jueves, mayo 28

Cuando publicamos que el mercado negro de esteroides anabólicos incrementó en redes sociales y se podían adquirir estos productos de manera ilegal, sin receta médica y con un mensaje a través de WhatsApp, los protagonistas de ese mercado aún operaban con perfiles públicos. Bastaron unas horas después de nuestra publicación para que eso cambiara.

La cuenta de Instagram donde Patrick Quintana Truyenque aparecía en fiestas, de viaje y posando junto a un helicóptero pasó a privada, aunque él asevera que no tiene redes sociales. Asimismo, se encuentra inubicable la cuenta de Threads donde aparecía públicamente como CEO de Landerlan Perú —nombre tomado de una empresa paraguaya cuyos productos no tienen registro sanitario en el país. Fue ese mismo Quintana quien recibió el pago de S/ 350 por el ciclo de Winstrol y Testosterona Propionato que le compramos.

Las cuentas de Patrick Quintana cambiaron. Ahora se hace llamar Pach Quintana en Instagram. Foto: El Comercio/Instagram/Threads

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En Instagram, la cuenta de Landerlan Perú, que se hace pasar por la marca original, sigue activa y con publicaciones. En TikTok encontramos la cuenta Landerlan Peru Fit, con casi 35 mil seguidores, que incluye en su descripción el mismo número con el que Landerlan nos contactó para vendernos esteroides. Además, otra cuenta de TikTok bajo el nombre Anabólicos Lima Peru promociona los mismos productos y exhibe ese mismo número de contacto.

En American Pharma Labs, los movimientos también fueron rápidos y calculados. La descripción de su Instagram ya no menciona a Matthew Stefan Maisterow como CEO. Mientras, en el perfil de Maisterow se eliminó toda referencia a la supuesta marca. Solo Raúl Arbulú Palma, quien se presentó como gerente comercial y nos ofreció Anavar —oxandrolona, sin registro sanitario en Perú— sigue igual, como si nada hubiera ocurrido.

Las cuentas de Instagram de American Pharma y de Matthew Stefan cambiaron tras revelarse la venta de anabólicos esteroides. Foto: El Comercio/Instagram

Las cuentas de Instagram de American Pharma y de Matthew Stefan cambiaron tras revelarse la venta de anabólicos esteroides. Foto: El Comercio/Instagram

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Por su parte, la cuenta de Instagram de Mauricio Sarmiento ya no se encuentra de forma pública, a pesar de que negara su participación. Nosotros depositamos S/ 230 a su número cuyo WhatsApp tenía la misma imagen que la cuenta de Instagram que se encuentra hoy en forma privada. A cambio de este dinero nos dieron Trembolona y Anadrol.

El patrón es el mismo, cuando la verdad sale a la luz, los perfiles se ocultan, pero en redes sociales las ventas continúan, los números de contacto permanecen y el negocio no para. Igualmente, los comentarios de los usuarios en redes sociales. Hubo quienes agradecieron porque ahora conocían dónde comprarlos y otros que defendieron su venta. Es exactamente para ellos que los médicos que entrevistamos tienen algo que decir.

Nosotros hicimos un depósito a la cuenta de Mauricio Sarmiento. Este perfil de Instagram que cuenta con una foto similar al de su WhatsApp, cambió a privado. Foto: Instagram

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El Dr. Víctor Carpio, secretario general de la Comisión Nacional Antidopaje del Perú y miembro de las comisiones médicas de CONMEBOL y Panam Sports, detalla que estos esteroides son usados como un reemplazo sintético de la testosterona (hormona sexual masculina). Explica que al consumirlas se manda una orden al cerebro de que “ya no la produzca”. Eso implica una disminución del volumen de los testículos, de igual forma se pierde el deseo sexual y disminuye el tamaño del pene.

“El cerebro ya capta que tienes una gran cantidad de hormona sexual masculina que se debería de producir en el testículo, pero como la tienes tan alta, ya no necesitas la fábrica; ¿qué haces? La cierras”, expresó.

Describe que, si bien hay signos visibles en el corto plazo como el aumento de mamas y acné en hombres o el cambio de voz y ensanchamiento de espaldas en mujeres, el verdadero daño aparece después en el corazón, porque la igual que los músculos del brazo, este también aumenta de tamaño y eso lo lleva a sobreexigirse al bombear sangre. “Hay tres veces más riesgo de muerte súbita en gente que usa estas sustancias versus quien no las usa”, advirtió.

El Dr. Jhon Cruzado, médico legista, añadió lo que los esteroides deterioran los riñones obligando al corazón a bombear más, lo que en consecuencia puede derivar en una hipertensión arterial y en un “infarto cerebral”. Recalcó que causan daños al hígado, sin importar si se usa protectores para impedirlo, como silimarina o hepabionta,

“Todos estos productos, si son usados a largo plazo, lo que van a llevar es a una destrucción completa del hígado, a que haya una destrucción de las células hepáticas y finalmente puedan desarrollar tumores hepáticos”, dijo.

Esteroides anabólicos adquiridos por redes sociales. Foto: El Comercio

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Sobre la dependencia a estos esteroides anabólicos, el Dr. Carpio fue preciso al describir la vigorexia que generan sustancias como el estanozolol y la oxandrolona. Menciona que el cerebro deja de ver al cuerpo como realmente es. Por más músculo que haya, la imagen en el espejo siempre parece insuficiente.

“Así tú estés muy desarrollado física y muscularmente, tu cerebro te ve delgado. Entonces esa vigorexia obliga a la persona a nunca salir del ciclo”, indica.

Las cuentas de venta siguen abiertas, las billeteras electrónicas a sus nombres funcionan y los productos llegan en cajas de cartón sin advertencias. Lo que cambió es que ahora hay menos rastros visibles. Lo que no cambió es que esos productos siguen siendo falsificados o vendidos ilegalmente, que su venta puede significar entre 4 y 15 años de prisión, y que su consumo puede costar algo que no tiene precio: tu corazón, tu hígado, tu fertilidad o tu vida.

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