Los conservadores del Partido Popular (PP) ganaron este domingo las elecciones de Andalucía, pero perdieron la mayoría absoluta, y necesitará negociar con Vox (extrema derecha) para seguir gobernando, mientras que la oposición socialista (PSOE) retrocedió a su peor resultado electoral en esta región de España.
Es previsible que el candidato de la derecha, Juanma Moreno, siga como presidente regional, cargo al que accedió en 2018, aunque para ello su partido, el PP, tenga que aceptar algunas condiciones de Vox, como ya ocurre en otras regiones que celebraron elecciones este mismo año.
MIRA: La derecha española gana las elecciones de Andalucía al 90 % del recuento
En unos comicios con repercusión nacional, la derecha obtuvo 53 de los 109 parlamentarios de la cámara legislativa andaluza, y se quedó a dos de la mayoría absoluta, cuando cuatro años antes había conseguido 58.
Vox gana un diputado para llegar a 15. Su líder, Manuel Gavira, auguró hoy que el Gobierno de Andalucía cambiará de rumbo, y aludió a la inmigración irregular para dar “prioridad” a los españoles en los servicios públicos, favorecer al sector agropecuario y mejorar la seguridad ciudadana.
En cualquier caso, PP y Vox suman 68 diputados, el 62 % de la cámara, con prácticamente el 100 % del recuento.
Los socialistas, por su parte, sufrieron un nuevo castigo electoral y bajaron de 30 a 28 escaños, aunque se mantienen en segunda posición.
También en la izquierda, Adelante Andalucía experimentó una gran subida electoral, al pasar de dos a ocho diputados. Este gran ascenso es el que habría hecho perder la mayoría absoluta a la derecha debido al sistema electoral español, según algunos análisis.
Y la alianza Por Andalucía (Izquierda Unida-Sumar-Podemos) pudo mantener los cinco parlamentarios que ya tenía.
Estaban convocados 6,8 millones de electores, de los que votaron el 65 %.
Una de las incógnitas de estos comicios de Andalucía era, precisamente, si los conservadores podrían repetir la mayoría absoluta ganada en 2022, lo que no ha ocurrido. Y la otra era el resultado del PSOE, que está a la baja en todas las convocatorias electorales.
En Andalucía, la región más poblada de España (8,7 millones de habitantes), los socialistas habían apostado fuerte con su candidata a presidenta regional, María Jesús Montero.
Es persona de la máxima confianza política del jefe del Gobierno de España, Pedro Sánchez, pues había sido vicepresidenta primera de su gabinete y es la ‘numero 2’ de la jerarquía socialista nacional. Pero perdió dos escaños y no pudo mantener los 30 conseguidos por el PSOE en 2022, lo que ahonda aún más en la crisis socialista.
Andalucía estuvo gobernada durante 36 años por los socialistas, hasta 2018, cuando una alianza de los conservadores con los liberales, por un lado, y con la extrema derecha, por otro, posibilitó un cambio político y que Juanma Moreno accediera al poder.
Estos comicios andaluces cierran el ciclo de elecciones regionales de 2026 en España. Los conservadores del PP ya ganaron también en Extremadura, Aragón y Castilla y León, pero sin mayoría absoluta tampoco, así que se han visto obligados a pactar con la extrema derecha y aceptar sus polémicos postulados sobre la inmigración.
Con estos resultados, y en un ambiente muy polarizado entre derecha e izquierda, PP y Vox analizarán los datos en clave nacional y, previsiblemente, aumentarán la presión contra Sánchez para que convoque las elecciones generales ya, sin esperar a 2027, cuando se cumplen los cuatro años de legislatura.
El líder socialista español, que afea constantemente los pactos del PP con la extrema derecha, se resiste a cualquier adelanto electoral, a pesar de que los presupuestos del Estado llevan prorrogados tres años por su debilidad parlamentaria y la falta de apoyo de otras fuerzas políticas.
Ese ambiente crispado también se notó en la campaña electoral, en la que se habló de asuntos regionales, pero también de interés nacional, como la sostenibilidad de los servicios públicos y su financiación, especialmente de la sanidad, la inmigración irregular, la inseguridad y la lucha contra el narcotráfico.




