Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Hace apenas unas semanas aterrizamos en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de Ciudad de México, la puerta de entrada a una de las sedes más importantes del Mundial 2026. Luego de pasar los controles migratorios de rigor, nos encontramos con un terminal en plena transformación: obreros, andamios y zonas temporalmente restringidas convivían con el incesante flujo de pasajeros. Nuevos techos, amplios ventanales, pasadizos renovados y trabajos de modernización daban cuenta de una carrera contra el tiempo. La capital mexicana se prepara para recibir a más de 5,5 millones de visitantes durante la Copa del Mundo, que arrancará el próximo 11 de junio en el legendario Estadio Azteca —hoy rebautizado como Banorte, aunque durante el torneo será conocido oficialmente como Estadio Ciudad de México—, el gran templo futbolero del país.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Por esa razón, quedarse cerca del Centro Histórico resulta una decisión estratégica y, en general, más conveniente para el bolsillo que alojarse en otras zonas turísticas de la ciudad. No solo permite reducir los largos desplazamientos, sino también mantenerse relativamente cerca de varios de los puntos más emblemáticos. A pocas semanas del inicio de la Copa del Mundo, el ambiente todavía se siente tibio, como si estuviera calentando en la banca antes de ingresar al campo. No abundan las banderas ni los hinchas enfundados en camisetas de sus selecciones, pero el Mundial ya empieza a dejarse ver en tiendas de recuerdos, puestos ambulantes y escaparates que exhiben balones, llaveros y toda clase de suvenires relacionados con el torneo.

La avenida Reforma es una de las más emblemáticas de Ciudad de México. (Foto: Shutterstock)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Esa atmósfera se percibe con mayor claridad entre el Barrio Chino y la calle Madero, la gran vía peatonal que conecta el Zócalo con la Alameda Central. Salvando las distancias, podría compararse con el Jirón de la Unión limeño: un corredor por donde desfilan turistas, oficinistas, artistas callejeros y vendedores de todo tipo. Al final del recorrido emerge la silueta del Palacio de Bellas Artes, una de las joyas arquitectónicas de la ciudad. Caminar por este eje urbano es casi una obligación para quien pisa Ciudad de México por primera vez, siempre acompañado por los aromas que escapan de las taquerías cercanas. Birria, carnitas, suadero y pastor compiten por captar la atención de los transeúntes mucho antes de que estos lleguen a leer el menú.

Las taquerías de la ciudad conquistan los paladares de turistas y locales.
/ Mauricio Palos
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La oferta de la ciudad, por supuesto, parece inagotable. Se puede pasar una mañana recorriendo el Bosque de Chapultepec y su castillo, tomar un café entre las calles arboladas de Roma o Condesa, brindar con una cerveza frente al Ángel de la Independencia o navegar en las coloridas trajineras de Xochimilco. También es altamente recomendable acercarse a Coyoacán para conocer la casa donde vivió Frida Kahlo y perderse entre sus plazas y calles apacibles. Incluso es posible ir un poco más allá y escapar hasta Teotihuacán, donde los visitantes observan las antiguas pirámides desde globos aerostáticos que se elevan sobre el valle al amanecer.
Desde la estación Hidalgo —que también se veía rodeada de trabajos de remodelación— tomamos la Línea 2 con dirección a Tasqueña. El trayecto, que dura cerca de cincuenta minutos, atraviesa buena parte de la ciudad y cuesta menos de un sol peruano. Nos dirigimos hacia el escenario donde comenzará el Mundial 2026: el estadio que vio levantar la Copa del Mundo a Maradona y Pelé, y que dentro de poco volverá a convertirse en el centro del universo futbolístico.
LA CATEDRAL DEL FÚTBOL
La primera imagen del Estadio Azteca impresiona incluso antes de cruzar sus puertas. Desde la distancia aparece como una inmensa mole que emerge en el paisaje urbano de la Ciudad de México. La remodelación es evidente: una nueva cubierta envuelve su fachada y le aporta un aire contemporáneo. Adentro, el césped luce impecable, reforzado por un sistema híbrido que combina pasto natural y fibra sintética. Gigantescas pantallas LED rodean el recinto, mientras un renovado sistema de sonido y una red de fibra óptica esconden, detrás su monumentalidad, toda la tecnología necesaria para albergar el espectáculo deportivo más visto del planeta.
El Estadio Azteca se prepara para recibir su tercer Mundial. Ningún otro estadio en el planeta ha sido escenario de tantas páginas memorables en la Copa del Mundo.(Photo by Carl DE SOUZA / AFP)
/ CARL DE SOUZA
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Pero si algo permanece intacto es el alma del estadio: el Azteca sigue manteniendo su estructura de concreto que lo hizo inconfundible desde su inauguración, el 29 de mayo de 1966. Concebido bajo los principios del brutalismo, corriente arquitectónica muy popular en edificios públicos y escenarios deportivos de la época, el recinto fue levantado en Coyoacán, entonces considerado un sector periférico y hoy plenamente integrado a la inmensa capital mexicana. Cuando abrió sus puertas tenía una capacidad cercana a los 110 mil espectadores, una cifra que lo convirtió de inmediato en uno de los estadios más impresionantes del planeta.

México 86 convirtió a Diego Maradona en leyenda. En el Azteca marcó el inolvidable “gol del siglo” y condujo a Argentina hacia el título mundial. (Foto: @Argentina)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Caminar por sus pasillos es transitar por la historia misma del fútbol. Hoy, con capacidad para cerca de 87 mil espectadores, continúa siendo el estadio más grande de México y Latinoamérica. Ningún otro recinto puede presumir de haber albergado dos finales de la Copa del Mundo: las de 1970 y 1986. Tampoco existe otro estadio que haya recibido tantos partidos mundialistas. Entre sus innumerables recuerdos sobresale el llamado “partido del siglo”, aquella inolvidable semifinal de México 70 en la que Italia derrotó 4-3 a Alemania Federal. Dieciséis años después fue testigo de otro capítulo inmortal: el “gol del siglo” de Diego Armando Maradona frente a Inglaterra, una obra maestra que aparece en cualquier selección de los momentos más memorables de los mundiales.

MEXICO, 02 DE JUNIO DE 1970
La selección peruana firmó en México 70 una de las campañas más recordadas de su historia, alcanzando los cuartos de final con una generación dorada. (Foto: El Comercio)
/ JOSE MARTINEZ
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Para los peruanos, México 70 ocupa además un lugar especial en la memoria futbolera. Aquel Mundial reunió a una de las mejores generaciones que ha vestido la camiseta nacional, con figuras como Teófilo Cubillas, Héctor Chumpitaz, Roberto Chale y Perico León, que llevaron a la selección hasta los cuartos de final. Aunque ninguno de los partidos de Perú se disputó en el Estadio Azteca, resulta imposible recorrer este recinto sin pensar en aquella campaña que todavía permanece entre las más entrañables de nuestra historia deportiva. Después de todo, hablar del Mundial de México es también recordar uno de los capítulos más felices del fútbol peruano.
Pero los recuerdos que habitan el Azteca van mucho más allá de la pelota. Durante seis décadas se ha consolidado como uno de los grandes escenarios de América Latina para espectáculos masivos. Ha recibido a estrellas de la música internacional, encuentros religiosos de enorme convocatoria y memorables veladas de boxeo. Entre sus páginas más entrañables figuran la visita del papa Juan Pablo II y el emotivo homenaje de despedida a Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, una de las figuras más queridas de la cultura popular latinoamericana.

Zayu, el jaguar elegido como mascota mexicana del Mundial 2026, ya aparece en llaveros, peluches y toda clase de suvenires. (Photo by Ulises Ruiz / AFP)
/ ULISES RUIZ
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Hace unos días, el renovado coloso volvió a abrir sus puertas con un partido amistoso entre México y Portugal. Fue una reinauguración simbólica para un estadio que se prepara para escribir un nuevo capítulo de su extraordinaria historia. El próximo 11 de junio, cuando el balón comience a rodar en el encuentro inaugural entre México y Sudáfrica, el Azteca volverá a ocupar el centro de la escena mundial. Cada uno de los países anfitriones tendrá su propia ceremonia de apertura y, en el caso mexicano, el espectáculo contará con la participación de Belinda y Los Ángeles Azules. bel

La cantante mexicana Belinda será una de las protagonistas del espectáculo inaugural que abrirá el Mundial en el Estadio Azteca. Crédito: Instagram Belinda
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Muchos aficionados han criticado a la FIFA por haber reservado la final para otro país. Quizás tengan razón. Pero basta recorrer sus tribunas, observar el concreto que ha sobrevivido a generaciones y recordar todo lo que ha ocurrido entre estas paredes para entender que el Azteca no necesita una final para reafirmar su mística y grandeza. Sigue siendo un templo histórico del fútbol mundial, uno de esos lugares donde el grito de gol parece habitar en cada rincón y que cualquier amante de este deporte debería visitar, al menos una vez en la vida. //
Una fórmula novedosa
La FIFA ha decidido que México, Canadá y Estados Unidos tengan su propia celebración de apertura. La primera será el 11 de junio en el Estadio Azteca, con artistas como Belinda, Los Ángeles Azules, Maná y J Balvin. Un día después, Toronto tomará la posta con una ceremonia en el BMO Field que reunirá a figuras de la música canadiense como Michael Bublé, Alanis Morissette y Alessia Cara. Horas más tarde, el SoFi Stadium de Los Ángeles albergará la apertura estadounidense, con un cartel encabezado por Katy Perry, Future, LISA, Anitta y Tyla.
Conforme a los criterios de
![]()
Tipo de trabajo:
Últimas noticias
Lo último en Viajes
Más sobre México














