MIRA: ¡A paso firme! Nicolás Baena vence a Ferdinand Livet y avanza a tercera ronda de Roland Garros Junior
¿Cómo has tomado este tiempo, desde 2023 que lograste romper el primer récord a este 2026 que vuelves a mejorarlo?
En el 2023 yo tenía 18 años y en el momento que logré batir el récord, mi entrenador y todas las personas que entrenaban conmigo sabían que estaba lista para hacerlo, pero yo no me lo terminaba de creer. La primera vez que lo hice, puede decir que me agarró de sorpresa. Luego, ese mismo año lo pude volver a mejorar en un Sudamericano al que fui mentalmente preparada. Sabía a lo que iba, que podía seguir mejorando esa marca. Desde ese año no volví a bajar la marca hasta este año. Para mí, el 2024 y 2025 han sido años en los que me he sentido, por así decirlo, un poco estancada.
A los 18 batí el récord nacional y por dos años se mantuvo cuando yo seguía haciendo las cosas de la misma manera. Sabía que el 2025 iba a ser un año increíble y corrí todo el año en la misma marca, cosa que para mí fue bastante estresante porque no sabía qué es lo que tenía que hacer diferente para volver al nivel que estaba dos años atrás. Yo seguía creciendo y mis marcas seguían como en 11.80 segundos. Entonces, lo que hicimos para prepararnos para este año fue hacer las cosas diferentes. Hicimos una preparación diferente. Yo confío en la preparación de mi entrenador y el hecho de que yo siga creciendo, eso también ayuda a que mis marcas puedan seguir mejorando con todo el trabajo que vengo haciendo. Pero si, este par de años fueron un poco frustrantes, más que nada el 2025 que me sentí más estancada.
¿Qué cambios realizaste en este tiempo?
Este año por fin pude abrir mi temporada debajo de los 11.80 y pude batir el récord nacional una vez más. Así que sé que estoy por buen camino, que ahora viene un año por debajo de todas las marcas que venía estancadas por un par de años.
Este año me ayudaron a desarrollar diferentes cosas, a crecer de diferentes maneras. Al final del año pasado, cuando ya estaba llegando al límite de mi desesperación porque no sabía lo que estaba pasando. Pero eso me ayudó a lo que soy ahora y a tener las marcas que hoy tengo.
2023
- 11.75 – Campeonato de Municipios, Bogotá (COL)
- 11.74 – Sudamericano Sub 20, Bogotá (COL)
2026
- 11.72 – Control Preparatorio, Lima (marzo)
- 11.69 – Campeonato Nacional, Lima (mayo)
- 11.60 – Iberoamericano, Lima (mayo)
Nos decías que no piensas en la marca en sí, pero una velocista siempre corre con el reloj en la mano
Bueno, medimos mis entrenamientos. Tengo las marcas en mi cabeza, pero a mí lo que no me gusta es presionarme con una marca. De repente en 2024 tenía una marca en mi cabeza como correr debajo de los 11.50 y no me funcionó, no me resultó. Sí, todo lo medimos, nuestra prueba es contra el reloj. Es importante que todo sea medido y mi entrenador es super estadístico y le encantan los números y medir todo. Entonces, los números son importantes, pero a mí como persona, como Paula, no me gusta presionarme con una marca. Yo voy a la competencia y sé lo que tengo que hacer bien, la forma en la que tengo que correr. Pienso más en la técnica, en lo que tengo que hacer bien para que esta marca siga bajando. Eso es lo que me ha ayudado, no presionarme con que tengo que correr debajo de tal o tengo que hacer tal cosa, sino más que nada las cosas que debo hacer bien para obtener el resultado.
Los números están super presentes en todos los días de mi vida, en todos mis entrenamientos, en todas las competencias. Hay veces que también haces la técnica todo bien y al final no sale una marca buena, entonces ahí está el feedback que yo debo tener de parte de mi entrenador y de parte mía también, pero trato de no presionarme y no obsesionar con un número en mi cabeza para poder avanzar a mi ritmo y también ir entendiéndome.
Sé que puedo correr por debajo de los 11.50 y sé que lo puedo hacer este año, pero ya el momento va a llegar cuando tenga que llegar.
¿Cómo manejas mentalmente el hecho de que tus medallas no encuentren retribución en los programas de apoyo?
Para mí es super frustrante no tener el apoyo de nuestro propio país, del IPD que no nos dé nada a cambio de todo el esfuerzo que damos y todo lo que dejamos por el Perú. Ser deportista de alto rendimiento es algo sacrificado. Nosotros lo hacemos porque nos gusta y porque nos enorgullece representar al Perú, seguir mejorando nuestras marcas y yo quiero dedicarme a esto varios años, pero no sentir el apoyo de parte de nuestras propias instituciones. Ellos manejan un reglamento super general, un reglamento que no se centra y no entiendo bien nuestro deporte. Por más que yo tenga una medalla de plata o de bronce, que para mí haya significado un montón, para este programa no se considera. Entonces es frustrante que te pongan en un programa y que te retiren. Por eso es importante de nuestra parte buscar apoyo de empresas privadas y de gente que quiera apoyar de diferentes maneras.
¿Dónde radica más la exigencia de ser velocista? ¿Qué es lo que se tiene que trabajar más?
La velocidad es una prueba muy fuerte a nivel técnico. Es una de las pruebas más exigentes. Los 100m es una prueba donde creería que no existe margen de error. En salto largo tienes un error y tienes cinco más para corregirlo. En los 100 no se tiene esa chance. Es una prueba que pasa muy rápido y muchas veces ni puedes pensar durante la carrera. En la carrera se refleja todo el trabajo que has hecho en las últimas semanas, en los últimos meses, en años.
Para ser una prueba tan corta, eso también lo hace más exigente porque todo el trabajo está por detrás y al no haber mucho margen de error, debes prepararte lo mejor posible para ese momento y hacerlo de la mejor manera.
Mucha gente piensa que correr 100m es como correr solamente, y en verdad no es así, es mucho más complejo el trabajo. No solamente se hace un trabajo de velocidad corta, de partidas y eso, también es resistencia a esa propia velocidad, un montón de trabajos de pesas, de fortalecimiento. En ese momento llevamos nuestro cuerpo al límite. Es importante para nosotros estar preparados para aguantar todo esto.
¿Qué te generan los 100 metros, los 200 metros y el salto largo?
Bueno, los 100 metros es mi prueba favorita. Es una prueba que vengo haciendo desde que entré al atletismo y que me ha traído muchas alegrías. Es la que vengo mejorando mi marca cada año y que me convierte en la mujer más rápida del Perú. Le tengo un montón de cariño. A veces hay cosas que fallan y eso también me frustra porque al ser tan corta, debo tratar de hacerlo todo lo mejor posible.
Los 200 metros es una prueba que recién la estoy conociendo, es una prueba nueva para mí. He corrido algunas carreras antes, quizás una vez al año en la universidad o en algún control. Una vez me inscribieron para poder sumar puntos para mi club e hice una marca cerca al récord nacional. Creo que es una prueba que me puede traer alegrías, pero es más difícil, más fuerte y necesita más trabajo del que no me gusta. La estoy tomando con calma porque sé que me va a ayudar a mejorar mis 100 metros. Y con el salto largo tenemos una relación difícil. A veces me encanta la prueba, es la que me ha dado mi medalla sudamericana. La prueba me gusta un montón, pero a veces es difícil agarrarle el ritmo. Eso me frustra también, pero este verano he hecho mucha preparación de salto largo, pero en esta primera mitad del año estamos enfocados en los 100 metros.
El salto largo seguro lo hacemos en la segunda mitad del año. En el Campeonato Nacional salté sin preparación e hice una marca que estaba dentro de mi promedio y sin haber hecho ningún despegue en el verano. Eso me hace pensar que es una prueba que puede seguir en mi radar y no lo estoy descartando.
Es clásica la frase de entrenar solo para correr diez segundos… ¿cómo lo tomas?
Esa frase es verdad y nosotros entrenamos y sacrificamos un montón de cosas para solamente correr 11, 12 segundos, pero nosotros corremos un montón de veces al año. Toda esa preparación para una carrera, pero yo compito cuatro o treces veces al mes. Al final a nosotros nos da satisfacción personal conseguir nuevas marcas personales, mejorar los récords y eso se hace solamente entrenando. Entonces, si tu no pones todo ese esfuerzo durante todo este tiempo y no haces todos esos sacrificios, va a ser en vano todo porque no vas a lograr nada grande. Detrás de esos 11 segundos hay mucha preparación, muchísima exigencia que no todos pueden lograr hacerlo. Nosotros sabemos y por eso le ponemos más valor porque sabemos todo lo que viene detrás, y no solo los entrenamientos, sino la gente que es nuestro soporte, la gente que nos acompaña. Sí, son 11 segundos, no dejan de ser 11 segundos donde se definen las cosas, pero para nosotros no solo son esos 11 segundos, sino todo lo que hay detrás.
Paula Daruich (Foto: Fernando Sangama)
/ Fernando Sangama




