El Perú está camino a convertirse en una zona dominada por la extorsión, ya que no solo han crecido los sectores y actividades a los que se les pide el pago de cupos, sino que también ha aumentado en número de regiones en las que se reportan y la cantidad de delitos reportados.
Aumentan las denuncian por extorsiones en ocho regiones
Las extorsiones estaban concentradas, principalmente, en Lima Metropolitana, Callao y La Libertad, pero se han extendido a regiones como Áncash, Lima Provincias, Cusco, Ica, Puno, Lambayeque, Piura y Tumbes, de acuerdo con las cifras del Sistema de Denuncias Policiales (Sidpol), que difundió el analista de datos Juan Carbajal.
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En ese contexto, se evidenció que, en los cinco primeros meses del 2025, las denuncias registradas por extorsión son mayores en más del 20% con respecto a lo reportado en el mismo período del 2024. Por ello, el especialista consideró “muy probable” que este año se presenten cerca de 30 mil denuncias, con lo que superaría a las 22 mil registradas en el 2024.
En el Perú, en los primeros cinco meses del 2025, se han reportado 11,475 denuncias por extorsión. Sorprende el caso de Piura, ya que es la ciudad con el mayor número de denuncias al registrar 1253 denuncias, incluso superando a Lima Metropolitana y Callao. Le sigue Lima Provincias (592), Lambayeque (447), Ica (345), Áncash (310), Tumbes (179), Cusco (88) y Puno (53). En la capital se han reportado 892 denuncias y en la provincia constitucional 85.

En diálogo con El Comercio, Carbajal remarcó que el incremento de las denuncias policiales por extorsión evidencia que hay un aumento de dicho delito en la zona donde los ciudadanos lo reportan, tal como ocurre en los casos de homicidios.
Además, resaltó el incremento del 50% de las denuncias policiales en los primeros cinco meses de este año en Piura con respecto al mismo periodo del 2024.
“No solo es Lima, no solo es el Callao, ojo que ya hay otras regiones en las cuales ya se viene visibilizando un incremento de las denuncias por extorsión y no es de ayer, no este mes, y ya se viene visibilizando de años anteriores”, expresó.
Cabe recordar que el comandante general de la Policía Nacional del Perú, teniente general PNP Víctor Zanabria, tiene una particular opinión sobre las denuncias policiales, ya que, en noviembre del año pasado, consideró como “un éxito” que haya aumentado el número de denuncias de extorsión y sicariato en 10 de los 14 distritos de Lima que habían sido declarados en estado de emergencia en ese entonces.
El mapa de la extorsión en el Perú
El general PNP (r) Juan Carlos Sotil, exjefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), indicó que en el Perú la criminalidad, como las extorsiones y el sicariato, se desarrollan generalmente en regiones de la costa, sobre todo en zonas con puertos y aeropuertos. Advirtió que eso se acentúa con las actividades ilegales, como la minería ilegal y el narcotráfico.
“La criminalidad en el Perú generalmente se desarrolla, cerca de un 80%, en la costa, y de la costa peruana la mayor criminalidad se desarrolla desde el norte del país hasta Ica, es lo más común y es lo que siempre se ha dado”, expresó a El Comercio.

Sotil explicó que cada zona del país en donde haya movimiento económico es pasible del desarrollo de la criminalidad. Por ello, consideró complicado que las extorsiones lleguen a zonas de extrema pobreza, como Huancavelica. También recordó que Trujillo ha sido cuna de la extorsión y el sicariato.
El experto alertó que la extorsión se está “normalizando” en el Perú. “La extorsión, lejos de generalizarse, se está normalizando en el país, que es lo más peligroso. Una cosa es que se generalice y suceda en todo orden, y otra cosa es que ya la gente empiece a ponerlo en su presupuesto, es decir, ya lo está normalizando”, agregó.
Cifras que preocupan
El general PNP (r) Carlos Tuse remarcó que en el Perú un 30% de personas víctimas no denuncia un hecho de criminalidad, como la extorsión, y que, incluso, entre 10% a 20% de ciudadanos que acuden a una dependencia policial a interponer una denuncia desiste se seguir con el trámite por la serie de trabas que les imponen.
“Lo que se tiene que activar son los medios de inteligencia para, incluso, ubicar a ese 30% que por temor no denuncia, y hay entre 10 a 20% que, por la serie de trabas que pone la Policía y otros organismos, no logra asentar la denuncia”, precisó Tuse a El Comercio.
Aseveró que las denuncias deben servir de punto de partida para que la policía investigue y persiga a los delincuentes. Planteó aplicar la inteligencia policial para combatir la extorsión.
Por su parte, Noam López, politólogo con experiencia en investigación de fenómenos criminales, indicó que los emprendedores son los más afectados por la creciente ola extorsiva que se vive en el Perú porque son los tienen menos acceso a mecanismos de defensa, como la seguridad privada, a diferencia de los grandes empresarios.
“Los pequeños negocios, como bodegueros, ambulantes, mototaxistas, entre otros, se encuentran en la cobertura de bandas criminales en Lima. Para estas (organizaciones), extorsionar a los emprendedores representa un ingreso pequeño, pero constante”, indicó Noam López a Punto.edu.













