La aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair informó este lunes de que su beneficio anual neto hasta el 31 de marzo fue de 2.260 millones de euros, el 40% más que en el ejercicio anterior.
La compañía radicada en Dublín atribuyó el repunte de las ganancias a una reducción del gasto y al incremento de su facturación, impulsada por el crecimiento del tráfico de pasajeros.
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En los doce meses hasta abril, Ryanair ingresó 15.540 millones de euros, el 11% más, y transportó 208.4 millones de usuarios en el periodo, el 4% más, mientras que la tarifa aérea se encareció el 10%, frente a la caída del 7% del ejercicio anterior.
La aerolínea precisó hoy que la cifra de beneficios netos no incluye una provisión extraordinaria de 85 millones de euros vinculada a una multa de 256 millones impuesta por las autoridades italianas de competencia el pasado diciembre, y que está pendiente de apelación.
Su consejero delegado, Michael O’Leary, destacó hoy en la hoja de resultados que los ingresos auxiliares, que incluyen, entre otros, la prioridad de embarque o el consumo a bordo, y que representan casi el 25% de su facturación total, crecieron el 6%, hasta los 4.990 millones de euros.
También señaló que los costes operativos, antes de la provisión extraordinaria, subieron el 6%, hasta los 13.090 millones de euros, mientras que los ingresos por pasajero avanzaron el 7%.
O’Leary recordó, no obstante, que “otros ingresos” cayeron tras recibir de Boeing “una compensación significativamente menor” por retrasos en las entregas de 210 nuevos aviones ‘B-8200’ durante el ejercicio fiscal 2026.
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Respecto al impacto de la guerra en Medio Oriente en el sector, el directivo reconoció que ha generado “incertidumbre económica” y que se desconoce “todavía cuándo se reabrirá el estrecho de Ormuz”, pero subrayó que Europa sigue “relativamente bien abastecida” de combustible, con volúmenes significativos procedentes de África Occidental, América y Noruega.
En este sentido, celebró que Ryanair, líder en Europa por volumen de pasajeros, tiene alrededor del 80% de su combustible comprado por adelantado hasta marzo de 2027 a un precio de 67 dólares el barril, frente a los más de 150 dólares por barril registrados ahora.
Esta “estrategia conservadora”, dijo, protegerá las ganancias del grupo “en los actuales y muy volátiles mercados petroleros”, al tiempo que “ampliará la ventaja de costes frente a sus competidores europeos durante el resto del año fiscal 2027.
No obstante, la magnitud del impacto dependerá de la extensión del conflicto. En el caso de su compañía, O’Leary ha reconocido que la aerolínea podría incluso retrasar nuevas coberturas si el mercado sigue tensionado durante los próximos meses.
“Si eso sucede, habrá varias quiebras de aerolíneas muy importantes en Europa este año”, indicó. De darse este escenario, su aerolínea compensaría las pérdidas en la cobertura de riesgos del combustible de cara al verano de 2027.
De cara al próximo ejercicio, avanzó que prevé un crecimiento del tráfico de pasajeros del 4%, hasta los 216 millones, si bien advirtió de que los impuestos medioambientales de la Unión Europea podrían aumentar “en otros 300 millones de euros este año”, hasta un total aproximadamente 1.400 millones de euros, “lo que hace que la UE será menos competitiva”.
“El resultado final del ejercicio fiscal 2027 sigue estando fuertemente expuesto a factores externos adversos, incluyendo una posible escalada de los conflictos en Medio Oriente y Ucrania, riesgos de escasez en el suministro de combustible, precios del combustible más altos durante más tiempo para el 20% no cubierto, shocks macroeconómicos y huelgas y mala gestión del control del tráfico aéreo europeo”, concluyó O’Leary.














