martes, agosto 11

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

La puesta en valor de los monumentos y espacios públicos del Centro Histórico de Lima está fortaleciendo su potencial económico. Este proceso, liderado por ProLima, ha atraído proyectos de inversión de gran envergadura, como el hotel cinco estrellas de Meliá y el futuro Marriott. Su gerente, Luis Martín Bogdanovich, sostiene que la recuperación del patrimonio ha cambiado la percepción de los inversionistas, que hoy encuentran en los inmuebles históricos una ventaja competitiva, además de impulsar la consolidación de nuevos polos comerciales más allá de la Plaza Mayor y la Plaza San Martín.

– La municipalidad aprobó el Plan Maestro del Centro Histórico de Lima el 2019, con horizonte al 2035, ¿cuáles son los avances concretos que se han logrado y qué metas ya están encaminadas?

Desde la aprobación del plan, primero se impulsaron cambios normativos que permitieran acelerar las demás transformaciones físicas de la ciudad. En ese sentido, el 2023 se aprobó la Ley 31980 [ley que crea un régimen especial en el Centro Histórico para proteger su patrimonio y fortalecer su desarrollo integral] y a partir de ahí, se fortaleció a ProLima como el órgano de planificación, gestión y recuperación del Centro Histórico. Esto es fundamental porque, sin ello, nada de lo demás habría sido posible. Posteriormente se realizó la reestructuración de la Municipalidad Metropolitana de Lima en el marco de esta ley.

Si hablamos de proyectos de infraestructura, me gustaría dividirlos en dos grandes grupos. El primero corresponde a los proyectos de recuperación de espacios públicos, entre ellos la peatonalización de calles, la restauración de plazas y plazuelas, como Santo Domingo, la Plazuela del Teatro, la arborización del Centro de Lima, la iluminación de calles y la recuperación de jardines históricos.

El segundo grupo comprende los proyectos en inmuebles. Estos buscan poner en valor el patrimonio cultural de Lima, porque se trata de edificaciones de gran belleza. Puedo citar, por ejemplo, la restauración de la iglesia y convento de Santo Domingo, el Hospicio Manrique, la iglesia de La Recoleta, en Plaza Francia; el Teatro Segura y la Sala Alcedo; la iglesia del Santo Cristo, Santiago del Cercado, Trinitarias, Buena Muerte y Santa Rosa, entre otros. La lista podría continuar indefinidamente.

El objetivo no es solo restaurar edificios para garantizar su estabilidad estructural, sino también recuperar su valor artístico y patrimonial. De esa manera se está logrando algo que ya puede observarse: la atracción de inversión privada.

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– ¿Cuánto se ha invertido en estos proyectos?

Desde que se aprobó el Plan Maestro se han invertido cerca de S/700 millones en las mejoras del Centro Histórico.

– Y, ¿cuánto más se espera invertir hasta el 2035, que es el horizonte planteado por el plan?

Todo dependerá de la cantidad de recursos que se le puedan asignar a la Municipalidad de Lima para cumplir con los objetivos establecidos en el plan. Actualmente contamos con el 3% del IGV que se genera en el Cercado de Lima. Proyectado al 2035, eso representará aproximadamente S/1.800 millones. Ese monto equivale, por ejemplo, al costo de ejecutar únicamente el proyecto del río Rímac o el proyecto de soterramiento de la avenida Abancay.

No obstante, ProLima cuenta con perfiles registrados en el Banco de Inversiones del MEF por cerca de S/4.000 millones. Esto significa que los recursos proyectados no nos alcanzan para ejecutar siquiera una parte de las inversiones que ya cuentan con viabilidad.

A esos S/4.000 millones habría que sumar entre S/2.000 o S/3.000 millones para recuperar los principales inmuebles del Centro Histórico: iglesias, conventos, edificios del Estado, antiguos colegios, hospitales, espacios públicos y casas históricas. Entonces, podríamos decir que se requieren alrededor de S/6.000 millones para tener un centro histórico ‘muy bien puesto’. De ese total, S/4.000 millones ya corresponden a proyectos viables a nivel de inversión.

Si el Ejecutivo decidiera priorizar la recuperación del Centro Histórico y asignar esos recursos, en lugar de destinarlos a otros proyectos que no cuentan con perfiles viables, podríamos llegar al 2035 con esos S/4.000 millones ejecutados. Sin embargo, hoy solo podemos garantizar S/1.800 millones, que son los recursos provenientes de la Ley 31980.

Revalorización de casonas en el centro de Lima.

/ NUCLEO-FOTOGRAFIA > CESAR CAMPOS

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¿Cómo se traduce este proceso de restauración del patrimonio en la actividad económica?

La reactivación económica del Centro de Lima, así como la llegada de nuevos negocios e inversiones, habría sido imposible sin el proceso de restauración que hoy se viene desarrollando.

Si no se hubiera aprobado el Plan Maestro, si no se hubiera fortalecido ProLima y si no se hubiera promulgado la Ley 31980, que nos garantiza recursos permanentes para la restauración, los locales que hoy están abriendo simplemente no existirían.

Esos negocios invierten porque actualmente el centro reúne una serie de condiciones que hacen viables esas inversiones. Y no solo hablamos de locales comerciales. También está la gente que quiere vivir en el Centro Histórico. Los dos proyectos de vivienda que actualmente se ejecutan en el centro: uno en el Paseo de los Héroes Navales y otro en la avenida Grau, prácticamente están vendidos. Apenas salen nuevos departamentos al mercado, se agotan de inmediato.

¿Están midiendo ese impacto mediante indicadores, como el incremento del flujo de visitantes o la apertura de nuevos negocios?

Desde la aprobación de la Ley 31980, es decir, en los últimos dos años, se han otorgado más de 5.000 licencias de funcionamiento en el Centro Histórico de Lima. Eso equivale a más de una licencia al día. De esas 5.000 licencias, alrededor de 4.000 corresponden a actividades vinculadas al retail. Y, dentro de ese grupo, cerca de 300 son restaurantes y cafeterías. Estamos hablando de 300 nuevos locales gastronómicos en el Centro de Lima.

Entre ellos puedo mencionar negocios que históricamente funcionaban en otros distritos y que hoy han decidido instalarse en el centro, como El Pan de la Chola, María Almenara, Don Mamino, La Lucha, Napoleón, Alanya, Flora y Fauna, Pastipan, la heladería Freh y La Bonbonniere.

También está el Grupo Kong, que viene invirtiendo de manera decidida en el Centro Histórico con locales como Villa Chicken, Master Kong, Casatambo, Puerto Santa Rosa, El Conquistador, La Tapada, Pancho Fierro y un nuevo establecimiento inaugurado esta semana en el jirón de la Unión, llamado Casa Unión, que funciona en un monumento histórico de aproximadamente 2.000 m².

A ello se suman dos proyectos hoteleros importantes: uno ya en ejecución y otro en etapa de expediente técnico. El primero corresponde a un Meliá cinco estrellas de 111 habitaciones, cuya inauguración está prevista para el próximo año. El segundo es un Marriott cinco estrellas de 66 habitaciones, ubicado en la calle Belén.

Con ello, se ve una preferencia por instalarse en espacios históricos.

Hasta hace dos años los negocios que abrían en el centro solían instalarse en edificaciones modernas. Hoy ocurre exactamente lo contrario: hoy todos los locales que te he mencionado funcionan en monumentos históricos. Ese es un importante indicador porque significa que el comercio ha identificado que lo que tiene valor en el centro no es lo moderno, sino lo antiguo y que la gente viene al centro para conocer cosas antiguas, no cosas modernas.

Por ejemplo, el último hotel cinco estrellas que se inauguró en Lima fue el Sheraton, un edificio moderno construido tras la demolición del antiguo Panóptico. Hoy, 60 años después, el siguiente hotel (Meliá) cinco estrellas que abrirá en Lima será precisamente un monumento histórico ubicado a media cuadra de la Plaza de Armas.

Proyectos de revalorización del centro histórico.

/ NUCLEO-FOTOGRAFIA > CESAR CAMPOS

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Todos estos cambios han permitido recuperar más de 5.500 m² de la mano de la inversión privada en el Centro Histórico de Lima.

Además de los proyectos del Meliá y el Marriott, ¿hay otras inversiones privadas de gran envergadura próximas a anunciarse?

Sí. Están los proyectos del grupo Scipion Real Estate y Fortem. También está Fibra Prime, que viene adquiriendo cada vez más inmuebles en el Centro Histórico para convertirlos en oficinas.

Se trata de fondos de inversión e inmobiliarias que han identificado una oportunidad en el centro. A ello se suman las inmobiliarias dedicadas a proyectos de vivienda. Una de ellas es LAR, que desarrolla un proyecto muy exitoso en el Paseo de los Héroes Navales.

Usualmente se observaba una concentración de locales cerca de la Plaza Mayor y la Plaza San Martín, pero ahora, ¿qué otros sectores del Centro Histórico están consolidándose como nuevos polos de actividad económica?

El jirón Conde de Superunda, el jirón Camaná y el jirón Huancavelica. En general, todos los espacios donde estamos interviniendo muestran un proceso de reactivación económica.

Respecto al flujo de visitantes nacionales y extranjeros, ¿han estimado cuánto se ha incrementado durante este proceso de recuperación?

Sí. Actualmente, Lima recibe más de 2 millones de visitantes extranjeros al año. Es un número muy superior al que teníamos antes de la restauración del Centro Histórico, aunque todavía tiene un importante potencial de crecimiento.

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