A los 42 años, Hernán Rengifo camina con la serenidad de quien ha librado todas las batallas que el fútbol le permitió pelear. El césped ya no le devuelve las piernas de antes, pero su corazón, ese músculo que nunca envejece, late con la misma furia de sus años de gloria. Más aún ahora, que jugará con junto a su hijo Nicolás, también delantero de 18 años, en el ADT de Tarma.
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Cómo explica seguir jugando a una edad en la que la mayoría ya colgó los chimpunes…
Jugar fútbol es lo más lindo para mí, es cierto, no es fácil ganarse un lugar en el equipo, pero disfruto entrenar y jugar cuando me toca ,casi nunca me pierdo un entrenamiento salvo que sea necesario o por orden médica. Soy feliz jugando al fútbol esa es la motivación diaria.
Nicolás Rengifo, también delantero, hasta hace poco estuvo en la U, ¿Cómo ve su crecimiento?
Sí, Nico ha crecido mucho en todo aspecto. Sí, entrenó con el primer equipo y eso es bueno para él. Hablamos de que hacer gol es importante para él, pero más importante es ayudar a que el equipo gane. Igual se tiene que preparar para esa presión y que entienda que las chances que tenga las tiene que aprovechar para bien de todos.
Ahora jugarán juntos, padre e hijo en ADT…
Sí, viene en busca de oportunidades, ojalá que sea un gran año para todos.
Pero se repite la historia con lo que sucedió con Juan Carlos Bazalar, que jugó con su hijo en Cienciano…
La vida nos da esa oportunidad, hay que aprovecharla si tenemos la suerte de jugar juntos.
¿Por cuánto tiempo renovó con ADT?
Sí, renové con ADT antes que presten a Nicolás. Ahí vamos aprendiendo y mejorando todos día a día. Renové por un año y es lo más bonito compartir junto a mi hijo en lo que más nos apasiona.
Su hijo es testigo de todo el profesionalismo que usted ha tenido con su carrera…
Si eso es verdad, vio todo esp. y él tendrá que tomar su propio camino y escribir su propia historia. Él sabe que tendrá el apoyo en las malas y en las buenas.
Cómo se enteró que Nicolás llegaba a ADT, porque que dejar a Universitario también es difícil…
La verdad Fossa, el grupo que lo representa, buscó la manera de encontrar un equipo para Nicolás. Habían 2 chances, una concreta y otra por ver ,y apareció ADT que era la tercera y la tomó, fue la más interesante. Después la única forma de crecer es jugar y en la U por ahí no iba a tener mucha chances de luchar por ello. Él entiende eso y por eso también decide salir de la U y buscar ganarse más oportunidades de jugar.
¿Qué retos se planteó para el 2026?
Este es mi último año de futbolista, sé que juego poco, pero me toca aportar desde otro lado. La idea es estar lo más alto que se pueda en el torneo y clasificar a un torneo internacional.
Vaya que último año junto a su hijo…
A disfrutar esta oportunidad que nos da la vida y el fútbol.
¿A qué se va a dedicar el 2027?
Seguro seguiré ligado al fútbol. La verdad estoy terminando la carrera de entrenador, pero si se puede ayudar en otras facetas no hay ningún problema ,la idea es ayudar para mejorar el fútbol peruano desde donde me toque.
Debutó en el fútbol profesional en la U, ¿Qué significa ese club para usted?
Feliz por ello y también porque Nico está ahí. Siempre agradecido por la oportunidad que me dio en el fútbol, feliz de haber defendido esa camiseta.
¿Cómo ve el futuro de los 9 en el Perú, ante el inminente retiro de Paolo Guerrero?
Ojalá en un futuro salgan delanteros goleadores, por el momento que se vive los ’9′ son cada vez menos, por los cambios de sistemas y las forma de jugar, pero creo que siempre se necesita especialistas en esa posición.

¿Qué podría revelar de su experiencia de jugar junto a Robert Lewandowski?
Lewandowski nunca fue mi suplente. Él siempre destacó desde el primer día, su carrera lo dice todo. Fue un crack. Lewandowski es crack, nació para esto. Todo lo hace fácil.
¿Cree que cumplió con todo lo que te propusiste?
Soñé siempre, algunos sueños los cumplí y otros no, pero lo más lindo de esto es que luché por lograrlos y eso es lo que me deja tranquilo. Seguro tuve momentos buenos y malos, pero creo que tuve más de los buenos.




