El color verde, blanco y rojo se ha convertido en un símbolo de miedo para los conductores que transitan por la Panamericana Norte y deben atravesar el centro de Lima. Detrás de esos distintivos colores estaría la banda criminal conocida como Los Mexicanos, una organización dedicada principalmente a la extorsión y que, en menos de un año, pasó de cobrar cupos a comerciantes de Mesa Redonda a incendiar almacenes empresariales, balear buses de transporte público, amenazar colectiveros informales y asesinar choferes.
Aunque hoy su nombre domina investigaciones policiales y reportes periodísticos, la banda tuvo un origen mucho más pequeño. Según el general Víctor Revoredo Farfán, jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), Los Mexicanos nacieron en la zona de La Huerta Perdida, en Barrios Altos.
Los ‘Mexicanos’ estarían detrás del ataque al colectivo. Crédito RPP.
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“Tiene sus inicios en un lugar conocido como La Huerta Perdida”, explicó Revoredo. Desde ese espacio también surgieron personas dedicadas a delitos como robos, estafas, microcomercialización de drogas y sicariato. Según el general, muchos de estos jóvenes crecieron en hogares marcados por la criminalidad y la ausencia de referentes familiares. “Los padres terminaron en penales, dejando a los hogares quebrados (…) y los hijos a merced de la criminalidad”, sostuvo.
Con el tiempo, estos grupos comenzaron a expandirse por Barrios Altos y el Cercado de Lima. La pandemia y la post pandemia, según la lectura policial, aceleraron el fenómeno criminal. “Provistos de la tecnología, del celular y del WhatsApp, penetran espacios comerciales como Mesa Redonda”, explicó Revoredo. Ahí comenzaron los primeros atentados, incendios y amenazas contra empresarios y comerciantes.
El fundador que salió del país
Su principal cabecilla ha sido identificado por la Policía como Jesús Rómulo Cornelio Vargas, alias “Jota”, de apenas 24 años. Pese a su corta edad, las autoridades lo consideran uno de los objetivos criminales más importantes dentro de la estructura.

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“Sabemos que no está en el país. Tiene un prontuario importante vinculado a hechos violentos y extorsivos”, señaló el coronel Holger Obando, jefe de la División de Investigación de Extorsiones (Divinext).
De acuerdo con fuentes policiales, alias “Jota” habría viajado tiempo atrás a México, donde continuó desarrollando actividades criminales. Los investigadores sostienen que en ese territorio adoptó nuevas modalidades delictivas y fortaleció una estructura que luego replicaría en Lima. “Desde allá, desde México, articulado con algunas experiencias transnacionales criminales, les dan la patente criminal de Los Mexicanos”, indicó Revoredo.
Según Obando, la organización evolucionó rápidamente hacia un esquema mucho más agresivo y profesionalizado. “Los Mexicanos se caracterizan por ser parásitos extorsivos”, afirmó el oficial, en referencia a la modalidad que ataca indiscriminadamente a pequeños y medianos negocios. “Va contra un ambulante, una barbería, una pollería”, agregó.
La violencia como marca criminal
Uno de los elementos que más preocupa a las autoridades es el nivel de violencia de la organización. Los ataques no solo incluyen disparos contra buses, sino también incendios y atentados grabados en video para sembrar terror entre las víctimas.
“Las extorsiones siempre han existido. Lo que ahora se ha incrementado es la violencia”, explicó Revoredo. Según el general, parte de esta brutalidad fue importada de organizaciones extranjeras con las que la banda habría mantenido vínculos. “Eso es común en otros países como Venezuela o México”, detalló.
La Policía sostiene que el transporte informal se convirtió en uno de los principales objetivos debido a la ausencia de controles y la facilidad para infiltrar trabajadores. “Han conquistado algunos conductores, algunos trabajadores que les proveen información y se han convertido en socios criminales”, reveló Revoredo.
Obando coincide con ese diagnóstico. “La informalidad es un ganchito para la extorsión y para el crimen”, sostuvo. Actualmente, las autoridades han identificado al menos once empresas de transporte público extorsionadas, la mayoría con rutas que cruzan Lima Norte y el centro de la capital.
Los ataques siguen un patrón: amenazas, reglaje, atentados armados y videos enviados como advertencia. “Cuando no llegan a un acuerdo de pago, realizan el ataque y lo graban. Ese video se convierte en mensaje extorsivo para la víctima y para otras”, explicó Obando.
Alias “Dexter”, el operador financiero
Bajo el mando de “Jota” operaba Óscar Dextre, alias “Cachete” o “Dexter”, considerado el principal hombre de confianza del líder y encargado de la logística financiera de la banda. Hombre que fue detenido el pasado 26 de marzo y que actualmente cumple con la medida de prisión preventiva en un penal.
Capturan a presunto cabecilla de ‘Los Mexicanos’
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“Era un importante objetivo de valor criminal porque manejaba las cuentas”, explicó Obando. Según las investigaciones, Dextre administraba una compleja red de cuentas bancarias, rebotes y transferencias nacionales e internacionales utilizadas para mover dinero proveniente de las extorsiones. “Contablemente era una estructura inteligente”, añadió el jefe de Divinext.




