Hay una mala costumbre que se ha instalado entre nosotros: pensar que alguien solo merece la portada cuando algo sale mal. Que el escándalo siempre le gana al esfuerzo, que solo el conflicto merece abrir el noticiero y que la noticia termina siendo una colección de problemas que se acumulan unos sobre otros. Es verdad que un diario tiene la obligación de denunciar aquello que no funciona. Pero también tiene otra responsabilidad: encontrar y mostrar las razones por las que un país sigue de pie.
Hay una mala costumbre que se ha instalado entre nosotros: pensar que alguien solo merece la portada cuando algo sale mal. Que el escándalo siempre le gana al esfuerzo, que solo el conflicto merece abrir el noticiero y que la noticia termina siendo una colección de problemas que se acumulan unos sobre otros. Es verdad que un diario tiene la obligación de denunciar aquello que no funciona. Pero también tiene otra responsabilidad: encontrar y mostrar las razones por las que un país sigue de pie.
Por eso hoy iniciamos la tercera edición de Peruanos que Suman, una iniciativa de El Comercio junto con el BCP que, durante las próximas semanas, volverá a recorrer el Perú para encontrar a esas personas que transforman silenciosamente sus comunidades. No llevan escoltas ni hacen conferencias de prensa. Muchas veces nadie fuera de su distrito conoce su nombre. Sin embargo, allí donde parece imposible cambiar las cosas, ellos aparecen con una idea, un proyecto o simplemente con la decisión de no resignarse.
Mientras la polarización convence a algunos de que todo está perdido, hay miles de peruanos que cada mañana hacen exactamente lo contrario: construyen».
Hace más de seis décadas, El Comercio emprendió una de las aventuras periodísticas más extraordinarias de su historia: el Plan del Perú. Liderados por Alejandro Miró Quesada Garland, un grupo de periodistas recorrió cerca de 100.000 kilómetros, visitó más de 600 pueblos y publicó más de 1.500 reportajes para entender las necesidades, las carencias y las oportunidades de un país que todavía estaba descubriéndose a sí mismo. Ellos viajaban para comprender el Perú. Nosotros seguimos recorriéndolo con la misma curiosidad, pero también con una pregunta distinta: ¿quiénes lo están cambiando para bien?
El Perú tiene un talento casi inagotable para producir héroes discretos. Personas que no son tendencia, que probablemente jamás ocupen una mesa de debate en televisión y que, sin embargo, consiguen transformar la vida de cientos de peruanos con una perseverancia que desarma cualquier discurso pesimista. Son esas historias las que queremos contar. Este proyecto también forma parte de una manera de entender el periodismo. El Comercio lleva décadas buscando formas de integrar al país: desde el Plan del Perú hasta las audiencias vecinales, desde nuestros corresponsales escolares hasta el Laboratorio Universitario, pasando por iniciativas como #NoTePases o Pasa en la Calle. Peruanos que Suman se une a esta tradición.
Mientras la polarización convence a algunos de que todo está perdido, hay miles de peruanos que cada mañana hacen exactamente lo contrario: construyen. Sin discursos. Sin esperar aplausos. Ellos son los protagonistas de esta nueva edición. Nosotros solo tenemos el privilegio de contar sus historias. Y, de paso, recordar que el Perú no solo se explica por sus crisis. También se entiende por las personas que, incluso en medio de ellas, siguen demostrando que siempre hay razones para creer.




