El mensaje presidencial del 28 de julio debe incluir no solo anuncios sino acciones concretas y de rápido impacto en la lucha contra la inseguridad, la corrupción y por la recuperación económica, generación de empleo y el destrabe de proyectos paralizados.
Bien haría la presidenta Dina Boluarte en ofrecer un mensaje conciliador con los poderes del Estado y la población, evitando conflictos innecesarios y lesivos para el país; y que atienda inversiones en sectores productivos, así como en educación, salud y carreteras.
Así lo exigimos desde el interior, donde vemos que cada día se reducen las expectativas de crecimiento por esta continua crisis política que se refleja en una falta de empatía y bajo nivel de aceptación del Ejecutivo, Legislativo y otros poderes del Estado.
La economía está estancada. Hay un bajo nivel de inversiones privadas y se han reducido los puestos de trabajo formales. Se necesita reactivar la actividad productiva para combatir la desesperanza, especialmente en los sectores más pobres.
En seguridad ciudadana aún sigue pendiente el equipamiento necesario. Entre otros, se necesita proveer a la inteligencia policial con escucha telefónica, georeferenciacion, vehículos y contar con un plan de lucha efectivo. Asimismo, mejorar a las demás insticuciones públicas que conforman la cadena de prevención, persecución y sanción de delito.
Exigimos respuestas claras del Gobierno Nacional.


