Hace unos semanas hizo oficial su retiro del fútbol, ahora está en Estados Unidos al lado de su familia y -de paso- planifica ir al Mundial con un amigo que no ha visto en años. Manuel Heredia piensa darse una vuelta por Dallas y ver la posibilidad de ver hasta nueve juegos de la Copa del Mundo.
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Pero antes, el exarquero de Sporting Cristal, Alianza Lima, Bolognesi y Carlos A. Mannucci conversa con El Comercio sobre su despedida del balompié profesional, la autocrítica al juego hoy en día y lo que puede venir después.
-Manuel, cuéntame un poco, ¿cómo llega la decisión del retiro y de no hacerlo tan público? Un video en tus redes sociales…
La decisión ya estaba planeada: era de retirarme jugando a los 40 años. El año pasado, tuve situaciones inesperadas en UTC, que todo jugador pasa y que no las esperaba, no es porque no estaba a nivel competitivo apto, estaba bien, pero son situaciones que uno, como jugador, se encuentra con diferentes comandos técnicos y eso generó que no tenga la posibilidad. Estaba con la ilusión de seguir un año más. Creo no todos los retiros son iguales. En lo particular, me hubiese gustado -como a todos- tener un retiro dentro del campo, pero ya está. Creo que son momentos y estoy escogiendo el tiempo perfecto. Es mejor dejar el fútbol que el fútbol te deje.
Me voy bien físicamente, en el calibre que yo puedo tener a nivel de competencia, creo que no me voy en deuda, me voy bien en lo que respecta de la competencia.
-¿Cuándo tomaste la decisión? ¿En qué momento? Una tarde, una noche…
Mi decisión es a comienzos del año. Soy muy honesto, yo estaba en negociaciones con un equipo de Cajamarca, estaba muy cerca, las conversaciones estaban muy avanzadas, estaba yo viviendo ahí. Todo estaba preparado para poder llegar a ese club.
-No se da y llega la decisión del retiro…
Quiero ser respetuoso y hablar con la verdad, creo que hablar la verdad no es hablar mal. Nos estamos encontrando con algo que no se ve serio en nuestro sistema, hay una total desinformación de lo que es el fútbol peruano, los jugadores, de la historia que uno tiene, etc. Yo creo que eso me armó para que haya tomado esa decisión. Obviamente, no me veía en otros equipos por un tema familiar, no me veía con esa posibilidad de tomar una decisión de irme a cualquier otra parte del Perú. Ya lo tenía todo en la ciudad, estaba acomodado y entonces la decisión fue poco a poco para llegar a ese fin.
-Ahora estás en Estados Unidos, ¿no?
Sí, salí del país, tomé la decisión. Creo que ha sido una buena decisión salir del país, enraizar en otro lugar por el mismo hecho de que todavía no estoy tomando conciencia de la decisión, todavía no tomo conciencia del retiro. Se dice que el retiro viene de diferentes formas y bueno, creo que el salir del país, me ha dado la oportunidad de poder no estar dentro del sistema. Ahora estoy enfocado en otras cosas y yo creo que eso me está dando la oportunidad de no poder vivir como otros jugadores que han tenido esa esa sensación del retiro.
-Hace unos años, ya habías tomado la decisión de retirarse apresuradamente y también te fuiste a Estados Unidos, ¿no?
Pongo un paréntesis, cuando yo salgo de Mannucci, me dije: “Tengo que tener una revancha”. Ahora, yo me voy feliz en el sentido de que lo di todo. Mi revancha, la tuve cuando yo regresé al Perú. Tuve esos ocho años en una regularidad que no conseguí en ninguno de los otros equipos en los que estuve, como ha sido en Mannucci.
Cuando yo tomo esa decisión, que iba de la mano por un tema familiar, yo tomé la decisión de irme a los Estados Unidos. Fue una buena decisión. Comencé a dejar de lado unas cosas que no me estaban ayudando en mi carrera. Sí, fue crudo en la primera instancia y, como que ya estoy un poco familiarizado, el proceso lo pasé en el lugar donde estoy ahora. Entonces, como que no me está cogiendo de sorpresa, ¿no?
-Todo OK entonces…
No es que compras los boletos y sales para los Estados Unidos. Hay un proceso familiar de resolver las cosas que había formado en Perú: resolverlas, cerrarlas y poder viajar. Eso toma un tiempo, un proceso. Son más de 20 años que he desarrollado esta carrera: desde 2006 a la fecha. Con el pasar de los años, le he tomado más pasión al deporte. El día de hoy, es un momento de adaptación.
-Ahora, ¿cómo te ves a largo plazo?
Bueno, a corto plazo, es poder reingresar nuevamente al sistema de los Estados Unidos. Y sí, está ese gustito, esas ganas de querer transmitir lo que uno ha vivido en el fútbol, está ese gustito de la preparación de arqueros. Nunca me ha gustado ser un compañero egoísta con mis experiencias y te darán fe los compañeros con que yo estado siempre. Siempre me ha gustado ese gustito de corregir, de decirles cuál es la forma cómo me está dando resultados, pasarle esa experiencia, a pesar que tenía un preparador de arqueros al costado y con el respeto que también él me lo podía otorgar, ese gustito de la preparación. Entonces, estoy con esas ganas y quiero desarrollarlo.
-Al inicio, comentabas que había cosas del fútbol que no te gustan…
Primero, el cambio generacional ha influido mucho en las últimas generaciones. Creo que se ha perdido el respeto por el jugador mayor. En mis tiempos, había referentes que te daban esa posibilidad de corregir y si se equivocaban, ellos mismos se acercaban y decir: “Oye, me equivoqué”. Hoy, no. Hoy, el cambio generacional ha pasado a que el de corta edad -que está compitiendo contigo, no digo todos- pueda llegar a un extremo de faltarte el respeto y no se dé cuenta de la línea que hay entre el respeto y la confianza.
También, creo que el campeonato ha pasado a no ser tan competitivo. Antes de poder llegar a Primera, tenías el campeonato de Reservas. Tú tenías ese roce con las tribunas, tenías el roce con el equipo rival, tenías el previo a los partidos, igual como el profesional se comportaba con entradas, la llegada de bus, la entrada al estadio, etc. Había toda esa figura que hoy ya no se ve. Era un desarrollo del jugador de una manera diferente. A esa edad, el jugador se desarrollaba como un profesional sin haber llegado a la profesional. Entonces, ya no iba a afectarle al jugador cuando llegaba al primer equipo. Hoy yo no veo eso, era muy difícil -como joven- permanecer a un plantel profesional, ahora es muy fácil poder pertenecer a un plantel profesional.
Manuel Heredia estuvo en ocho clubes del fútbol peruano en su carrera. (Foto: GEC)














