martes, mayo 26

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

“Magnifica Humanitas” (“Magnífica humanidad”). Tal es el nombre de la primera encíclica del papa León XIV, dedicada nada menos que al espinoso asunto de la inteligencia artificial (IA), y con la que vislumbra la nueva era de la humanidad que avanza con esta tecnología. Más de 100 páginas componen el texto, que para muchos ya es histórico.

Alrededor de dos horas duró la presentación del documento este lunes 25, y el santo padre estuvo acompañado por especialistas del Vaticano y el cofundador de Anthropic, Christopher Olah.

MIRA AQUÍ: Quién es Christopher Olah, el investigador de Anthropic que acompañó al Papa en la presentación de la primera encíclica sobre IA

La encíclica tiene como subtítulo “Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial”, lo que marca su sentido.

Durante su discurso, León XIV pidió “desarmar a la inteligencia artificial”, una palabra que, según el santo padre, es “fuerte” e insta a “despertar conciencias”. “[La IA] debe ser liberada de las lógicas que la convierten en un instrumento de dominación, exclusión o muerte”, indicó desde el Aula Nuova del Sínodo del Vaticano.

¿Por qué una encíclica? Explica el historiador Juan Fonseca que las encíclicas son textos que con el tiempo se han ido haciendo más extensos porque “buscan dar todo el contexto y la información necesaria para que los creyentes católicos puedan luego hacer una reflexión más digerida del documento”.

En ese sentido, “Magnifica Humanitas” plantea “una reflexión de la Iglesia sobre un aspecto que está transformando la vida de las personas”, indica el experto en religiones a El Comercio. Y uno de los puntos interesantes es su relación con la carta encíclica “Rerum Novarum”, elaborada por el papa León XIII en 1891.

El papa León XIV presentó la encíclica Magnifica Humanitas, enfocada en la inteligencia artificial. (Foto: AFP)

/ ALBERTO PIZZOLI

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Señala Fonseca que la Rerum Novarum “se publicó justamente cuando pasaba algo similar”, pero en el contexto de la revolución industrial del siglo XIX.

“Eso me parece, en principio, importante. Es decir, se está ubicando a la iglesia y el pensamiento de la Iglesia en un momento de cambio histórico. Insisto, significó un tremendo desafío a fines del siglo XIX y ahora la tecnología de inteligencia artificial está representando otro desafío en el siglo XXI”, compara Fonseca.

Además…

León XIV pide perdón

La presentación de Magnifica Humanitas también tuvo otro momento clave. El Papa pidió perdón por el largo retraso de la Iglesia católica en condenar la esclavitud, calificándola de «una herida en la memoria cristiana». «En nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón», se pronunció León XIV. Según consigna la agencia AFP, Juan Pablo II denunció en 1992 esta situación y el papa Francisco denunció las formas contemporáneas de esclavitud. Esta vez León XIV reconoció que la Iglesia fue propietaria de esclavos hasta la Edad Media y que también asesoró a soberanos europeos sobre cómo justificar la esclavitud de los «infieles». 

León XIV pide perdón

En esa línea, otro especialistas, Juan Manuel Santillán, puntualiza algunas diferencias con lo que viene sucediendo con la IA.

Por un lado, el docente e investigador de la Universidad de Lima señala que ya no solo estamos frente a máquinas industriales que reemplazan fuerza física, “sino frente a modelos de lenguaje, sistemas algorítmicos y plataformas capaces de producir discursos, clasificar personas, orientar decisiones y construir versiones de la realidad”.

Considera que la encíclica no rechaza la IA, pero sí plantea varias interrogantes.

“Lo que hoy está en juego es que la IA no solo procesa datos sino que produce lenguaje. Y quien produce lenguaje no solo informa, sino que participa en la construcción de imaginarios, sentidos, valores y percepciones de realidad. Por eso la encíclica acierta al colocar el problema en el terreno de la verdad”, revela Santillán a este Diario.

El momento histórico

Si bien es cierto que la IA existe desde hace poco más de 50 años, no fue hasta esta década que recibe un impulso con la IA generativa, y modelos como ChatGPT marcaron el cambio en el 2022. Hoy ya no se trata solo de una innovación tecnológica.

Para Santillán, la “Magnifica Humanitas” llega en un momento muy significativo, pues la IA “es una transformación cultural, comunicacional y antropológica”.

Pero también es un momento de cambio político.

“Cuando el Papa habla de “desarmar” la IA, no está diciendo que haya que destruirla ni prohibirla. Está diciendo que hay que sacarla de una lógica de dominio, competencia, monopolio y poder”, explica el catedrático de la Universidad de Lima.

Christopher Olah, cofundador de la empresa estadounidense de inteligencia artificial (IA) Anthropic. (Foto: AFP)

/ ALBERTO PIZZOLI

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En ese punto hay que observar la presentación que, además de los cardenales, también contó con la participación de profesores universitarios y expertos en IA, como el coofundador de Anthropic, Cristopher Olah, la empresa que ha sido vetada por el gobierno de Donald Trump.

Esta censura en Estados Unidos se produce luego de que la firma le negara al Pentágono el acceso militar sin restricciones a su modelo Claude.

“Efectivamente, la presencia del fundador de Anthropic también es una señal política de que no estamos en contra, de que queremos acompañar desde la fe este proceso para que no nos convirtamos en esclavos del cambio tecnológico, sino que sepamos administrarlo desde los valores humanos que la iglesia comparte”, pondera Fonseca.

¿Pero en la práctica qué efectos puede tener la encíclica “Magnifica Humanitas”?

En este punto aparecen las dudas. Por un lado, para Fonseca “la dinámica que estamos viviendo en la actualidad en el mundo tiende a desoír cada vez más voces como las del Papa”, en especial entre las autoridades, “que finalmente toman las decisiones”.

Y aquellos países que lideran el cambio tecnológico son Estados Unidos, China, Reino Unido, Francia e India, entre otros.

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