Es una de esas películas que causa reacciones viscerales en el espectador. En apariencia es una historia deportiva, hípica. Pero aquello que muestra el póster y lo que finalmente surge en pantalla están en mundos opuestos. La película “El Jockey” (Argentina, 2024) dirigida por Luis Ortega es una exploración de personaje y su contexto, que construye imágenes que se marcan con fuego en la mente. Hay diálogos, sí, pero aquí lo importante entra por los ojos antes que por los oídos. El protagonista de esta historia se hizo presente en los Premios Platino de Madrid, España, a donde El Comercio acudió para entrevistarlo.
“El Jockey” sigue a Remo Manfredini (Nahuel Pérez Biscayart), un jinete de carreras cuyos mejores años parecen haber quedado atrás. Mientras su novia Abril (Úrsula Corberó) no sabe si seguir o no con el embarazo, la vida del protagonista cambia tras sufrir un accidente sobre la pista. Pero esta vida acostumbrada a los extremos correrá peligro por otros motivos.
Biscayart es un tipo serio, de aquellos que responden a las preguntas a largo aliento, que mueve mucho las manos y les da ritmo, no distinto a lo que hace un director de orquesta. La intensidad de su mirada se percibe en persona, y logra traspasar la pantalla en “El Jockey”, cuyo protagonista dice cosas sin abrir la boca, comunica un abanico de sensaciones al mover levemente los ojos. “Es mi trabajo y es lo que hago desde los 16 años”, nos responde al preguntarle sobre su labor gestual en la cinta. “No te podría decir que hice un trabajo diferente para esta película porque tenía por ahí menos texto al principio. El texto y el cuerpo es lo mismo, no hago diferencia”, nos dice desde el Palacio Municipal IFEMA de Madrid.
¿Le sorprendió los desarrollos de la película? “Sí y no. Sí porque cuando uno lee el guion es muy sorprendente y tiene diálogos de una dulzura y de una fineza muy extrañas. Y por otro lado no me sorprendió porque lo conozco mucho al director y me hago las preguntas que él se hace y estamos cerca de alguna manera en nuestros pensamientos”, respondió el actor, quien tuvo la fortuna de que Ortega escribirse específicamente pensando en él. “Es una peli arriesgada y que propone un salto a lugares que podrían ser incómodos”, sentencia.
Él se toma su trabajo muy en serio. Habla libremente de los detalles de su performance, incluso de los más sutiles. A mitad de la película, tras el accidente Remo pasea por Buenos Aires con la cabeza vendada al extremo, hasta casi parecer una sandía, con una expresión cambiada. Una mirada que en palabras del actor es cóncava, que absorbe todo y deja que multitudes habiten en el personaje. “Siempre me interesó pensar en la mirada vacía o en cosas que tienen más que ver con no actuar desde la presencia, sino simplemente dejando que algo mayor pueda configurar tu andar”, dice enigmático.
Pérez Biscayart estuvo en “Amas de casa desesperadas” (2006) y “Mujeres asesinas” (2007) en TV; para el cine trabajó con el legendario Fabián Bielinsky en “El aura” (2005) y en “Antes” (2010) de Daniel Gimelberg. La última década ha tenido un trabajo muy intenso en Europa, particularmente en el cine francés; en 2018 ganó el Premio Lumiéres y el Premio César por “120 latidos por minuto”. Reconoce que los galardones han tenido un efecto en él, pero no es que hayan sido su principal motivación; estuvo nominado en los Platino 2025 a Mejor Interpretación Masculina de cine, pero perdió. “No fui actor pensando en que iba a ganar premios, la verdad. Nunca vi una ceremonia de Óscars”.
“Cuando te llegan [los premios] hay algo lindo porque estás celebrando el trabajo y para mí eso siempre es muy hermoso. […] Lo que a mí me gusta de los premios es que cuanto uno más gana, más posibilidad tiene o más acceso tiene a diferentes proyectos. Entonces, bueno, sí, queremos premios por eso sobre todo”.
DATOS
“El Jockey” está disponible en la plataforma Disney+.
Los Premios Platino 2025 serán retransmitidos en Perú este domingo 4 de mayo a las 7:00 p.m. por Global (canal 13).












