domingo, febrero 15

Maxwell Smart, el Superagente 86, representa el chiste absurdo y el disparate, con sus diálogos de sordos, malentendidos en cadena e inventos descacharrantes. En esta parodia pop del espionaje, el héroe resuelve su misión a pesar de él mismo, a la manera del inspector Clouseau, el detective de “La Pantera Rosa”, cuyo ADN Mel Brooks combinó con el de James Bond para crear a uno de sus más célebres personajes.

Maxwell Smart, el Superagente 86, representa el chiste absurdo y el disparate, con sus diálogos de sordos, malentendidos en cadena e inventos descacharrantes. En esta parodia pop del espionaje, el héroe resuelve su misión a pesar de él mismo, a la manera del inspector Clouseau, el detective de “La Pantera Rosa”, cuyo ADN Mel Brooks combinó con el de James Bond para crear a uno de sus más célebres personajes.

MIRA: El manuscrito de una amistad

Maxwell Smart quisiera ser el agente 007, pero su agencia solo puede entregarle un zapatófono. En la serie producida por la CBS, Mel Brooks se reía de la gente infalible y guapa, del gadget milagroso, del villano grandilocuente y de la todopoderosa agencia de seguridad. Eran los años sesenta, y en la televisión Mel Brooks se movía como pez en el agua. Venía de las canteras más duras del chiste americano: la sala de guionistas del cómico Sid Caesar, donde aprendió a rematar rápido y destripar géneros sin piedad.

Mel Brooks se reía de la gente infalible y guapa.

/ Jack Mitchell

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Esa artesanía del sketch la llevó años después al cine, convirtiendo la parodia en mecanismo cómico masivo. Con un humor mordaz, Brooks se ha venido riendo todo este tiempo tanto de los demás como de sí mismo, entendiendo que, cuando la realidad se vuelve insoportable o grotesca, el humor funciona como un mecanismo de defensa. Este año, el 28 de junio, el cineasta cumplirá un siglo, buena parte de ellos expuestos en el documental “El hombre de 99 años”, reciente ingreso a la parrilla de HBO Max. En dos capítulos de una hora y media, esta producción repasa con amabilidad toda su carrera, desde sus inicios como guionista, su amistad con figuras colosales de la comedia hasta la consolidación como cineasta y productor. Es el retrato de un hombre con una ambición feroz por hacer reír, pero también de trascender.

Si bien el documental no aporta mucho más a las memorias que Brooks publicó a los 95 años, un estupendo libro de 800 páginas titulado “¡Todo sobre mí! Mis memorables gestas en el universo mundo del espectáculo” (publicado en español en el 2023 por la editorial española Libros del Kultrum), es la presencia de voces fundamentales y hoy ausentes lo que hace de este documental un material sustantivo. Por supuesto, la presencia/ausencia de su amada esposa Anne Bancroft marca el tono del documental, en el que la melancolía por la ausencia de su círculo cercano lo impregna todo (la propia casa del cómico mantiene la decoración tal como Bancroft la dejó). También conmueven las declaraciones de Carl Reiner (1922-2020), su entrañable compañero de oficio. Y más aún la presencia de su hijo Rob Reiner, recientemente asesinado, que en la producción resulta una de las más autorizadas fuentes de información, además de los propios hijos de Brooks.

Mel Brooks cumplirá en junio de este 2026 su centenario de vida.

Mel Brooks cumplirá en junio de este 2026 su centenario de vida.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Otros momentos del documental resultan especialmente hilarantes, como ver al propio Brooks respondiendo entrevistas a lo largo de su carrera: “¿De dónde saca usted su sentido del humor, señor Brooks?”. Y él responde: “De un tipo de Jersey”. O cuando el entrevistador le dice: “Perdiste a tu padre muy pronto” y él responde: ¡No, mi padre se murió. Si lo hubiéramos perdido, habríamos salido a buscarlo! Uno de los entrevistadores que enfrentan al desatado cómico es el peruano Pepe Ludmir, y verlo en escena resulta también conmovedor. A los 99 años, Brooks sigue lúcido y brillante, convencido de que la risa es la única forma de vencer el absurdo del mundo. Ha tenido la suerte de llegar a tan provecta edad y encontrar a colegas más jóvenes que recuperen su obra. A poco de alcanzar el siglo de vida, Brooks asiste a su reivindicación. Una forma de tomar en serio a quien no se tomó en serio nunca.

Share.
Exit mobile version