El ministro de Educación, Erfurt Manuel Castillo Vera, afirmó que la implementación de clases virtuales en instituciones educativas responde a una situación excepcional derivada de la crisis energética que enfrenta el país.
El ministro de Educación, Erfurt Manuel Castillo Vera, afirmó que la implementación de clases virtuales en instituciones educativas responde a una situación excepcional derivada de la crisis energética que enfrenta el país.
En declaraciones a Canal N, el titular del sector sostuvo que esta modalidad no forma parte de un programa permanente. “Las clases virtuales es una necesidad de emergencia temporal excepcional, no es una implementación de un programa permanente, es excepcional por la situación de emergencia ante la crisis energética”, indicó.
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Asimismo, el ministro expresó su expectativa de que la medida pueda levantarse en los próximos días si se normaliza la situación. “Yo soy muy optimista, yo creo que antes de finalizar esta semana esta medida se va a abrir completamente (…) yo aseguro que las clases virtuales solo se darán mientras dure la emergencia”, agregó.
Como se recuerda, el Ministerio de Educación del Perú anunció que las clases se desarrollarán de manera remota del 9 al 13 de marzo en colegios, universidades e institutos públicos y privados, debido a la escasez de gas natural que afecta al país.
Según el comunicado del sector, las instituciones educativas privadas de Lima Metropolitana y el Callao que ya iniciaron clases deberán realizar sus actividades académicas en modalidad remota durante ese periodo. La disposición también comprende a universidades e institutos.
El ministerio precisó que la medida busca contribuir con la racionalización de recursos y facilitar la movilidad en la ciudad, garantizando al mismo tiempo la continuidad del servicio educativo.
La crisis se originó tras la rotura de un ducto de la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP) en la región Cusco, registrada el pasado 1 de marzo. Este incidente redujo el abastecimiento nacional de gas natural a cerca de 70 millones de pies cúbicos diarios, alrededor del 9% de la capacidad habitual de 800 millones.
Como parte de las medidas adoptadas frente a la emergencia en Camisea, desde el 2 de marzo los grifos de Lima dejaron de vender GNV a taxis y vehículos particulares, con el fin de priorizar el suministro disponible.














