lunes, abril 13

La jornada electoral de este domingo 12 de abril quedó marcada por un hecho sin precedentes: 63.300 ciudadanos de los distritos de San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacámac no pudieron ejercer su derecho al voto porque la ONPE no logró distribuir el material electoral a 15 centros de votación de Lima Sur, lo que impidió la instalación de 211 mesas de sufragio.

El propio jefe de la ONPE, Piero Corvetto, reconoció la falla y ofreció “disculpas personales e institucionales”, atribuyendo el problema al incumplimiento de la empresa Servicios Generales Galaga. Sin embargo, el daño no se limitó a esos 15 locales: en decenas de centros donde el material llegó con hasta cuatro horas de retraso, miles de electores se retiraron sin votar. La Fiscalía y la Policía Anticorrupción realizaron diligencias en la sede de la ONPE para investigar lo ocurrido.

En diálogo con El Comercio, el constitucionalista Natale Amprimo, la abogada y exministra de Justicia Delia Muñoz y el abogado Alejandro Rospigliosi analizan las consecuencias de esta crisis para el proceso electoral y el panorama de cara a una eventual segunda vuelta.

1. ¿El incidente le resta legitimidad al proceso electoral?

Natale Amprimo: Me parece muy grave, sobre todo porque no olvidemos que el señor Corvetto ha tenido cinco años para organizar debidamente las elecciones. Y además, porque no dejemos de recordar que su participación en las últimas elecciones no fue nada transparente. En consecuencia, una elección en la cual la diferencia de votos es tan mínima genera evidentemente una suspicacia.

Delia Muñoz: Por supuesto. Adicionalmente, hay que tener presente que la Ley General de Elecciones establece un plazo para la instalación de las mesas electorales y aquí, ante la ineficiencia en el reparto del material electoral, se amplió por encima del plazo previsto en la ley. Yo voté en la Universidad de Lima. Todas las mesas se comenzaron a instalar a las 10:45 de la mañana. He sido testigo de los miles de personas que gritaban que querían votar, y de los cientos que se retiraban porque ya no podían seguir esperando. Acá no solamente es que no votaron sesenta mil personas, sino todas las mesas que se instalaron con un retraso de casi cuatro horas, lo que motivó que muchísimos ciudadanos se retiraran a su casa. Estamos ante una seria afectación a la legitimidad del proceso electoral.

Alejandro Rospigliosi: La respuesta es sí. El derecho humano al sufragio activo y pasivo es la piedra angular en una democracia. No puede ser que por negligencia del jefe de ONPE y del presidente del Jurado Nacional de Elecciones tal cantidad de ciudadanos no ejerzan ese derecho humano. Hay muchos más afectados que hoy por la mañana fueron, entraron a votar y luego, como no se instalaron sus mesas temprano, se regresaron a sus casas, se fueron a laborar. El perjuicio es mucho mayor. ¿Por qué se fue a dormir el presidente del Jurado Nacional de Elecciones y el jefe de ONPE y no estaba antes el reporte de que en el cien por ciento de locales de votación ya estaba durmiendo el material electoral? Ellos no debieron irse a dormir y debieron activar la alarma roja.

2. ¿Corvetto debe renunciar o ser destituido? ¿Puede hacerlo en pleno proceso electoral?

Natale Amprimo: Yo creo que él debería ser destituido del cargo, no renunciar. Él ha demostrado que no tiene ningún tipo de organicidad, no tiene ningún tipo de confianza en la ciudadanía. El señor Corvetto no es una garantía para unas elecciones transparentes. Es penoso que estemos en estas circunstancias. El señor Corvetto nunca debió continuar como jefe de la ONPE en estas elecciones. Entramos en una segunda vuelta y tenemos que tener un jefe de la ONPE que nos dé garantía.

Delia Muñoz: Lo que la ley contempla, lo que los principios establecen, es que los representantes de los órganos electorales no pueden ser removidos durante la realización del proceso. Es decir, que no pueden ser removidos por sanción penal ni por sanción administrativa. Pero la renuncia en nuestro país no está prohibida, porque en el Perú no hay esclavitud. El señor Corvetto sí tiene abiertas las puertas de la renuncia. Y quizás sería lo mejor para que todos tengamos tranquilidad en el buen manejo de un proceso electoral tan complicado.

Alejandro Rospigliosi: Perdóname: debe renunciar. El jefe de la ONPE fue reelecto para ocho años en el cargo de manera insólita por la anterior Junta Nacional de Justicia. Pero también, ¿quién fiscaliza antes, durante y después del proceso electoral a la ONPE? El Jurado Nacional de Elecciones. El señor [Roberto] Burneo no puede pasar desapercibido si él es corresponsable por no fiscalizar a la ONPE. Constitucionalmente, artículo 178, el JNE fiscaliza el cumplimiento de las normas electorales. Ellos deben renunciar inmediatamente porque van a contaminar la investigación interna. El presidente del jurado, Burneo, y el jefe de ONPE no se van a investigar a sí mismos. No dan confianza institucional para una segunda vuelta ni para unas elecciones municipales y regionales.

3. ¿Tienen asidero los pedidos de una votación complementaria?*

Natale Amprimo: Eso es difícil. Pero lamentablemente el señor Corvetto nunca debió continuar como jefe de la ONPE. La verdad es que los partidos permitieron que continúe pese a que había demostrado un manifiesto desempeño negligente o por lo menos no confiable en la elección pasada, que se ha confirmado en esta elección. No es posible que las mesas se instalen en lugares recónditos y no se puedan instalar en Lima. Eso es algo absolutamente inaceptable.

Delia Muñoz: Nos encontramos ante situaciones legales, Constitución, leyes orgánicas, leyes especiales que establecen cuáles son las causales de nulidad. Donde uno puede ponerse muy rígido y decir: “No, no es posible, es un mínimo porcentaje y todo está muy bien”. Sin embargo, hay que recordar que el Jurado Nacional de Elecciones es el máximo órgano en justicia electoral, y la norma le reconoce que tiene capacidad para resolver con criterio de conciencia. Estamos en un país en que las últimas elecciones se han definido con una diferencia de sesenta mil o cuarenta mil votos, que son las personas que la propia ONPE admite no pudieron votar. La salida no tiene que ser estrictamente jurídica, sino que tiene que ser una salida de conciencia que dé legitimidad a este proceso, porque si no, no se van a reconocer los resultados.

Alejandro Rospigliosi: Es una pregunta interesante. El marco legal no previó este escenario escalofriante. Yo creo que de urgencia deben reunirse, porque no puede ser que casi cien mil peruanos no puedan ejercer su derecho humano al voto. Y el señor Corvetto lo dice como: “Bueno, pues estos peruanos no pagarán multa”. Es que no se trata de pagar multa o no pagarla. El tema es más grave. Es un derecho humano que ha sido cercenado por la negligencia del jefe de ONPE y del Jurado Nacional de Elecciones.

*Las preguntas se formularon antes de que el JNE anunciara que este lunes se realizarán las elecciones en los 15 locales de votación que no pudieron abrir este domingo.

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