El resultado no tiene explicación, como afirma Paolo Guerrero. Toda la confianza estaba puesta en la remontada ante un 2 de Mayo que, en teoría, parecía accesible para voltear el 1-0 en contra en Matute. Sin embargo, Alianza Lima no pudo lograr lo que más que una hazaña parecía ser una obligación: el equipo de Pablo Guede apenas igualó 1-1 y se fue eliminado de la Fase 1 de la Libertadores.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
“Es un golpe duro, no supimos manejar el resultado… no me sentía con confianza por no patear el penal, la culpa es mía, venía con un poco de desgaste”, afirmó Paolo luego del partido.
El delantero de 42 años se mostró afectado por la eliminación, aceptó la responsabilidad, pero evitó hablar de fracaso: “Creo que no podemos echarle la culpa a una persona, somos un grupo y tenemos que poner la cara todos. Es durísima la eliminación, no esperábamos esto, es muy duro, pero tenemos todavía una temporada por delante, levantar cabeza”.
“Yo no puedo decir que es un fracaso porque tenemos todavía una temporada por delante”, añadió un Guerrero evidentemente fastidiado, pero presto a dar la cara en un momento difícil para Alianza. “Los jugadores lo sentimos mucho, dimos la vida dentro del campo”, sentenció.
Según pudo conocer este Diario, la posición del vestuario es de respaldo total al técnico Pablo Guede. Hay confianza en remontar este mal momento y compromiso absoluto con el entrenador argentino.
Tras el partido hubo enojos, fastidios y silencios dentro del camerino, propios absolutamente de un desenlace como el que se dio en Matute. Sin embargo, la unidad es absoluta y la idea una sola: ganar el sábado y mantener el liderato en el torneo Apertura.
Hay una idea instaurada en el camerino desde principio de año y es la de darle al hincha el título nacional por los 125 años, de paso, acabar con la hegemonía de Universitario. Es por eso que, aunque esta derrota es una dura puñalada en el pecho, el corazón del equipo sigue intacto.
Por eso es que tras la inesperada eliminación, varios jugadores y el líder Paolo salieron a hablar con la prensa. Dar la cara es también una forma de expresar el compromiso del plantel y el respaldo al entrenador Guede.
SOBRE EL AUTOR












