El 26 de julio del año pasado, 79 congresistas eligieron a José Jerí Oré como presidente del Parlamento. Los argumentos de las bancadas para apoyar a Jerí fueron variados, en su mayoría en nombre del autodenominado Bloque Democrático que se formó con ese nombre para enfrentar a las huestes de Perú Libre con Pedro Castillo a la cabeza. Es a partir de julio del 2023 y, tras la salida de Castillo del poder, que Perú Libre se sentó en la Mesa del Congreso, y desde entonces nadie lo movió.
“Hay que lograr consensos”, “la Mesa Directiva se gana con votos”, eran las frases más escuchadas para que el denominado “bloque” impusiera al candidato que no siempre era el mejor. Entonces llegó el 2025 y la elección de la última directiva del presente período legislativo.
Aparece entonces el nombre de José Jerí, un joven congresista que llevaba la pesada mochila de una acusación por violación durante una fiesta en Canta. Días antes de la elección, Jerí consiguió el archivamiento del caso. Eso bastó para que los parlamentarios tuvieran la justificación perfecta para votar sin dudas ni murmuraciones por un hombre sobre el que pesaba la sospecha de haber agredido sexualmente a una mujer. ¿En qué circunstancias tiene que estar una persona para encontrarse envuelto en un escándalo de esa naturaleza?
Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Acción Popular, Somos Perú y varios más lograron colocar a Jerí en la presidencia del Congreso. ¿Primó el pragmatismo antes que el sentido común o la reflexión?
Las advertencias y “banderas rojas” no eran pocas. El mismo día de la elección en el Parlamento se dio a conocer una denuncia de supuestos sobornos cuando Jerí presidía la Comisión de Presupuesto en el Congreso. El pragmatismo, el conteo de votos y el cálculo primó. Nos dijeron que, si se daba una vacancia presidencial, Jerí daría un paso al costado. Mentira.
Ahora hablan de “mea culpa”, que el 9 de octubre debieron censurar a Jerí, etc., etc., etc.
Lo cierto es que los 79 congresistas que pusieron a Jerí como presidente del Parlamento no pueden decir ahora que desconocían los antecedentes del joven militante de Somos Perú.
Las señales estaban ahí, pero no las quisieron ver. ¿O acaso realmente pensaron que Jerí era una mejor opción frente a la candidatura del congresista José Cueto?
Es preciso recordar ahora que la lista contendora de José Jerí, a quien lo acompañaron Fuerza Popular, Perú Libre y Acción Popular, fue la que encabezó el congresista José Cueto, de la bancada Honor y Democracia, quien estuvo acompañado por Carlos Zevallos (Bloque Democrático Popular), Javier Padilla (Honor y Democracia) y Juan Burgos (Podemos Perú).
Ahora que se requieren 78 firmas para convocar a un pleno extraordinario para que Jerí dé cuenta de sus inconductas y presuntos delitos, apenas 29 firmas resultaron válidas. Es decir, firmaron 78 pero solo se consideraron válidas 29.
¿Pero dónde están los 79?
¡Háganse cargo!
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.














