La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, ha amenazado con emprender acciones legales contra Hunter Biden, hijo de Joe Biden, por vincularla con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Hunter Biden había señalado en una entrevista reciente que Epstein fue quien presentó a la primera dama a Donald Trump, indicando que “las conexiones son muy amplias y profundas”. Las declaraciones fueron rápida y extensamente difundidas a lo largo de las últimas semanas en diversas plataformas de Internet.
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Dichos comentarios fueron tildados de “escandalosos” por Alejandro Brito, abogado de Melania Trump. La esposa del presidente estadounidense demandaría a Biden por cerca de 1.000 millones de dólares si no se retracta de sus palabras, mientras que Donald Trump afirmó que fue él mismo quien animó a su pareja a tomar acciones legales.
El Caso Epstein, por ahora, sigue siendo un elemento incómodo para el líder republicano no solo de cara a sus críticos sino también ante parte de su base electoral. No obstante, los dichos de Hunter Biden son solo un capítulo más de los constantes choques que ha mantenido Trump con Joe Biden y su entorno.
Figura de discordia
Donald Trump y Joe Biden han intercambiado ataques desde que compitieron en las elecciones presidenciales del 2020, desde las políticas públicas en sí mismas hasta el involucramiento de asuntos personales en la gestión gubernamental. La transición entre los mandatos de ambos siguió la misma tónica con críticas mutuas a las políticas de gobierno y la anulación de órdenes ejecutivas del gobierno anterior.
No obstante, el segundo hijo del político demócrata y su convulso historial judicial fueron elementos constantes en las críticas y comentarios de Trump hacia su adversario.
Hunter Biden enfrentó un proceso judicial por varios delitos fiscales y la evasión de 1,4 millones de dólares en impuestos. Tras un proceso de cinco años en el que siempre negó las acusaciones, en setiembre del 2024 tomó la sorpresiva decisión de declararse culpable de los cargos, aparentemente con la intención de evitar un juicio más complejo.

La prensa y analistas especulaban con que se trataba de una medida de control de daños de cara a las elecciones presidenciales en las que Biden y el Partido Demócrata buscaban la reelección.
Tres meses antes, Hunter Biden se había convertido en el primer hijo de un mandatario de Estados Unidos en recibir una condena penal por otro caso, relacionado con la posesión de armas y el consumo de drogas.
Donald Trump ha señalado en repetidas ocasiones que el hijo de Joe Biden ha sido un elemento corrupto al interior del Estado y lo ha acusado de usar sus vínculos familiares para obtener contratos con empresa extranjeras. Además de citar sus problemas judiciales, el líder republicano lo ha calificado de “drogadicto” y ha señalado que sería protegido por la esfera de influencia de su padre.
Particularmente duras fueron las palabras en el debate presidencial que ambos sostuvieron en junio del 2024, en el que Trump insinuó que Biden se habría beneficiado personalmente de los “negocios corruptos” de su hijo Hunter en países como China y Ucrania.

Joe Biden había señalado varias veces que no indultaría a su hijo, pero terminó haciéndolo poco antes del fin de su gestión aduciendo que la política había “infectado” los procesos judiciales relacionados a su hijo y que este había sido instrumentalizado en su contra. La medida fue duramente criticada por Trump y el Partido Republicano, que la consideraban la confirmación de la protección ilegítima del líder demócrata hacia su hijo.
Los partidarios del por entonces presidente demócrata respondieron que Biden fue uno de los presidentes que menos personas indultó, señalando que Donald Trump había recurrido en numerosas ocasiones a ese recurso para beneficiar a personas de su entorno.
Esto último hacía referencia a las casi 30 personas a las que el republicano había otorgado el indulto o la conmutación de sus penas en diciembre del 2020. Entre los beneficiarios de la medida se encontraban Charles Kushner, su consuegro, y Paul Manafort, quien fue su jefe de campaña.
A pesar de esos argumentos, algunos demócratas consideraron que el indulto incondicional que se le dio a Hunter Biden sentaba un mal precedente e iba directamente en contra de las críticas que había hecho el mismo Joe Biden a Trump por el uso de este recurso.
El posterior indulto del jefe de Estado republicano a casi 1.600 personas por el asalto al Capitolio siguió siendo un foco de discusión en torno al uso del perdón presidencial.
Cruces recientes
Tras el inicio del segundo mandato de Trump en enero, Biden volvió a aparecer públicamente para criticar al presidente republicano.
“En menos de 100 días, esta nueva administración ha causado tanto daño y tanta destrucción”, dijo el demócrata a mediados de abril durante una conferencia en Chicago.
Trump haría lo propio días después al culpar a la Administración Biden de “abrir deliberadamente las fronteras del país para que ingresen millones de criminales sin control”.


