jueves, febrero 19

Mercedes Araoz– ex vicepresidenta de la República y ex primera ministra- consideró que, en el 2017, “se abrió la caja de Pandora”, al referirse al mecanismo de la vacancia, “y los respetos por la institucionalidad democrática se han debilitado demasiado”. Cuestionó que la salida del presidente José Jerí se haya dado por una censura.

En “Tenemos que Hablar”, video podcast de El Comercio, Araoz refirió que el nuevo gobierno debería dejar en sus cargos a los actuales ministros de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela; Economía y Finanzas, Denisse Miralles; y Comercio Exterior y Turismo, Teresa Mera Gómez.

— En los últimas 10 años, contando a Ollanta Humala, el Perú ha tenido ocho presidentes. El Congreso elige al noveno este miércoles. ¿Cómo interpreta esta constante crisis?

Es una tremenda inmadurez política, porque hemos usado instrumentos que están dentro de la Constitución y nuestro marco legal para justamente estar en este juego peligroso de sacar presidentes y cerrar congresos. Grave error, creo yo, porque como bien escuché a un político ya fallecido, era abrir una caja de Pandora; y [en el 2017] se abrió una caja de Pandora donde, lamentablemente, hoy día ya los respetos por los temas de fortaleza de la institucionalidad democrática se han debilitado demasiado. Esperemos que en las próximas elecciones podamos elegir gente para el Ejecutivo, Senado y cámara de diputados que sean más responsables. Por ejemplo, esto es un pésimo precedente: casi todos los constitucionalistas dijeron que tenía que ser una vacancia y [la mayoría del Congreso] se fue por la parte más fácil que era hacer la censura cuando no correspondía.

— ¿Y cómo superar este bucle?

Tenemos que ser muy responsables a la hora de votar. Efectivamente, hay un defecto de fondo: los políticos han perdido la capacidad de conversar, y conversar no significa transar beneficios económicos, sino encontrar vías para solucionar temas como esto. Tenemos que marcar un marco legislativo que interprete cómo se puede hacer una vacancia o una censura para que no se juegue de esta manera tan aventurera. También está el tema de la desprofesionalización de la política. Hoy día todos son improvisados. El tema de la no reelección fue una mala decisión, porque hemos comenzado a recoger personas con mucha inexperiencia a aprender a ser congresistas.

— En lo últimos días se ha dado un intercambio de acusaciones entre Fuerza Popular y Renovación Popular, que se disputan el voto de la derecha. ¿Quién o quiénes son los responsables de esta crisis que ya lleva 10 años?

Vamos a llamar a esta clase política como una clase política defectuosa. Parte del debilitamiento de los partidos viene desde el golpe de estado de Alberto Fujimori [en 1992]. Sin embargo, en la reconstrucción democrática desde el año 2000, le dejamos mucha cancha a actores que no deberían actuar políticamente, como el sistema de justicia, que en buena medida persiguió a los políticos y el acto político en lugar del delito.

Nadie ha respetado los mecanismos formales ni las reglas de juego. Evidentemente, fue un error que ha reconocido la señora Keiko Fujimori el no lograr ese diálogo en su momento; PPK también cometió errores. Las reformas de Vizcarra tampoco fueron positivas.

— Hace unos días, el presidente del BCR, Julio Velarde, en un foro de El Comercio y América Multimedia, dijo que el Perú pudo crecer al 6%, pero en estos últimos 10 años, se creció al 3%. ¿Ha sido una década perdida?

Yo creo que sí. Nosotros veníamos con un plan de gobierno bastante bueno y el equipo de Fuerza Popular en el Congreso también tenía un plan interesante; si hubiéramos tenido un acuerdo, eso hubiera permitido un crecimiento del 6%, atraído inversiones y quitado la grasa al Estado para entregar mejores servicios públicos. Esa dinámica se perdió. Ya no hay lo que teníamos y se han inundado temas de corrupción cuando no debía haber pasado. Con los precios internacionales actuales deberíamos estar duplicando el crecimiento a un 6% tranquilamente.

— ¿El presidente José Jerí deja algún legado en sus cuatro meses de gobierno? No presentó un plan de seguridad, e imitó el estilo de Bukele.

El plan de seguridad ciudadana lo ha retrasado y no entiendo por qué; debería haber tenido mínimos niveles de intervención contra los extorsionadores y un fuerte trabajo en prevención. En el lado económico, sí hay cosas que ojalá se preserven. Primero, la oferta de la ministra de Economía de tener un plan para asegurar la estabilidad fiscal; eso se estaba trabajando muy bien. El otro tema es lo de Petroperú; había una hoja de ruta para consolidarla como una empresa con menor grasa, reducir gerencias y darle una mejor gestión independiente, incluyendo posiblemente al sector privado dentro de la gobernanza.

— ¿El nuevo gobierno debe conservar a parte del Gabinete? ¿Puede sugerir dos o tres ministros que deban continuar en el cargo?

Para dar tranquilidad, el tema de economía ha estado bastante bien, con direccionamiento a la inversión privada en APPs y solución de temas urgentes como el puente Santa Rosa o la Carretera Central. Igualmente, creo que el Ministerio de Relaciones Exteriores es clave para manejar la tensión entre China y Estados Unidos con profesionalismo. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo también está jugando un muy buen rol para asegurar nuestras exportaciones. El de Produce también es un ministro técnico. Creo que hay que evitar cambios radicales en la cosa técnica.

— ¿Cuáles son los retos del nuevo gobierno? ¿Qué actos debe realizar para recuperar la confianza ciudadana?

Aparte de la seguridad ciudadana, lo más importante es dar tranquilidad con políticas claras para solucionar la pobreza multidimensional, especialmente en el ámbito urbano. Necesitamos compromiso para promover la inversión privada y aprovechar los precios de la minería, agricultura y pesca para generar divisas y recaudación. Es fundamental generar empleos formales, mejorar la educación pública y dar servicios de salud de calidad, respetando la ley y fortaleciendo el sistema de justicia para que el Estado funcione.

— Los candidatos presidenciales, Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori han responsabilizado al gobierno de PPK por abrir las fronteras a los ciudadanos venezolanos. Han señalado que esa es la causa del desborde del crimen organizado. Usted fue vicepresidenta de ese gobierno. ¿Tiene alguna respuesta?

Cuando abrimos las puertas fue por un factor humanitario, lo hacíamos con ingresos legales y documentos; entró una población limitada. Fue después, en el gobierno de Vizcarra, que entró una cantidad de personas sin papeles. Ahora, no le puedo echar la culpa a los venezolanos por el tema del crimen. Hay criminales venezolanos, pero también colombianos y peruanos; “El monstruo” es peruano, para empezar. La historia del crimen organizado en nuestro país es larga, como lo que pasa en Trujillo. Echarle la culpa a quien pasó antes es un pésimo juego; se requieren políticas públicas bien planteadas.

— ¿Por qué es importante esta elección y, en especial, la del Senado?

El Senado es crucial, tiene mucho más poder que uno habitual: elige a los integrantes del Banco Central, a la Superintendencia de Banca y Seguros, y es la última instancia de revisión de una ley sin diálogo con la cámara baja. Por eso hay que elegir con cuidado gente con experiencia, habilidades técnicas y prestigio personal que refleje ética.

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