Presuntas contrataciones irregulares y una red clandestina de abastecimiento de combustible ponen bajo riesgo a los turistas que recorren Cusco para visitar sus principales atractivos. Este es el caso de la empresa Torontoy, que continúa trasladando pasajeros pese a operar en medio de un sistema informal de abastecimiento y sin contar con todos los permisos requeridos.
Esto sucede en la ruta Hiram Bingham, donde una empresa sin contrato y sin control. A pesar de que la Municipalidad de Urubamba anulara el contrato de la empresa Inversiones Sumaq Ayllu San Antonio de Torontoy, esta sigue cubriendo la vía simultáneamente con la empresa Consettur en medio de tensiones judiciales y una licitación dilatándose.
Suministro ilegal
Una serie de registros fotográficos y videos obtenidos por este diario demuestran el traslado manual de combustible en bidones de plástico por accesos peatonales. Esto representa una práctica de alto riesgo tanto para las personas encargadas del traslado, como para los pasajeros que viajan en la ruta hacia el santuario inca.
Además, la empresa carece de inscripción en el Registro de Hidrocarburos de Osinergmin. Pero su gerente, Daniel Quispe, se justificó de la siguiente manera: “Como la ley permite que un consumidor directo pueda transitar con el bidón, los socios han tomado esa práctica, pero ya ninguno hace eso”. Añadió que hoy le compran a un tercero.
Osinergmin aclaró que el traslado al menudeo no está normado ni es su competencia, tras alertar formalmente del riesgo a la comuna provincial de Urubamba en febrero. Pese al peligro, el alcalde provincial Ronald Vera insistió en que la fiscalización corresponde a Osinergmin, pero reconoció que “Los dos vehículos que operan actualmente en la ruta Hiram Bingham, Consettur y Torontoy son dos empresas ilegales, nadie es legal”.
Frente a este panorama, Juan Stoessel, vicepresidente de la Cámara de Turismo del Cusco, advirtió que la zona es “tierra de nadie”. Asimismo, al ser consultado sobre si existe una gran corrupción en Machu Picchu, calificó la situación de “galopante”. “Las autoridades no funcionan, es la ley de la selva. Esto generará un decrecimiento de hasta 6% en visitas este año”, concluyó.



