La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en el motor de Meta, que pretende ampliar su catálogo de modelos con nuevos lanzamientos en 2026 con los que avanzarán hacia a superinteligencia personal, y con nuevas herramientas agénticas que permitirán a las empresas cambiar la forma en que trabajan sus empleados.
El nuevo año será para Meta el escenario en el que se verán los resultados de la reorganización que hizo en 2025 de su programa de inteligencia artificial, justo para ver cómo esta tecnología se acelera de la mano de los agentes.
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Por un lado, ha anunciado el lanzamiento de nuevos modelos de IA, que llegarán en los próximos meses. Tras la aparición de la familia Llama 4, de código abierto, se esperan novedades sobre el desarrollo conocido a nivel interno como Avocado (Aguacate), un nuevo modelo de frontera propietario.
“Espero que nuestros primeros modelos sean buenos pero, lo que es más importante, mostrarán la rápida trayectoria en la que nos encontramos. Y luego espero que superemos constantemente la frontera a lo largo del año a medida que sigamos lanzando nuevos modelos”, ha expresado el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, en un comunicado con motivo de la presentación de los resultados financieros de 2025.
El objetivo se que ha marcado la compañía es crear lo que llaman superinteligencia personal, es decir, “una IA que comprenda nuestro contexto personal, incluida nuestra historia, nuestros intereses, nuestro contenido y nuestras relaciones”, y a la que se acercan más con los agentes.
“Estamos empezando a ver que los agentes realmente funcionan. Esto desbloqueará la capacidad de crear productos completamente nuevos y transformar nuestra forma de trabajar”, añade el directivo. Al respecto, ha mencionado que están “invirtiendo en herramientas nativas de IA para que las personas en Meta puedan hacer más cosas”.
Según Zuckerberg, con el impulso de estas herramientas, ya han empezado “a ver proyectos que solían requerir grandes equipos y que ahora son realizados por una sola persona con mucho talento”.
Para respaldar todo el trabajo en inteligencia artificial, Meta seguirá invirtiendo en infraestructura. A través de Meta Compute, invertirán a largo plazo en silicio y energía, y diseñarán sus propios sistemas, lo que les permitirá ser flexible y disminuir el coste por gigavatio mediante la optimización tanto de su tecnología como de su cadena de suministro.
A ello se suman las colaboraciones con sus socios para la construcción de la infraestructura, y con los gobiernos, estados soberanos y socios de capital estratégicos para expandir su capacidad a largo plazo.














