miércoles, enero 28

Antes de pensar en censuras o vacancias, la primera barrera a superar es la de las firmas para convocar a un pleno extraordinario. Como ya nos tienen acostumbrados, los congresistas decidieron empezar por el final para realizar las acciones de control político al presidente José Jerí por sus reuniones –ya no tan– secretas con el empresario chino Zhihua Yang.

El Congreso de la República se encuentra en receso parlamentario (de vacaciones) hasta la primera semana de marzo, por lo que esperar hasta esa fecha para poner al debate las mociones presentadas significaría mucho tiempo de espera, lo que solo terminaría beneficiando a Palacio de Gobierno. Para tramitar las seis mociones de censura y una moción de vacancia, se requiere una sesión extraordinaria que solo se consigue con una solicitud firmada por 78 congresistas.

Por ello resultó un saludo a la bandera los oficios individuales de algunos congresistas de Renovación Popular solicitando una inmediata convocatoria a un pleno extraordinario, o aquellos que piden una reunión de la Junta de Portavoces para definir la convocatoria. Recién el 21 de enero la misma bancada de Renovación Popular se organizó para iniciar la recolección de firmas y, siete días después, han conseguido poco más de la mitad: 41 de las 78.

Entre las ocho bancadas y los no agrupados firmantes suman 41 hasta el momento, pero, de conseguir las rúbricas faltantes de sus miembros, llegarían solo a 71. Faltan aún unas siete adhesiones. Esto quiere decir que requieren una novena bancada y la gran incógnita es cuál será. Fuerza Popular ha descartado sumarse por el momento, por lo que las opciones que quedan son Alianza para el Progreso y Podemos.

La bancada de los Acuña ha pedido la renuncia de Jerí, pero desde entonces ha guardado silencio y no se ha sumado a firmar ninguna de las mociones presentadas. El partido de los Luna afronta un panorama similar: su líder y congresista José Luna pidió la renuncia del presidente, pero su bancada apenas sumó una firma a las mociones de censura. Ningún miembro de ambos grupos ha adherido –hasta el cierre de esta columna– su firma al pedido de convocatoria a una sesión extraordinaria.

Aun cuando se logre acumular las 78 firmas y se convoque a una sesión extraordinaria, las bancadas se sumirán en un largo debate sobre si corresponde la censura o la vacancia. Se han presentado mociones de ambos tipos, y será el pleno –la máxima instancia legislativa– el que decida cuál corresponde. Hasta la fecha, los antecedentes muestran que el camino ha sido la censura, pero es un camino que debe esclarecerse para la posteridad (y que debatiremos en una próxima columna).

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

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