar según el proyecto. Hoy, desde los juegos de planos eléctricos, es importante prever el cableado, canalizaciones y puntos necesarios para que posteriormente pueda funcionar correctamente un sistema domótico”, señala a El Comercio Eduardo Cabezas, arquitecto y expositor de Expodeco, feria de diseño, arquitectura y decoración.
El experto considera que la domótica no debería entenderse como un añadido posterior, sino como parte de la concepción integral de un proyecto de vivienda.
“El arquitecto debe conocer qué acciones inteligentes pueden realizarse dentro de una vivienda —desde iluminación, climatización y seguridad hasta el control de cortinas, accesos y consumo energético— y prever la infraestructura necesaria para que estas soluciones puedan implementarse de manera eficiente”.
Para Cabezas, la domótica debe responder al estilo de vida de cada usuario. Y si bien es posible adquirir cada dispositivo inteligente por separado y adaptar una vivienda al gusto de cada quien, un profesional puede identificar las necesidades reales de cada usuario y traducirlas en soluciones. Para una persona puede ser prioritario mejorar la seguridad; para otra, optimizar la iluminación, controlar la climatización, automatizar cortinas o facilitar determinadas actividades cotidianas. “Por eso, antes de elegir equipos o sistemas, es fundamental definir qué se quiere lograr y qué acciones realmente aportarán valor”, expresa.
Espacios más eficientes y sostenibles

Las pantallas inteligentes permiten centralizar funciones como iluminación, temperatura y dispositivos conectados. (Foto: James Yarema)
/ Unsplash
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¿Cómo puede ayudar la domótica a mejorar nuestra vivienda? Contribuyendo a que los espacios sean más eficientes y sostenibles, porque permite que los sistemas funcionen de acuerdo con las necesidades reales de cada persona y las condiciones del entorno, evitando consumos innecesarios.
“Por ejemplo, podemos automatizar la iluminación, las cortinas, la climatización y otros equipos para que respondan a la presencia de las personas, a los horarios de uso o incluso al movimiento del sol. De esta manera, el espacio puede aprovechar mejor la iluminación y ventilación natural y reducir el consumo de energía cuando no es necesario”, comenta el arquitecto.
Otra ventaja es que la integración de los sistemas permite monitorear y gestionar el consumo de manera más precisa. “La sostenibilidad ya no depende únicamente de cómo construimos un edificio, sino también de cómo lo hacemos funcionar durante su vida útil”, añade Cabezas.
Los productos más buscados
Sol Quiroz, jefa de marketing de Smart House Perú, empresa dedicada a soluciones de automatización, explica a este diario que la demanda de productos para el hogar ha cambiado. Hoy el consumidor busca más confort, seguridad y practicidad. No solo quiere productos que ofrezcan tecnología, sino que prioriza espacios que funcionen de manera más eficiente y estén orientados a suplir necesidades reales.

Las cerraduras inteligentes permiten gestionar el acceso a una vivienda desde el celular. (Foto: Sebastian Scholz (Nuki))
/ Unsplash
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“[El cliente quiere] llegar a casa y encontrar todo listo, controlar la iluminación, los rollers o la climatización sin hacerlo manualmente y tener mayor control sobre su propiedad. En oficinas sucede lo mismo”, dice.
Es por eso que hoy los productos más buscados, de acuerdo con la especialista, son soluciones que responden a dichas necesidades, pero sobre todo “la posibilidad de tener un espacio que se adapte a la rutina de cada persona”.
Ahora, para una persona que recién va a iniciar a experimentar con estas tecnologías, Quiroz recomienda priorizar soluciones que realmente vaya a utilizar y disfrutar en su día a día.
La iluminación puede ser un buen punto de partida, pues permite crear ambientes y adaptar el espacio para cada actividad. También están las soluciones orientadas al entretenimiento, que buscan que un hogar sea un espacio de disfrute, relajo y encuentro. Y si de seguridad se trata, existen dispositivos bastante útiles como accesos, videoporteros y cámaras, que aportan control y tranquilidad.
“La clave está en identificar qué quiere mejorar cada persona en su espacio y priorizar a partir de ello. No todo tiene que implementarse de una vez; un buen proyecto puede evolucionar conforme cambian las necesidades”, comenta.

La domótica conecta desde luces hasta cámaras para automatizar distintas tareas dentro de una vivienda. (Foto: Jakub Żerdzicki)
/ Unsplash
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Según la ejecutiva, para un departamento o vivienda pequeña podríamos hablar de entre US$60 y US$125 por metro cuadrado para incorporar automatización de iluminación, cortinas o rollers motorizados y audio integrado.
“Sin embargo, en automatización el costo por metro cuadrado es solo una referencia, ya que la inversión depende principalmente de la cantidad de circuitos de iluminación, ventanas que se quieran motorizar, zonas de audio y nivel de integración que requiera el proyecto”, expresa.
Quiroz coincide con Cabezas en que las inmobiliarias y constructoras deben entender que la automatización puede considerarse desde la etapa de diseño de la vivienda.


