La proliferación de influencers de viajes creados con inteligencia artificial ya influye en decisiones reales de millones de usuarios, pese a que estos perfiles no existen ni han estado en los destinos que promocionan. El fenómeno crece en Instagram y otras redes de forma silenciosa, con avatares hiperrealistas que simulan experiencias y recomendaciones.
En los últimos dos años, el número de estos perfiles se ha multiplicado. En España, uno de los casos más conocidos es Aitana López, mientras que en el sector turístico destacan proyectos corporativos diseñados para promocionar destinos, hoteles y aerolíneas sin recurrir a personas reales.
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Entre ellos figura Sena Z, presentada como influencer de viajes creada por IA en una alianza entre Cenizaro Hotels & Resorts y la firma tecnológica Bracai. Otro ejemplo es Emma, avatar y chatbot de la Oficina Nacional Alemana de Turismo, que publica contenido y responde consultas en múltiples idiomas.
No se trata de casos aislados. Aerolíneas y marcas apuestan por estos avatares por su bajo costo y control total: no envejecen, no generan escándalos y producen contenido sin viajes ni rodajes. Según The New York Times, crear un influencer virtual puede costar una fracción de una campaña tradicional, lo que ya impacta en los ingresos de creadores humanos.
La expansión del fenómeno ha encendido alertas regulatorias. En Europa, el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act) exigirá desde 2026 transparencia y etiquetado de contenidos generados por IA, una línea en la que ya trabaja la Comisión Europea, aunque muchos perfiles hoy siguen operando en la ambigüedad.
Por último, más allá de la publicidad, el auge de estos avatares plantea un problema de fondo: recomiendan lugares y experiencias que no han vivido, con cuerpos y relatos irreales que acumulan likes y autoridad algorítmica. En un entorno saturado de imágenes perfectas, la duda ya no es si veremos más influencers artificiales, sino si los usuarios podrán distinguirlos y exigir saber quién -o qué- está detrás de cada publicación.




