martes, septiembre 15

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Mientras el estrecho de Ormuz está severamente restringido por la presión de Irán, otro punto estratégico del mapa marítimo del Medio Oriente enfrenta una creciente amenaza: Bab el-Mandeb. El avance de los hutíes de Yemen hacia este paso que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, y la toma de posiciones clave, han elevado el temor de que el grupo respaldado por Teherán pueda convertir esa ruta esencial del comercio mundial en un nuevo foco de inestabilidad. Ante ese escenario, Arabia Saudita ha pedido a Estados Unidos que ataque a los hutíes, pero el presidente Donald Trump se negó a intervenir directamente.

Mientras el estrecho de Ormuz está severamente restringido por la presión de Irán, otro punto estratégico del mapa marítimo del Medio Oriente enfrenta una creciente amenaza: Bab el-Mandeb. El avance de los hutíes de Yemen hacia este paso que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, y la toma de posiciones clave, han elevado el temor de que el grupo respaldado por Teherán pueda convertir esa ruta esencial del comercio mundial en un nuevo foco de inestabilidad. Ante ese escenario, Arabia Saudita ha pedido a Estados Unidos que ataque a los hutíes, pero el presidente Donald Trump se negó a intervenir directamente.

¿Los hutíes realmente pueden cerrar Bab el-Mandeb como Irán ha hecho con Ormuz, o su capacidad es, por ahora, más limitada?

A comienzos de setiembre, los hutíes lanzaron una ofensiva de gran escala en Yemen que en pocos días los llevó hasta Bab el-Mandeb.

El 10 de setiembre tomaron la ciudad portuaria de Moca, ubicada a 70 km al norte de Bab el-Mandeb. Luego, avanzaron hacia Dhubab, localidad situada directamente frente al estrecho.

Un vehículo de las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita arde en llamas en la provincia de Jawf tras un ataque de los hutíes el 9 de septiembre del 2026. (Foto de ANSARULLAH MEDIA CENTRE / AFP).

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Un buque mercante se encuentra anclado frente a la costa de Yemen en Bab el-Mandeb, en el estrecho que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y el Océano Índico, el 12 de septiembre de 2026. (Foto de AFP).

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Al día siguiente tomaron la estratégica isla de Mayun, en el centro del estrecho. Las fuerzas gubernamentales de Yemen se retiraron.

También avanzaron sobre otras posiciones e islas del mar Rojo, ampliando su control de la costa yemení.

Los hutíes han tomado el control de facto de la parte yemení de Bab el-Mandeb, lo que les permite ejercer una capacidad mucho mayor para amenazar o restringir el tráfico marítimo.

Todavía no tienen un control absoluto de Bab el-Mandeb como para “cerrarlo” de la misma manera en que Irán lo hizo con el estrecho de Ormuz tras el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.

Pero la toma de Mayun y de posiciones estratégicas en la costa yemení los coloca en una situación inédita: si consolidan esas posiciones y logran mantener bajo amenaza el tráfico marítimo, podrían convertir el estrecho en una ruta prácticamente inutilizable para las grandes navieras.

El príncipe heredero y primer ministro del Reino de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, observa durante una reunión con el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca, el 18 de noviembre de 2025. (Foto de Brendan SMIALOWSKI / AFP).

/ BRENDAN SMIALOWSKI

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Eso lo tiene claro Arabia Saudita, la potencia petrolera que sería la principal afectada si se cierra el paso. El viernes, el portal Axios reveló que el príncipe heredero Mohammed bin Salman llamó dos veces a Trump para pedirle que Estados Unidos bombardee a los hutíes, pero este se negó a hacerlo.

Washington sí se comprometió a proporcionar a Arabia Saudita información de inteligencia sobre los hutíes y datos sobre sus objetivos. Además, según una fuente de Axios, unos 200 militares estadounidenses ya están en ese país prestando apoyo no bélico.

Axios también remarcó que funcionarios militares y civiles estadounidenses ya habían comunicado a sus homólogos saudíes que la directiva de Trump es mantener a las fuerzas de Estados Unidos centradas en Irán y el estrecho de Ormuz, y evitar abrir otro frente.

El enfrentamiento entre Arabia Saudita y los hutíes se reavivó en julio, después de que Riad impidiera el aterrizaje en Saná de un avión iraní que transportaba a altos funcionarios hutíes de regreso a Yemen, tras asistir al funeral del líder supremo iraní, Alí Jamenei.

Los hutíes respondieron con ataques contra petroleros vinculados a Arabia Saudita en el mar Rojo y luego ampliaron su ofensiva a instalaciones energéticas del reino.

¿Por qué es importante Bab el-Mandeb?

Mapa de Yemen que muestra las zonas controladas por las fuerzas gubernamentales y los rebeldes hutíes en Yemen y el estrecho de Bab el-Mandeb (Infografía de Paz PIZARRO y Olivia BUGAULT / AFP).

/ PAZ PIZARRO OLIVIA BUGAULT

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Los estrechos de Ormuz y de Bab el-Mandeb, dos puntos clave para el transporte de petróleo en Medio Oriente. (Infografía de AFP).

/ JONATHAN WALTER VALENTINA BRESCHI GUILLERMO RIVAS PACHECO

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El estratégico estrecho de Bab el-Mandeb separa a Yemen, en la península arábiga, del Cuerno de África y permite conectar Europa con Asia a través del canal de Suez.

Mide unos 100 kilómetros de largo y unos 30 kilómetros de ancho entre la localidad de Ras Menheli, en la costa yemení, y la de Ras Siyyan, en Yibuti. También comprende a Eritrea.

Los petroleros y barcos comerciales que vienen de Asia atraviesan Bab el-Mandeb para llegar al mar Rojo y luego al canal de Suez y al Mediterráneo, y viceversa.

El paso es muy importante para Arabia Saudita porque desde el comienzo de la guerra aumentó sus exportaciones de petróleo a través del puerto de Yanbu, en el mar Rojo, para eludir el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.

Un buque mercante se encuentra anclado frente a la costa de Yemen en Bab el-Mandeb, en el estrecho que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y el Océano Índico, el 12 de septiembre de 2026. (Foto de AFP).

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Entre marzo y julio pasados, las exportaciones de crudo saudí desde el puerto de Yanbu alcanzaron un promedio de 3,8 millones de barriles por día, esto es cinco veces más su nivel de antes de la guerra en Irán.

Pero en agosto, después de que los hutíes reanudaron sus ataques a barcos saudíes, cayó a 1,5 millones de barriles.

De acuerdo con la agencia AFP, que cita cifras del 2023 de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), antes de la guerra en Irán, Bab el-Mandeb era una arteria principal para el petróleo, con el 12% de los flujos mundiales.

Además, el 8% de los envíos mundiales de gas natural licuado (GNL) transitan por el estrecho.

En este punto, cabe recordar que hasta antes de la guerra por el estrecho de Ormuz pasaba el 20% del transporte mundial de petróleo.

Además del petróleo y gas, por las aguas del estrecho de Bab el-Mandeb también transitan contenedores con productos electrónicos, textiles, maquinaria y repuestos, además de automóviles, alimentos, productos agrícolas y químicos. Una interrupción de esta ruta, por tanto, podría afectar no solo al precio del petróleo, sino también a las cadenas de suministro que conectan Asia con Europa.

Si finalmente los hutíes cierran Bab el-Mandeb, el impacto mundial sería importante y obligaría a buena parte de los buques que conectan Asia y Europa a evitar el mar Rojo y rodear África por el cabo de Buena Esperanza, aumentando los tiempos de navegación, los costos de combustible, fletes y seguros y generando nuevas presiones sobre las cadenas de suministro.

Además, el riesgo adquiere una dimensión mayor si Ormuz y Bab el-Mandeb quedaran cerrados de manera simultánea al tráfico marítimo, algo que podría provocar un fuerte golpe sobre el suministro global de petróleo y, en consecuencia, elevar los precios internacionales del barril de crudo.

¿Qué está en juego en Bab el-Mandeb?

Combatientes hutíes portan ametralladoras durante una campaña para movilizar a más reclutas en Saná, Yemen, 10 de septiembre de 2026. (EFE/EPA/YAHYA ARHAB).

/ YAHYA ARHAB

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Para Andrés Gómez de la Torre, especialista en temas de defensa e inteligencia, Bab el-Mandeb es un estrecho de importancia geopolítica global debido a su ubicación y a que es una ruta fundamental para el tráfico marítimo internacional.

Destacó que por esa ruta también pasan activos críticos no militares, como cables de energía y de fibra óptica, lo que convierte al estrecho en un punto relevante tanto para la seguridad como para las comunicaciones internacionales.

“Es una ruta importantísima de tráfico marítimo referida a la gran geopolítica y, en general, no solamente regional y global. Es tan importante como canal de Suez y el estrecho de Ormuz, destacó.

Gómez de la Torre sostuvo que la situación en Bab el-Mandeb tampoco puede entenderse únicamente como un enfrentamiento entre Arabia Saudita y los hutíes. El conflicto forma parte de una disputa regional en la que participan diversos actores con intereses diferentes.

Recordó que los hutíes cuentan con el respaldo de Irán y forman parte del llamado “Eje de la Resistencia” de Teherán, mientras que Arabia Saudita apoya a las fuerzas del Gobierno Yemení. A ello se suman la participación e intereses de otros actores como Israel y Emiratos Árabes Unidos.

“Es una situación de disputa regional de varios actores involucrados con sus propios y muy diferentes intereses”, señaló.

Consideró que, aunque inicialmente el escenario pueda parecer un conflicto bilateral entre Arabia Saudita y los hutíes, en realidad está conectado con la disputa geopolítica más amplia que enfrenta a Irán, Israel y Estados Unidos.

Sobre la decisión de Trump de rechazar la petición saudí de lanzar ataques directos contra los hutíes, el analista sostuvo que Washington está tomando en cuenta el costo político y militar que supondría abrir una nueva operación en Yemen, en un momento en que Estados Unidos ya enfrenta un importante desgaste por su enfrentamiento con Irán.

Gómez de la Torre advirtió que la decisión de Trump podría tener consecuencias sobre el terreno. La falta de intervención estadounidense puede alentar a los hutíes a continuar avanzando hacia un eventual cierre total del estrecho, mientras que, al mismo tiempo, podría empujar a Arabia Saudita a asumir un papel militar más activo.

Según el analista, esto elevaría todavía más el riesgo de una escalada regional. “Se incrementa esta situación de polvorín militar que hay en la zona”, afirmó.

¿Quiénes son los hutíes?

Partidarios del movimiento hutí, respaldado por Irán, exhiben sus armas y ejemplares del Corán durante una manifestación en solidaridad con el Líbano en Saná, el 18 de mayo de 2026. (Foto de Mohammed HUWAIS / AFP).

/ MOHAMMED HUWAIS

Los hutíes, también conocidos como Ansar Alá, son un movimiento político, religioso y militar de la comunidad zaidí chiita que surgió en el norte de Yemen en los años 90.

En el 2014, los hutíes tomaron Saná y desde entonces controlan la capital de Yemen, buena parte del norte del país y las zonas donde vive la mayoría de la población yemení, aunque el gobierno reconocido internacionalmente conserva más territorio.

Respaldados militarmente por Irán y vinculados al llamado “Eje de Resistencia”, los hutíes mantienen una guerra contra el gobierno yemení y sus aliados regionales.

Arabia Saudita intervino militarmente en el 2015 para apoyar al gobierno yemení y contener a los hutíes, convirtiéndose desde entonces en uno de sus principales adversarios.

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